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LESIONES DE HOMBRO II

Como ya vimos en el post anterior, la articulación del hombro es una de las más afectadas debido a los grados de libertad y la movilidad que tiene. Del mismo modo, vimos qué musculatura componía el hombro y los tipo de lesiones que podía sufrir. En esta segunda parte del post, presentaremos una propuesta práctica de programa de entrenamiento para la readaptación de lesiones en el manguito rotador.

PROGRAMACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Ya que hay dificultades para unificar los criterios utilizados en cuanto volumen de entrenamiento óptimo, y los ejercicios necesarios para la mejora de la función del hombro y reducción del dolor por los problemas que se suceden en el manguito rotador. Por lo tanto debemos tener en cuenta:

  • Características de cada sujeto: estado de salud, lesiones anteriores, equipamiento, frecuencia de entrenamiento y duración… A partir de ahí, se puede diseñar el programa de entrenamiento.
  • Para la planificación del programa veremos cuales son sus circunstancias personales, incidencia ambiental y otros factores como la disponibilidad del tiempo libre para los entrenamientos, material…
  • Según las investigaciones, el programa de entrenamiento durará de entre 8 y 12 semanas para observar mejoras en el estado físico del sujeto (Haar, et al., 2005; Ludewig y Bostard, 2003).
  • Muchos autores (Haar, et al., 2005) creen que el entrenamiento se ha de realizar 3 veces por semana aumentando el volumen progresivamente, llegando hasta 5.
  • Se propone que el número de ejercicios debe estar entre 5 y 15, estructurados entre 3 y 5 series (Edwards, et al., 2016).
  • En cuanto al número de repeticiones, Bernhardsson, Klintberg y Wendt (2011), establecen que deben ser entre 8 y 15 con un descanso de 3 minutos entre series.

Con dichas justificaciones, se realizará una propuesta práctica de 12 semanas, que se llevará a cabo en sus inicios con 3-5 días de entrenamientos semanales pasando a entrenamiento diario, e incluso llegando a realizar hasta dos sesiones diarias. Del mismo modo, se propone introducir entre 3 y 5 series de 5 a 15 ejercicios y de 8 a 15 repeticiones por cada serie con descansos de entre 2 y 3 minutos.

Ejercicios de control postural:

Lo primero, es educar al sujeto para que realice el patrón de movimiento correctamente y el control motor adecuado (McClure y Michener, 2015). Los autores Edwards, et al. (2016) exponen la necesidad de usar las primeras fases de ejercicios enfocados en el control postural, educar al sujeto en qué hace bien, mal y por qué. Cuando se pase esta fase, pasaremos a realizar ejercicios de fortalecimiento de la musculatura implicada. Las posturas más problemáticas para el hombro son en las que se lleva la cabeza hacia delante, la cifosis torácica y la postura corporal con los hombros adelantados (Cools, Johansson, Borms y Manehaout, 2015).

Ejercicios de flexibilidad del hombro:

El entrenamiento se centrará en la mejora de la flexibilidad de la cápsula posterior del hombro, el fortalecimiento de manguito posterior y la restauración de la flexibilidad y del equilibrio del músculo de los músculos escapulares (Cools, et al., 2015).

Está demostrado que si hay una mejora del rango de movimiento mediante movilizaciones, ejercicios de flexibilidad y de fortalecimiento se mejora la función muscular y disminuye la sensación de dolor (Marik y Roll, 2017).

El movimiento y la flexibilidad de la articualción junto a la fuerza en el hombro han sido los factores que han encontrado una correlación positiva con el tratamiento conservador, evitando así el tratamiento quirúrgico (Kukkonen, et al., 2015).

Antes de comenzar un programa de fortalecimiento, es importante identificar la musculatura que se presenta con mucha tensión o acortada, y debemos asegurar que dicha flexibilidad se restablece. La tirantez de pectoral menor y la tensión en la parte posterior de la capsula glenohumeral se relaciona con una posición escapular anormal (Cools, et al.,2014).

Ejercicios de fuerza:

La realización de ejercicios de fortalecimiento es una parte vital en la prevención de lesiones, y, en caso de que ésta se haya producido, para su tratamiento (Edwards, et al., 2016; Camargo, Alburquerque-Sendín & Salvini, 2014; Cools, et al., 2015). El objetivo de dichos ejercicios es la modificación de ciertas conductas o factores que pueden desencadenar en dolencias o lesiones. Un programa de fortalecimiento se lleva a cabo con la planificación de movimientos y ejercicios específicos, personalizados para cada persona, orientados a la mejora del funcionamiento corporal, la prevención de lesiones o dolencias y la corrección de posturas corporales inadecuadas.

Los ejercicios para fortalecer los músculos del manguito rotador se han definido como una parte integral del tratamiento para el síndrome de pinzamiento subacromial (Kisner, et al., 2017; Rizzo, 2015; Ares, Rodeyro & Fuente, 2004; Hall, 2007). Además, Bang, & Deyle, (2000) exponen que la combinación de ejercicio físico unido a una terapia de rehabilitación física se consiguen unos resultados óptimos en el aumento de fuerza muscular y la reducción de dolor en las lesiones del MR.

Para mejorar la función del hombro, el objetivo es activar y fortalecer los estabilizadores escapulares como los romboides, el trapecio medio, el serrato anterior y el trapecio inferior; y fortalecer los músculos del manguito rotador, especialmente los rotadores externos para la estabilidad glenohumeral (Kisner, et al., 2017; Werner, Walther, Ilg, Stahlschmidt & Gohlke, (2002).

Borstad et al. (2007) proponen que se debe fortalecer el serrato anterior con ejercicios tanto isométricos como concéntricos muy controlados. El trapecio superior suele estar sobrecargado por lo cual debemos centrarnos en las fibras medias e inferiores.

Tal y como exponent Seitz, McClure, Finucane, Boardman & Michener (2011), se puede trabajar en el mismo programa de entrenamiento tanto una contracción concéntrica de la fuerza como una excéntrica.

Como un medio para incluir una progresión en los ejercicios de fuerza, la

prescripción de un programa de ejercicios excéntricos podría ser el mejor mecanismo para fortalecer el tendón (Peers & Lysens, 2005; Bernhardsson, et al., 2011). Incluso los protocolos llevados a cabo con entrenamiento excéntrico con cargas ligeras ha resultado suficiente para proteger al músculo y tendón dañados (Clarkson, Nosaka & Braun, 1992).

Según Camargo et al. (2014), el entrenamiento excéntrico se debería utilizar para la mejora en la regeneración del tendón, al mismo tiempo que realizamos ejercicios de fortalecimiento y estiramiento para restaurar la cinemática y la actividad muscular. Houglum (2005) establece que el programa de entrenamiento mediante ejercicios excéntricos tendría que ser considerado como una guía clave. Además, éstos deberían reproducirse lo más parecido posible a los movimientos que generan el estrés mecánico en cada sujeto. Esto es seguido por numerosos autores (Khan, Nagy, Malal & Waseem, 2013).

CONCLUSIONES

Mediante la información obtenida de la literatura científica consultada, el presente trabajo presenta las siguientes conclusiones:

1.La cintura escapular junto a la articulación del hombro son unas de las zonas que más trastornos presentan en el cuerpo humano

2. El desgarro del manguito de rotador es una de las causas más comunes de dolor y discapacidad en la extremidad superior

3. Un tratamiento conservador basado en el ejercicio físico debería de ser la primera opción ante los problemas de la articulación del hombro. Este se basa en ejercicios de control postural, flexibilidad y de fortalecimiento muscular

4. El objetivo del tratamiento conservador es tanto aumentar el rango de movimiento (ROM) como los niveles de fuerza muscular, sin dolor o molestia

5. Se debe activar y fortalecer los estabilizadores escapulares como los romboides, el trapecio medio, el serrato anterior y el trapecio inferior

6. Es primordial fortalecer los músculos del manguito rotador, especialmente los rotadores externos para la estabilidad glenohumeral

7. Se debe relajar la musculatura hipertónica como el trapecio superior, el pectoral menor y el deltoides anterior mediante ejercicios de flexibilidad y ROM.

8. El entrenamiento debe individualizarse a la circunstancias de cada persona, pudiendo llegar a realizarse a diario, incluso 2 veces al día.

PROPUESTA PRÁCTICA

Para elegir los ejercicios apropiados que se deberán llevar a cabo, se ha analizado mucha literatura al respecto. Es necesario seguir unas pautas marcadas en el desarrollo del programa de entrenamiento con el objetivo de maximizar los beneficios del entrenamiento y minimizar los riesgos.

Tras el análisis correspondiente, se han sacado las siguientes conclusiones:

  1. Realización de un cuestionario previo al programa de entrenamiento
  2. Explicación al usuario de cómo ha surgido el problema y que entienda el proceso a llevar a cabo y por qué
  3. En las primeras fases utilización de ejercicios enfocados en el control postural, en educar al sujeto que se hace bien y que mal y por qué, en trabajar la propiocepción y control escapular de la musculatura implicada .
  4. Trabajo de fortalecimiento de la musculatura hipotónica implicada .
  5. Ejercicios de estiramiento y flexibilidad de la musculatura hipertónica .
  6. Variabilidad de ejercicios y progresión de volumen e intensidad

Para el fortalecimiento de la musculatura deseada, previamente se debe estructurar el programa de entrenamiento en diferentes fases, teniendo claro cuál va a ser el objetivo que se desea alcanzar en cada una (Heyward, 2006).

En todas las fases de la propuesta práctica se van a llevar a cabo las mismas pautas de entrenamiento (Han, et al., 2010):

  1. Ejercicios de corrección y control postural
  2. Ejercicios de flexibilidad
  3. Ejercicios de fuerza

En la Fase 1 el sujeto muestra una dolencia o lesión en el hombro. Por tanto, la primera parte del programa de entrenamiento debe empezar con una explicación de las causas de dolor o lesión. A partir de ahí se va a llevar a cabo una serie de ejercicios de ejecución técnica muy básica con el objetivo de mejorar el control postural, la flexibilidad y fuerza de la musculatura (Edwards, et al. 2016; Sinaj, et al., 2014).

FASE 1

En la Fase 2 se llevan a cabo ejercicios de control postural más complejos. El sujeto aprende a disociar los diferentes movimientos que puede realizar con su cintura escapular y cuáles de ellos son beneficios y/o desfavorable para su lesión o dolencia. Introducimos el componente de reeducación neuromuscular, dónde, mediante diferentes ejercicios, aprende a activar la musculatura deseada (Cools, et al. 2014). Los ejercicios de flexibilidad son los mismos, modificando la intensidad del esfuerzo e introduciendo ejercicios con material sencillo (toalla o pica de plástico). En cuanto a los ejercicios de fuerza, se introducen ejercicios con resistencias más elevadas, de mayor dificultad técnica y/o poliarticulares (Bernhardsson, et al., 2011).

FASE 2

En la fase 3, focalización de la sesión de entrenamiento en fortalecimiento y potenciación de la musculatura a trabajar. Seguimos trabajando el control y la reeducación de la postura corporal al igual que la flexibilidad (con material que ayude a dificultar el ejercicio y además incluir estiramientos pasivos), pero partimos de un punto con un mayor grado de control y fuerza. Por tanto, vamos a introducir ejercicios de fuerza con diferentes variantes, como el entrenamiento excéntrico o el entrenamiento con mancuernas, TRX, peso corporal, etc.

FASE 3

Este ha sido el resultado del trabajo realizado por nuestro compañero Pablo. ¡Enhorabuena y muchas gracias!. Seguro que este documento nos resulta muy útil para nuestro día a día.

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IV OLIMPIADAS CLOCKWORK

El 28 de julio tuvo lugar la 4ª Edición de las Olimpiadas Clockwork. ¡Ya van 4!. El origen de todo esto fue en 2012, con la idea de unificar en un único evento, todas las pruebas que entrenamos habitualmente, en una competición por equipos, “Olimpiadas Clockworkianas”, que celebraremos cada dos años. Todos los alumnos de nuestro centro se dividirán en 4 equipos (turno de entrenamiento) para elegir a sus mejores atletas de cada disciplina y competir por su grupo, siempre comandados por sus capitanes.

Cada grupo de entrenamiento forma un equipo, y puede presentar a 2 atletas por prueba. Cada atleta puede participar en una prueba (2 pruebas si son chicas). Así buscaremos a los mejores de cada disciplina, y también la máxima participación.

Por cada prueba ganada (oro) se otorgará al equipo 5 puntos, si es plata 3 puntos y bronce 1 punto que se sumarán al total de las victorias de cada equipo, habiendo así un equipo ganador al final de la competición. El equipo campeón conseguirá un viaje gratis al parque acuático “Aquarama”.

RESULTADOS DE LA 4ª EDICIÓN DE LAS OLIMPIADAS CLOCKWORK.

Este año participan 4 equipos:

  • Equipo L-X-V mañanas. (CAMPEÓN)
  • Equipo L-X-V tardes.
  • Equipo M-J-S.
  • Equipo Clockwork Torrent.

El sábado 27 de julio tuvieron lugar las pruebas en las instalaciones del Parc Central de Torrent. A las 9:00 de la mañana estaban convocados nuestros atletas para realizar la siguientes pruebas:

  • Natación 50 mts (masculino y femenino)
  • Natación 100 mts (masculino y femenino)
  • Velocidad 60 mts (masculino y femenino)
  • Salto Horizontal (masculino y femenino)
  • 1.000 mts lisos (masculino y femenino)
  • 3.000 mts lisos (masculino y femenino)
  • «Pajarito» (femenino)
  • Press de Banca 30″ (35 Kg femenino y 50 Kg masculino)
  • Flexibilidad (masculino y femenino)
  • Dominadas (masculino y femenino)
  • Lanzamiento de balón medicinal (5 Kg masculino y 3 Kg femenino)
  • Flexiones de brazos (masculino y femenino)
  • Circuito de Agilidad 6×3 (masculino y femenino)
  • Trepa de Cuerda mts desde sentado (masculino 6 metros y femenino 5 metros)

El ambiente de fraternidad entre los diferentes equipos fue espectacular, hecho que se vio reforzado en la ceremonia de entrega de medallas que se realizó al finalizar la competición. Se vivieron grandes momentos de tensión y vimos a los atletas darlo todo en cada prueba. Después de la competición, acudimos todos al polideportivo de Cheste para comer una paella y despedir la jornada con un chapuzón en la piscina.

Así quedo el medallero en cada prueba:

PRUEBA 1: 1000 m. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Luis Medina TORRENT 2,47 1 5
David Delgado M-J-S 2,48 2 3
Christian Abarca L-X-V. M 2,49 3 1
David Tejeda TORRENT 2,50 4
Nacho García M-J-S 2,53 5
Pascual Almendros L-X-V. T 2,54 6

PRUEBA 2: 1000 m. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Paloma Llopis L-X-V. M 3,30 1 5
Ventura Waliño TORRENT 3,34 2 3
Eva Bau M-J-S 3,40 3 1

PRUEBA 3: 3000 m. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Víctor Candel TORRENT 9,58 1 5
Juancho Molla M-J-S 10,06 2 3
Mario Madalena L-X-V. M 10,27 3 1
Samu Martínez TORRENT 10,45 4

PRUEBA 4: 3000 m. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
María Dolz M-J-S 13,40 1 5
Nerea Pérez L-X-V. M 15,19 2 3

PRUEBA 5: Salto horizontal. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (m) PUESTO PUNTOS
Toni Palomares TORRENT 2,86 1 5
Lluis Ruiz M-J-S 2,82 2 3
Nacho Tormo L-X-V. M 2,78 / 2,72 3 1
Hugo Gamir M-J-S 2,78 / 2,69 4
Carlos Camaño L-X-V.T 2,69 5
Álex Nieto L-X-V.T 2,39 6

PRUEBA 6: Salto horizontal. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (m) PUESTO PUNTOS
Laura Alonso L-X-V. M 2,16 / 2,12 1 5
Majo Pardo L-X-V. T 2,16 / 2,09 2 3
Virginia Martínez M-J-S 2,10 3 1
Mariam Ortega TORRENT 2,06 4
Alba Pascual L-X-V. M 2,03 5
Sara Bayona M-J-S 1,75 6

PRUEBA 7: Velocidad 60 mts. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg.) PUESTO PUNTOS
Sergio Gavalda L-X-V. M 7,45 1 5
Jorge Muñoz M-J-S 7,70 2 3
Salva Aznar L-X-V. T 7,95 3 1
Álex Llavata TORRENT 8,00 4
Edu Gonzalbes TORRENT 8,10 5
Dani Pérez M-J-S 8,15 6
Pablo Alepuz L-X-V. M 8,21 7

PRUEBA 8: Velocidad 60 mts. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg.) PUESTO PUNTOS
Marta García L-X-V. M 8,61 1 5
Paula Peris L-X-V. T 8,81 2 3
Majo Pardo L-X-V. T 9,42 3 1
Laura Alonso L-X-V. M 9,45 4
Marian Ortega TORRENT 9,50 5
Claudia Sánchez M-J-S 9,71 6
Tania Ferrer M-J-S 10,20 7

PRUEBA 9: Flexibilidad. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (cm) PUESTO PUNTOS
Víctor López TORRENT 46,5 1 5
Javier Almela L-X-V. M 40,5 2 3
Adrián Peña M-J-S 39 3 1
Moisés Orgaz L-X-V. T 35,5 4
Sergio Nieto L-X-V. T 32,5 5

PRUEBA 10: Flexibilidad. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (cm) PUESTO PUNTOS
Belén Romo L-X-V. M 47,4 1 5
Mar Alarcón TORRENT 46,6 2 3
Azucena González L-X-V.T 45,9 3 1
Eva Bau M-J-S 43,4 4
Sara Andrés TORRENT 34,4 5
Patricia García L-X-V.M 33,5 6

PRUEBA 11: Flexiones de brazo. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (rep) PUESTO PUNTOS
Recolao L-X-V. M 92 1 5
Ramón Díaz TORRENT 75 2 3
Álvaro Ruiz L-X-V. T 53 3 1
Sergio Gómez M-J-S 45 4

PRUEBA 12: Flexiones de brazos. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (rep) PUESTO PUNTOS
Iris Flores L-X-V.M 59 1 5
Isabel Iranzo L-X-V.T 44 2 3
Nuria Lazcano TORRENT 40 3 1
Aina Torró M-J-S 34 4
Cristina de la Fuente L-X-V.T 29 5
Paula Pérez TORRENT 27 6
Lorena Gutiérrez M-J-S 16 7

PRUEBA 13: Dominadas. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (rep) PUESTO PUNTOS
Ian Jara M-J-S 27 1 5
M.A. Rodri L-X-V. T 23 2 3
Javi Polo L-X-V. M 18 3 1

PRUEBA 14: Dominadas. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (rep) PUESTO PUNTOS
Lourdes Devesa L-X-V. T 15 1 5
María Dolz M-J-S 12 2 3
Sofía Villanueva M-J-S 2 3 1

PRUEBA 15: Lanzamiento de balón medicinal 5kg. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (m) PUESTO PUNTOS
Antonio Pérez M-J-S 8,98 1 5
Borja Cerra L-X-V. M 8,84 2 3
Marcos Ortiz L-X-V. T 8,78 3 1
Miguel López L-X-V. M 8,01 4
Jose Mateo TORRENT 6,87 5

PRUEBA 16: Lanzamiento de balón medicinal 3kg. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (m) PUESTO PUNTOS
Mar Reig TORRENT 8,41 1 5
Patricia García L-X-V.M 7,56 2 3
Isabel Rojo TORRENT 7,00 3 1
Tania Ferrer M-J-S 6,86 4
Eva Pérez L-X-V.T 6,52 5
Lorena Gutiérrez M-J-S 6,45 6
Mar Periago L-X-V.M 6,25 7

PRUEBA 17: Circuito de Agilidad 6×3. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg.) PUESTO PUNTOS
Gonzalo Santonja L-X-V.M 8,20 1 5
J.C Ferrán L-X-V.T 8,58 2 3
Chema Ontiveros L-X-V.M 8,66 3 1
Pepe Villar del Saz TORRENT 8,79 4
Alexis Turel TORRENT 8,91 5
Alberto Zaragoza L-X-V.T 9,21 6

PRUEBA 18: Circuito de Agilidad 6×3. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg.) PUESTO PUNTOS
Lourdes Devesa L-X-V.T 8,57 1 5
Melissa Morcillo TORRENT 8,75 2 3
Paula Peris L-X-V.T 9,01 3 1
Paloma Llopis L-X-V.M  9,27 4
Mireia Mañe L-X-V.M 9,29 5
Sofia Villanueva M-J-S 9,79 6

PRUEBA 18: Dominada isométrica (pajarito). FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg.) PUESTO PUNTOS
Noemí Sánchez L-X-V.M 91” 1 5
Nuria Lazcano TORRENT 84” 2 3
Alba Pascual L-X-V.M 84” 2 3
Aina Torró M-J-S 81” 3 1
Marta Peris M-J-S 80” 4
Cristina de la Fuente L-X-V.T 80” 4
Isabel Iranzo L-X-V.T 64” 5

PRUEBA 20: Press Banca 50 kg-30 seg. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (rep) PUESTO PUNTOS
Iván Palmer M-J-S 43 1 5
Miguel García L-X-V.M 38 2 3
Toni Lis TORRENT 32 3 1
David Nieto M-J-S 29 4
Pablo Cervera L-X-V.T 22 5

PRUEBA 21: Press Banca 35 kg-30 seg. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (rep) PUESTO PUNTOS
Elena Cuerda M-J-S 33 1 5
Iris Flores L-X-V.M 30 2 3
Amparo Gisbert L-X-V.T 12 3 1

PRUEBA 22: Trepa de cuerda 5 metros. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg) PUESTO PUNTOS
Marta García L-X-V.M 8,89 1 5
Elena Cuerda M-J-S 10,68 2 3
Mar Reig TORRENT 14,85 3 1

PRUEBA 23: Trepa de cuerda 6 metros. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Félix Capel L-X-V.T 5,90 1 5
Borja Pérez M-J-S 6,83 2 3
Andrés Castellano L-X-V.M 8,01 3 1

PRUEBA 24: Natación 50 metros. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Patricia Villacampa M-J-S 36,23 1 5
Dayana Navarro TORRENT 37,50 2 3
Paula Sellés M-J-S 39,80 3 1

PRUEBA 25: Natación 50 metros. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Iván Escobar M-J-S 27,23 1 5
Rubén Ros L-X-V.T 30,95 2 3
Dani González TORRENT 31,23 3 1

PRUEBA 26: Natación 100 metros. FEMENINO

ATLETA GRUPO MARCA (min) PUESTO PUNTOS
Dayana Navarro TORRENT 1’19” 1 5
Virginia Martínez M-J-S 1’23” 2 3
Patricia Villacampa M-J-S 1’24” 3 1

PRUEBA 27: Natación 100 metros. MASCULINO

ATLETA GRUPO MARCA (seg.) PUESTO PUNTOS
Marcos Cantero TORRENT 59” 1 5
Óscar López L-X-V.M 1’01” 2 3
JuanMi Ródenas M-J-S 1’10” 3 1

 

El recuento de puntos totales:

1º.- Equipo L-X-V mañanas. 75 puntos. (CAMPEÓN).

2º.- Equipo M-J-S. 67 puntos.

3º.- Equipo TORRENT. 58 puntos.

4º.- Equipo L-X-V tardes. 45 puntos.

Este ha sido el resumen de la participación de nuestros Clockworkianos. ¡Este año ha habido sorpresa!. Sí, los ganadores fueron el equipo azul, L-X-V (mañana), acabando así, con la supremacía del equipo amarillo L-X-V (tarde). Un ejemplo de competitividad y compañerismo, cosa que nos hace crecer a todos.

En el siguiente enlace podréis ver un pequeño vídeo resumen de las Olimpiadas:https://drive.google.com/open?id=13Folu88S2GYnQGzJVonEDsABpdZjDZjG

 

¡MUCHAS GRACIAS A TODOS POR LA PARTICIPACIÓN Y LA IMPLICACIÓN!

 

¡HASTA 2020!

 

¡SOMOS CLOCKWORK!

LESIONES DE HOMBRO I

Cada vez estamos mejor preparados físicamente, esto conlleva una mayor carga de entrenamientos: más sesiones, más volumen, más intensidad… Tanto es así, que nuestras articulaciones sufren un desgaste debido al sobreuso. Una de las articulaciones más dañadas es el hombro, ya que es la articulación que más grados de libertad presenta. Por ello, vamos a presentar el trabajo de nuestro míster Pablo Carpio, donde nos muestra, según la ciencia, cuales son las lesiones más comunes de esta articulación y qué propuesta práctica podemos seguir para su readaptación. Así pues, os dejamos con la primera parte de este interesante artículo:

INTRODUCCIÓN

El hombro es una articulación que se puede ver afectada por diversas lesiones debido a que posee mucha movilidad y habitualmente, poca estabilidad. Se estima que hasta un 33% de la población, a lo largo de su vida sufre una dolencia de este tipo. La musculatura escapular así como el manguito rotador son los encargados de proveer de esa estabilidad necesaria para realizar las acciones deportivas o cotidianas sin dolor.

Los tendones del manguito rotador tienen una alta prevalencia a sufrir patologías por diversos motivos. La lesión del síndrome subacromial es la causa más frecuente de dolor y disfunción del miembro superior. La aparición de esta aumenta con la edad y con la realización de actividades repetitivas por encima de la cabeza. Del mismo modo, han sido publicados meta-análisis y revisiones bibliográficas que abordan la temática, con tal de demostrar la importancia de los programas de entrenamiento y fortalecimiento para reducir y rehabilitar las consecuencias de dichas lesiones, ya que este tipo de patología incide de manera importante en la calidad de vida de las personas.

¿QUÉ MUSCULATURA COMPONE EL HOMBRO?

MANGUITO ROTADOR (MR):

La musculatura que permite que el brazo realice sus movimientos es más conocida como manguito rotador. Esos músculos tienen su origen en la escápula y su inserción en la cabeza del húmero. El tendón del músculo supraespinoso se sitúa en el espacio comprendido entre la cabeza del húmero y el acromion de la escápula (Rizzo, 2015).

El espacio subacromial (suprahumeral) es el situado entre la cabeza del húmero y el arco coracoacromial por el cual transcurre el tendón supraespinoso y la bolsa subacromial. Este espacio está compuesto por una bursa o «bolsa» rellena de líquido con el objetivo de ofrecer protección y deslizamiento al tendón evitando un posible roce o pellizcamiento con el hueso (Prescher, 2000; Kisner, Colby y Borstad, 2017).

Mediante el MR se consigue mantener la cabeza del húmero en la cavidad glenoidea de la escápula y contrarrestar las acciones de los músculos grandes otorgan movimiento al brazo (Ares, Rodeyro y Fuente, 2004; Hall 2007; Rizzo, 2015).

 

MÚSCULO FUNCIÓN MOVIMIENTO
SUBESCAPULAR Estabilización anterior de la cabeza del húmero Rotación interna

Adducción

Descenso de la escápula

SUPRAESPINOSO Estabilización de la cabeza del húmero Abducción
INFRAESPINOSO Estabilización y descenso de la cabeza del húmero Rotación externa
REDONDO MAYOR Estabilización y descenso de la cabeza del húmero Rotación externa

Adducción

Tabla 1: Musculatura del manguito rotador. Modificada de Cael (2013)

MUSCULATURA ESCAPULAR:

Tiene papel importante en la articulación del hombro, musculatura y posición escapular. Durante los movimientos de las extremidades superiores, la escápula se desliza a lo largo del tórax. Los músculos que afectan a las escápula tienen un papel estabilizador importante junto con la función del posicionamiento (Rizzo, 2015).

La cintura escapular es una de las zonas que más trastornos presentan en el cuerpo humano. Su correcta activación y estabilización muscular se hace imprescindible para evitar diferentes patologías.

Los movimientos de la cintura escapular están determinados por la actividad de los músculos que se insertan en ella. (Palastanga, Campo y Soame, 2000).

Movimientos:

Figura 1: Movimientos de la escápula. Modificada a partir de (Hall. 2007)

Según Kibler y Sciascia (2010), los músculos encargados de controlar la escápula son, principalmente el trapecio, el serrato y el romboides. El pectoral menor también desempeña una función en esta estructura (De Mey, et al., 2013).

MÚSCULO FUNCIÓN Y MOVIMIENTOS
 

Trapecio fibras superiores

Elevación de escápula

Adducción de la escápula

Encogimiento de hombro

 

Trapecio fibras intermedias

Fijación de la escápula

Retracción escapular

Adducción de escápula

Trapecio fibras inferiores Rotación medial de la escápula

Depresión de la escápula

 

 

Serrato anterior

Estabilización de escápula y desplazamientos

Contribuye a la respiración

Abducción de la escápula

Adducción de escápula

 

Romboides

Fijación de la escápula

Adducción de la escápula

Rotación descendente

Pectoral menor Basculación anterior de escápula

Elevación de escápula

Tabla 2. Musculatura movilizadora y estabilizadora de la escápula. A partir de Sabotta, (2000).

LESIONES MÁS COMUNES DEL MANGUITO ROTADOR

Una de las causas más comunes del dolor en le hombro se conoce como el Síndrome del Pinzamiento Subacromial. El tendón del supraespinoso es generalmente la estructura más afectada debido al lugar dónde se encuentra, debajo del ligamento coracoacromial (Van der Windt, et al., 2000; Burke, Vagness y Powers, 2002).

El Síndrome Subacromial es una patología común en personas que realizan actividades deportivas con una práctica continuada de movimientos de la mano por encima del nivel del hombro (Tórtora y Derrickson, 2012).

El Síndrome Subacromial se caracteriza por un conflicto entre la musculatura que conforma el MR y las tuberosidades que presenta el húmero: troquín y troquiter.

El dolor en la zona del hombre que irradia a través del brazo epsilateral, la excesiva movilidad de la cápsula anterior del hombro y la restricción y reducción del rango de movimiento (ROM), son los síntomas más frecuentes que produce el síndrome subacromial (Bayam, Ahmad, Naqui, Chouhan y Funk, 2011; Hall, 2007).

El origen de este síndrome es multifactorial, ya que puede prevenir por problemas en el MR (bursitis, rotura del manguito, reducción del espacio subacromial), patologías como el hombro congelado o la artritis producidas en la articulación glenohumeral, luxaciones, problemas en la articulación acromioclavicular (Álvarez-Sintes, 2008; McPhee y Papadakis, 2008).

La disquinesia escapular es una alteración visible en la posición escapular y su patrón de movimientos. Se ha estimado que esta se produce en un 68% al 100% de los pacientes con lesiones en el hombro (incluyendo alteraciones del manguito rotador, inestabilidad glenohumeral y desgarros del ligamiento glenoideo) (Huang, Huang, Wang, Tsai y Lin, 2015).

En cuanto a la reducción del espacio subacromial, un factor muy importante que lo delimita es la forma que presente acromion de la escápula. El ángulo acromial inferiro y una extensión lateral grande del acromion se asocian a una prevalencia más alta de choque produciendo desgarros del MR (Balke, et al.,2013).

El pinzamiento subacromial se organiza como choque primario o pinzamiento secundario. En el primero, los elementos anatómicos disminuyen el espacio subacromial. El pinzamiento secundario se debe a la falta de estabilidad de la articulación escapulo-humeral (Kisner, et al., 2017). El uso excesivo del músculo supraespinoso también es común. Puede ser causado por un trabajo muscular inadecuado del redondo menor, infraespinoso o subescapular (De Mey, et al., 2013).

En cuanto al MR, existen diferentes enfoques ante los desgarros: tratamiento conservador o quirúrgico. El tratamiento conservador está enfocado a la prescripción de ejercicios de fortalecimiento terapéuticos. El tratamiento conservador en desgarros tipo I o tipo II según la escala de Cofield (1982), ha mostrado resultados equivalentes al tratamiento con cirugía. Los desgarros tipo III y IV requieren un tratamiento quirúrgico (Hopman, Krahe, Lukersmith, McColl y Vine, 2013). Además, tras una lesión tipo III/IV hay más riesgo de recaer en la lesión (Seitz, McClure, Finucane y Michener, 2011).

Es importante la utilización de un tratamiento conservador (sin cirugía) basado en el ejercicio físico en fases iniciales (Han, et al., 2010). Para ello se debe descubrir e intervenir el problema lo antes posible para no tener que llegar a la cirugía o este se convierta en una afección crónica (Khan, Nagy, Malal y Waseem, 2013).

En la siguiente publicación, entraremos de lleno en una propuesta práctica para par readaptación de este tipo de lesiones. De nuevo, dar las gracias a Pablo por compartir su trabajo con todos nosotros.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Ares, J. P., Rodeyro, J. S. y Fuente, A. B. (2004). Fisioterapia del complejo articular del hombro: evaluación y tratamiento de los tejidos blandos. Elsevier España.

Burke, W. S., Vangsness, C. T., & Powers, C. M. (2002). Strengthening the supraspinatus: a clinical and biomechanical review. Clinical Orthopaedics and Related Research®402, 292-298.

Hall, S. J. (2007). Equilibrium and Human Movement. Basic Biomechanics,445-449.

Kibler, W. B., & Sciascia, A. (2010). Current concepts: scapular dyskinesis. British journal of sports medicine44(5), 300-305.

Kisner, C., Colby, L. A. Y Bostad, J. (2017). Therapeutic Exercise: foundations and techniques. Fa Davis.

Palastanga, N., Field, D., & Soames, R. (2007). Anatomía y movimiento humano. Estructura y funcionamiento. Editorial Paidotribo.

Prescher, A. (2000). Anatomical basics, variations and degenerative changes of the shoulder joint and shoulder gridle. Eurpean Jornal of Radiology, 35(2), 88-102.

Rizzo, D.C. (2015). Fundamentals of anatomy and physiology. Cengage Learning.

Tortora, G. J., & Derrickson, B. H. (2008). Principles of anatomy and physiology. John Wiley & Sons.

MEJORA EN LA PISCINA: LA SALIDA

Como ya vimos en un post anterior, con una buena ejecución del viraje podíamos ganar hasta 1 segundo por cada 100 metros. Pues bien, hoy hablaremos de LA SALIDA, otro elemento de nuestra prueba que también nos puede hacer ganar tiempo si la hacemos correctamente. Tenemos que conocer bien las bases de la prueba que vamos a realizar, es decir, si podemos hacer la salida desde poyete, bordillo o directamente desde el agua. Sabiendo que si salimos desde el poyete ganaremos tiempo, orientaremos nuestra publicación a la salida del mismo.

Se puede dividir la salida de en 10 fases (RFEN):

PREPARADOS: Desde una posición estática, se espera la señal de salida para reaccionar en el menor tiempo posible. Se estará con tensión muscular para que el tiempo de reacción sea el menor posible.

DESEQUILIBRIO: Se desplaza el CDG hacia delante empujando con las manos en el poyete y estas se separan. Flexión de codos + extensión de hombro. El cuerpo sobrepasa el borde del poyete antes de despegar las manos.

INICIANDO EL IMPULSO: Brazos hacia delante y abajo, piernas y tronco rotan por delante del poyete y el cuerpo esta por delante del mismo con las rodillas flexionadas 90 grados.

IMPULSANDO CON LAS PIERNAS: Extensión explosiva de rodillas y caderas empujando hacia delante, levantando la cabeza y dirigiendo los brazos hacia el agua.

FASE DE VUELO: Desplazamiento hacia delante y abajo, se prepara para entrar en el agua. El cuerpo extendido. Se despegan los pies del poyete con rapidez.

INICIO DE ENTRADA AL AGUA: Entran las manos, brazos, cabeza y tronco al agua. Brazos a 45 grados en relación a la superficie del agua.

FINAL DE LA ENTRADA EN EL AGUA: Cadera, piernas extendidas. Entrada limpia al agua.

DESLIZAMIENTO: Tras la entrada al agua y aprovechando las fuerzas de entrada, posición extendida para aprovechar el impulso de salida.

PROPULSIÓN DE PIERNAS: Patada delfín o crol para empezar la emersión y que pueda mantener una velocidad de nado posterior.

EMERSIÓN: Rompe la cabeza la superficie y se inician las acciones propulsivas (según estilo de nado). En crol, los brazos inician recobro fuera del agua.

Otra clasificación de las fases de la salida, según Reischle (1993), en su manual de Biomecánica, es la siguiente: (independientemente del estilo, todas tienen estos elementos en común).

  1. FASE DE IMPULSIÓN O BATIDA: Desde la aplicación de fuerzas contra el poyete hasta que los pies ya no están en contacto con el mismo. Es fase clave, se genera el impulso mecánico responsable de la velocidad de despegue, momento angular, responsable de giro en el aire y el ángulo de salida. La dirección más importante en la que se puede aplicar el impulso mecánico es la anteroposterior, es decir la que tiene la dirección de la carrera.
  2. FASE DE VUELO: Desde el final de la fase anterior hasta que los dedos de las manos tocan el agua. El objetivo de esta fase es colocar el cuerpo para realizar la llamada “entrada al agujero”. Si la fase previa se ha realizado correctamente, la trayectoria del CDG será una media parábola.
  3. FASE DE ENTRADA AL AGUA: Desde el final de la fase anterior hasta que el cuerpo esta dentro del agua. Se puede hacer de dos formas: plana y en agujero. En agujero es la más eficiente, porque hay menos resistencia.
  4. FASE DE DESLIZAMIENTO SUBACUÁTICO: Desde el final de la fase anterior hasta la se realiza fuerza propulsiva. Duración corta o inexistente, ya que después de la entrada en agujero se realiza una patada delfín para redirigir otra vez el cuerpo en horizontal.

Con estas directrices puedes mejorar tu salida. Gana tiempo en el agua modificando la técnica y optimiza al máximo los recursos. Haz que dependa de ti.

¡NO DEJES NADA AL AZAR!

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Izquierdo, M., & Redín, M. I. (2008). Biomecánica y bases neuromusculares de la actividad física y el deporte. Ed. Médica Panamericana.

Apuntes RFEN

Reischle, K. (1993). Biomecánica de la natación. Gymnos.

 

 

MEJORA EN LA PISCINA: EL VIRAJE

Cada vez están más cerca las pruebas físicas de las oposiciones. Eso significa que nos estamos preparando para dar el 200% en todas ellas. En la publicación de hoy, vamos a hablar de las pruebas de natación, sobretodo de dos aspectos importantes para rendir al máximo en el agua: La salida (profundizaremos en el siguiente post) y los virajes.

Muchos de vosotros estáis empezando, y otros ya lleváis tiempo entrenado vuestra prueba específica en la piscina, ya sea con la ayuda de un entrenador o por vuestra cuenta. Los opositores tenemos que ser buenos en todo, hay que entrenar todas las capacidades y muchas sesiones semanales, sin olvidar el descanso, la alimentación, el estudio, el trabajo, etc. Por lo tanto, hay que optimizar al máximo el tiempo de entrenamiento y el rendimiento de cada sesión.

Por lo general (en CLOCKWORK), dedicamos menos horas a nadar que a correr o entrenar la fuerza. Muchos de vosotros pedís consejo para mejorar en el agua, ya que solemos buscar horas “sueltas” para nadar y poder completar la semana de entrenamiento (difícil tarea). A los alumnos que van a las sesiones de natación CLOCKWORK, se les orienta para superar sus pruebas, se optimizan al máximo los recursos en la piscina y se focaliza el trabajo en los aspectos importantes que nos pueden ayudar a mejorar los tiempos de nado, que es en definitiva, es el objetivo que nos marcamos en cada prueba de oposición.

Uno de los elementos técnicos que nos puede ayudar a ganar décimas, es el VIRAJE. Somos conscientes de ello y le damos mucha importancia en nuestras sesiones. Como también sabemos que al principio es complejo a nivel técnico, vamos ver puntos claves que nos ayudarán a mejorarlo. Según la Real Federación Española de Natación (RFEN):

¿QUÉ SABEMOS DEL VIRAJE?

Es la manera que tiene el nadador de cambiar el sentido del nado al llegar al final de cada piscina. Si se domina el viraje, se mejorará el rendimiento en la prueba. Por ejemplo: si consiguiésemos mejorar solamente 0,33 segundos en cada viraje, mejorarás 1 segundo en cada 100 metros (en piscina de 25 metros) y un total de 15 segundos en cada 1500 metros. Todo ello aprovechando la aproximación a la pared, rápida rotación, impulso y deslizamiento.

Para entender los virajes, debemos conocer bien los ejes de giro donde se realizarán los mismos:

  • Eje longitudinal
  • Eje Antero-Posterior
  • Eje transversal

 

Cuando hacemos el viraje de crol (estilo que utilizamos para nadar nuestras pruebas), su puede observar que haremos dos giros: uno en eje transversal y otro en el eje longitudinal.

PASOS A SEGUIR:

  1. Aproximación a pared aumentando la velocidad de desplazamiento.
  2. Realizar giro a máxima velocidad angular, posición agrupada.
  3. Cuerpo horizontal y brazos delante del cuerpo para ofrecer la menor resistencia posible durante impulso, y antes de comenzar la extensión de las piernas.
  4. Extender las piernas tras alcanzar unos 100% de flexión en las rodillas, apoyando los metatarsos de los pies exclusivamente en la pared y durante un tiempo corto, nada más realizar el apoyo debe comenzar la extensión.
  5. Realizar el deslizamiento en posición de mínima resistencia iniciando los movimientos propulsivos de brazos y piernas al perder velocidad después del impulso.
  6. Tras el impulso, tratar de conseguir la profundidad y distancia de deslizamiento suficiente y así evitar las olas que se dejan tras el nadador (importante para las pruebas de velocidad).
  7. Se podrá utilizar algún batido ondulatorio para cambiar de posición ventral o quedarse en posición lateral y realizar de 2 a 4 batidas.
  8. Comenzar la primera brazada con el brazo que no respira (nos aseguramos que en la salida del agua no respiraremos para no frenarnos). Aguantar tres ciclos de brazadas sin respirar.

¿POR QUÉ HACER UN VOLTEO O VIRAJE?

En cualquier prueba de competición luchamos contra el tiempo o contra un rival. Es por eso que todo lo que hagamos en el agua debe ir dirigido a ser más rápido que los demás, o a ser más eficiente en el nado. El viraje nos permite cambiar el sentido aprovechando el nado y minimiza la frenada cuando haya un cambio de eje o plano. Diremos hasta hoy, que es la mejor forma de girar. En cualquier prueba de competición existe un reglamento que cumplir. Así pues, en las pruebas de natación en las que se nada tanto en el estilo crol como en espalda, está permitido que el primer contacto con la pared sea con cualquier parte del cuerpo. Por ello, el viraje más eficiente es el que se realiza con un giro de 180° sobre el eje transversal (Izquierdo y Redín 2008). Como hemos visto en el apartado anterior, por cada 100 metros, se puede llegar a ganar un 1 segundo.

¿QUÉ DICEN LAS INVESTIGACIONES?

En pos de optimizar los tiempos de nado y extraer el máximo rendimiento de los nadadores, los investigadores han analizado todas las variables posibles que puedan influir ello. Los estudios biomecánicos de elementos técnicos tales como las salidas o los virajes, han servido de ayuda para que los entrenadores tengan una base sólida a la hora de preparar a sus deportistas. Veamos las conclusiones de algunos de los estudios biomecánicos más importantes relacionados con los virajes:

Sin profundizar en las diferencias técnicas de los virajes en cada estilo, nos preguntamos a qué distancia se emerge a la superficie tras el nado subacuático del viraje. En las primeras investigaciones se pudo comprobar que, entre el impulso desde la pared y la salida a la superficie había entre 4 y 7,5 m. Así pues, para facilitar la investigación se estableció una distancia óptima de 7,5 m. Aunque en la actualidad se siguen utilizando estas distancias, algunos investigadores prefieren entre 4 y 5 metros de aproximación, ya que, según su criterio, la fase cíclica de nado no finaliza hasta esta distancia de la pared. Del mismo modo, y debido al nado subacuático ondulatorio y a la limitación de 15 metros por el reglamento, también se han utilizado distancias mayores, como 10 metros.

La importancia de la salida y la llegada disminuye al aumentar la distancia, es decir, si la prueba es corta, estas dos variables serán muy importantes. A su vez, la importancia de los virajes aumenta al aumentar la distancia. Si la prueba es más larga, se optimiza el tiempo de nado al realizar virajes (Reischle 1993).

A continuación, una descripción del viraje de crol más detallado (según la RFEN) que nos ayudará a mejorarlo:

VIRAJE DE CROL 

 

Extraído de la RFEN 

Siguiendo estos pasos y con el asesoramiento de nuestro entrenador, tenemos más opciones de mejorar en nuestras pruebas de piscina. Controla todas la variables, prepárate. ¡ NO DEJES NADA AL AZAR !

 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Izquierdo, M., & Redín, M. I. (2008). Biomecánica y bases neuromusculares de la actividad física y el deporte. Ed. Médica Panamericana.

Reischle, K. (1993). Biomecánica de la natación. Gymnos.

Real Federación Española de Natación. Apuntes. Escuela Nacional de Entredaores.

PREVENCIÓN DE LESIONES PARA CORREDORES DE MONTAÑA

Cada vez son más los corredores que eligen cambiar el asfalto por la tierra, el barro o la maleza de la montaña. Nuestros corredores más aventureros lo hacen por diferentes motivos: diversión, paisaje, romper con la monotonía, desplazarse a otro lugar y pasar el día en la naturaleza o incluso muchos, por evitar las lesiones producidas por los impactos constantes en una superficie dura como puede ser el asfalto de las ciudades donde solemos entrenar y correr cada fin de semana. Pero las salidas a la montaña, tampoco están exentas del riesgo lesional, es más, la literatura y los estudios recientes muestran qué tipo de lesiones son las más características en este contexto, cuáles son los mecanismos que las producen y qué tipo de trabajo puede ser el más exitoso para su prevención, sobretodo si las distancias a recorrer son largas (medio maratón, maratón y ultramaratón).

En esta publicación, vamos a centrarnos en el trabajo preventivo a realizar por el corredor de montaña: tipos, estrategias a seguir, metodología…

MUSCULATURA IMPLICADA EN LAS CARRERAS DE MONTAÑA

La musculatura es la encargada de producir el movimiento y de transmitir la fuerza de su contracción a las articulaciones generando movimiento. La musculatura está compuesta por fibras y envuelta por un tejido llamado fascia. A su vez, los tendones se encuentran en los extremos, y son los encargados de fijar el músculo al hueso (Castillo, 2013).

A diferencia del atleta de asfalto o de pista donde se mantiene una secuencia de pasos más o menos uniforme, una zancada constante y donde prácticamente no hay variación en la musculatura implicada desde el principio hasta el final de la carrera, en las carreras por montaña el patrón es diferente, además de las irregularidades del terreno montañoso, hay que tener en cuenta las continuas pendientes ascendentes, descendentes y llaneos que van apareciendo durante todo el trazado. En las subidas se hará uso de la fuerza impulsiva y en las bajadas de la fuerza reactiva (Pérez 2014). Del mismo modo y siguiendo con las pendientes, la musculatura más implicada en las subidas (acción concéntrica) serán principalmente los gemelos, cuádriceps y glúteos, favoreciendo la extensión de tobillo, rodilla y cadera. En cuanto a las bajadas (acción excéntrica), la importancia recaerá en los músculos extensores, que evitarán la extensión de tobillo, rodillas y cadera (Millet et al. 2011).

A continuación, veremos una tabla de la musculatura implicada en las carreras por montaña del tren inferior (Castillo, 2013):

Grupos musculares Músculos implicados Llaneo Subidas Bajadas
Flexores de cadera y extensores de rodilla Psoas ilíaco

Cuádriceps

X

X

X

X

X

X

Extensores de cadera y flexores de rodilla Glúteo mayor

Isquiotibiales

X

X

X

X

X

X

Aproximadores de cadera Aductores X X X
Separadores de cadera Glúteo medio X X X
Extensores de tobillo o flexores plantares Tríceps sural

Tibial posterior

Peroneo lateral

X

X

X

X

X

X

X

X

X

Flexores de tobillo o flexores dorsales Tibial anterior

Piramidal

Cuadrado lumbar

X

X

X

X

 

 

X

 

 

TIPOS DE LESIÓN

Los estudios realizados por Bahr y Maehlum (2007) clasifican las lesiones deportivas en dos: lesiones de partes blandas (cartilaginosas, musculares, tendinosas y ligamentosas) y lesiones esqueléticas (fracturas). Así pues, según la tipología de la lesión, Cos, F., Buenaventura, L. y Ekstrand, J. (2010), realizan la siguiente clasificación:

POR TRAUMATISMO DESCRIPCIÓN
Esguince Elongación aguda de ligamentos o cápsula articular.
Distensión Elongación aguda de músculos y tendones.
Contusión Hematoma sin otra lesión asociada.
Fractura Ruptura traumática de tejido óseo.
Dislocación Desplazamiento parcial o total del hueso en la articulación.
Otras Lesiones no clasificadas.
POR SOBREUSO (crónicas) Síndrome doloroso del sistema musculoesquelético sin un traumatismo previo o enfermedad conocida.

LOCALIZACIÓN Y TIPOS DE LESIONES MÁS FRECUENTES

 De los estudios realizados recientemente, prácticamente hay unanimidad con respecto a los tipos de lesiones más comunes y la localización de estas en los corredores de montaña, sobretodo en distancias largas. Todos concluyen que tanto las rodillas, como los tobillos, así como sus estructuras adyacentes, son las más afectadas debido a la repetición de impactos y al volumen de kilómetros acumulados.

Dias, Hespanhol, Yeung y Pena (2012), clasifican las patologías más frecuentes y aparte añaden una porcentaje aproximado de afectados por cada tipo de lesión:

  • Síndrome de estrés tibial medial: 13,6% – 20%.
  • Esguince de tobillo: 10,9% – 15%.
  • Tendinopatía de Aquiles: 9,1% – 10,9%.
  • Fascitis plantar: 5,5% – 22,7%.
  • Tendinopatía rotuliana: 4,5% – 10%.
  • Síndrome patelofemoral: 5,5% – 22,7%.

¿CÓMO PUEDO PREVENIR LAS LESIONES? (ESTRATEGIAS).

 Los autores Krabak, Waite y Limpman (2013) nos dan unos consejos a la hora de preparar/realizar una carrera larga de montaña y minimizar al máximo el riesgo de sufrir lesiones en el transcurso de la misma o al finalizarla. Entre otros factores a tener en cuenta, podemos encontrar los siguientes:

  • Planificar las competiciones a realizar en una temporada.
  • Aumento gradual tanto de los kilómetros, como del ritmo de entrenamiento.
  • Adaptar el entrenamiento al terreno por el cual se va a realizar posteriormente la prueba (suelo, pendientes, temperatura…)
  • Fortalecer abductores, flexores de rodilla y musculatura contigua.
  • Llevar elementos obligatorios (que requerirá la organización de la carrera) ayudará a que la prueba transcurra con mayor comodidad y seguridad.
  • Probar los materiales a utilizar previamente a la prueba y no el día de la competición.

Podríamos añadir otros factores extrínsecos que no dependen de nosotros y que también pueden influir en la producción de lesiones, como la temperatura, humedad, lluvia, vientos… Factores a tener en cuenta para la planificación y estructuración de los entrenamientos y carreras.

EL ENTRENAMIENTO PREVENTIVO

 Entrenamiento preventivo mediante trabajo de fuerza.

 Tratando de poner de manifiesto la importancia del trabajo de fuerza en la prevención de lesiones, se dará a conocer algunas de las formas la cuales beneficiarán al corredor. Autores como Pérez (2014), definen la fuerza como una de las cualidades más diferenciadoras entre los corredores de montaña y asfalto. El corredor de montaña se encontrará constantemente pendientes, desniveles, distintos tipos de terreno, siendo estas últimas el mayor condicionante para saber que tipos de manifestaciones de la  fuerza se habrá de trabajar.

Fuerza excéntrica.

 El trabajo excéntrico es un trabajo preventivo al actuar principalmente sobre las membranas musculares y tendones. Las acciones musculares excéntricas generan mayores niveles de fuerza con menor nivel de activación muscular, también, menor coste metabólico y a su vez, producen daño muscular más importante que las contracciones concéntricas (Romero y Tous, 2010).

Las contracciones excéntricas, en los corredores de montaña, suele darse en las bajadas y la musculatura de las extremidades inferiores se contrae por encima de sus límites (Garret, 1990). Por lo tanto, una mala adaptación a este tipo de trabajo de fuerza puede producir pérdida de fuerza, daño, dolor e inflamación muscular (Howell, Chelboun y Conaster, 1993).

También hay resultados sobre el carácter preventivo del trabajo excéntrico en la lesión de tendinopatía aquilea, que tal y como se ha señalado anteriormente en el punto anterior en la clasificación realizada por Dias et al, (2012), es la segunda lesión que más afecta a los corredores de ultramaratón. Los investigadores Fahlström, Jonsson, Lorentzon y Alfredson (2003) publican en su estudio que en 90 de los 101 tendones de aquiles (89%) de deportistas con tendinosis aquílea, que el tratamiento mediante trabajo excéntrico fue satisfactorio y los pacientes estaban de vuelta en su nivel de actividad previo a la lesión después de un régimen de entrenamiento de 12 semanas, concluyendo que sería interesante integrar este tipo de trabajo en los programas de entrenamiento.

Del mismo modo hay evidencias en la prevención de la tendinopatia rotuliana donde el ejercicio excéntrico ha demostrado su validez. Romero, Gual y Tesch (2011) empleando una máquina de prensa de piernas consiguieron después de un entrenamiento pautado un aumento de la fuerza excéntrica de un 90% en los músculos rectos femorales, bíceps femorales y el gastrocnemio medial. Cómo conclusión se dictaminó que la utilización de una sobrecarga excéntrica inercial, dio lugar a una mejor función muscular y reduce significativamente las probabilidades de adquirir una tendinopatia rotuliana.

Existe un mecanismo conocido como “repeated bout effect”, en el cual el entrenamiento excéntrico desempeña una función protectora del tejido conectivo (Tous, 2005). Este mismo autor señala que después de una sesión de entrenamiento excéntrico y la posterior recuperación completa que puede llegar a ser de hasta 6 días, la repetición del ejercicio causará un daño muscular mínimo. De este modo, parece ser que si el umbral de rotura del músculo aumenta y su capacidad para absorber cargas mejora, se produce un efecto protector que lo hace menos vulnerable a las roturas, por esta razón actualmente es por las que el ejercicio excéntrico es el modelo más aceptado a la hora de prevenir lesiones.

Castillo (2013) determina que cuando se realizan ejercicios en cadena cinética cerrada se consiguen estimular en el cuerpo del deportista actividades funcionales mediante la fuerza de la carga que se aplique y la carga del propio peso corporal. Generalmente los ejercicios en cadena cinética cerrada suelen ser de tipo excéntrico, los cuales producen una mejora de la potencia, fuerza, estabilidad y equilibrio, resistencia y agilidad para las carreras por montaña, por ello afirma que el entrenamiento en cadena cinética cerrada es el más indicado para los corredores por montaña. Para concluir este apartado Romero y Tous (2010) afirman que existen multitud de maneras de provocar una sobrecarga excéntrica, que van desde un simple cambio de dirección o ejercicios con sofisticadas máquinas controladas por motores efectuados con el propio peso corporal.

Formas de trabajar ejercicios de manera excéntrica:

  • Tecnología isoinercial: YOYO, polea cónica (VERSAPULLEY).
  • Otros dispositivos que generan sobrecarga excéntrica: Negator Desmontronic, Bromsman.
  • Ejercicios excéntricos con el peso corporal: Tirante musucular, isquiotibial nórdico, sentadilla en plano declinado, tijeras, etc.

Propiocepción.

 Siguiendo la línea del trabajo realizado por Romero y Tous (2010), en el desarrollo del trabajo neuromuscular existen de forma intrínseca capacidades como la fuerza, la velocidad de reacción y la coordinación, por ello ambos autores proponen en su obra la propuesta de un nuevo concepto, al cual denominan: Fuerza propioceptiva, razón por la que se incluye dentro de este apartado de fuerza.

El trabajo propioceptivo es de lo más fundamentales en la prevención de lesiones. Castillo (2013) afirma que los programas de propiocepción se basan en un conjunto de estímulos externos con el objetivo de estabilizar una función o un gesto deportivo, restaurarlo y prevenir las recaídas. La propiocepción no pretende la recuperación muscular sino que es un concepto mucho más amplio que busca la reeducación de los receptores, mejorar el equilibrio, mejorar la coordinación, la percepción de los mensajes y las respuestas motoras del organismo a los mismos.

Para entender de una forma más comprensible cuales son los mecanismos de prevención, se debe dejar claro en qué consiste una lesión propioceptiva. La lesión articular no tan sólo daña el tejido ligamentoso o capsular, sino que también causa una destrucción de los tejidos receptores propioceptivos, lo que puede llevar a que incluso la inestabilidad persista después que el tejido lesionado haya completado su reparación (Romero y Tous, 2010).

En el atleta de ultramaratón por montaña se hace casi indispensable localizar de forma constante la colocación y el desplazamiento de nuestro cuerpo, y a la vez, disponer de una adecuada firmeza en las articulaciones de las extremidades inferiores (cadera, rodillas y tobillos). Pérez (2014) sostiene que la irregularidad del terreno montañoso obliga a oscilar continuamente de una manera abrupta la zancada y la pisada. Si no se tiene consciencia de donde se pisa, si no se sabe donde se ha apoyado el pie ni se conoce la posición del cuerpo y si además las articulaciones no están preparadas para este tipo de esfuerzos las probabilidades de que se produzca un esguince aumentan considerablemente.

En la aplicación de los programas de propiocepción se debe aplicar una serie de criterios que vayan aumentando progresivamente la dificultad del entrenamiento.

Según Castillo (2013) se puede iniciar un ejercicio en el que se trabaje sobre un plano estable (en el suelo), cuando este se domine se pasará a un plano relativamente inestable (una colchoneta) y por último se podrá realizar en un plano totalmente inestable (fitball o bosu), también se podrán realizar los ejercicios cerrando los ojos o de forma unipodal. El objetivo principal es ir incrementado la dificultad de los ejercicios a medida que se vaya consiguiendo la adaptación de los mismos.

Castillo (2013) enumera en 8 puntos la progresión general que se aplica en programas de propiocepción.

  1. Posición: Se empieza tumbado y se continúa por sedestación, bipedestación y marcha.
  2. Trabajo en cadena cinética cerrada: Primero con las dos piernas y luego con una.
  3. Trabajo en carga total en un plano estable: Se mantiene primero el equilibrio sin ayuda, una vez dominado este aspecto se progresará cerrando los ojos.
  4. Trabajo con carga total en un plano relativamente inestable.
  5. Trabajo en carga total en un plano inestable.
  6. Reducir el tamaño de la base de apoyo.
  7. Altura del centro de masa.
  8. Ejercicios acrobáticos.

Para concluir este aparatado, hay pruebas de que el entrenamiento propioceptivo programado puede ser eficaz en la prevención de lesiones de las extremidades inferiores, especialmente en aquellas de la rodilla y la articulación del tobillo. Aunque puede suponerse que se deberían de realizar sesiones de entrenamiento de al menos 10 minutos, más de una vez por semana durante 3 meses para encontrar resultados (Bscher et al. 2010).

CORE.

 La carrera por montaña es una actividad donde el cuerpo se dispone en una posición anatómica en la que se sufren constantes desequilibrios. Como ya se ha citado en anteriores apartados el organismo sufre a nivel articular debido a los impactos constantes en cada zancada en las regiones de la cadera, rodillas y tobillos. La espalda es la que se encarga de absorber parte de las vibraciones que se producen al correr, sobretodo en la región lumbar, recibiendo cargas continuas que a largo plazo pueden llegar a producir roturas del cuerpo o arco vertebral por estrés, siendo esta una alteración típica por corredores (Chicharro y Sánchez, 2014). Además, este problema se acentúa teniendo en cuenta que en las carreras de ultramaratón es requisito indispensable llevar una mochila con material obligatorio requerido por la organización de la carrera (anexo 3), por lo que esto resulta una carga adicional para la espalda.

Según McGill (2010) la zona media se compone de la columna lumbar, los músculos de la pared abdominal, los extensores de la espalda, y el cuadrado lumbar. Para Willardson (2014) este concepto es más amplio estableciéndolo como la región del tronco, que incluye partes del esqueleto (la caja torácica, la columna vertebral, la cintura pélvica y la cintura escapular), tejidos pasivos asociados (cartílagos y ligamentos) y los músculos activos que provocan, controlan o impiden movimientos en esta región del cuerpo.

Richarson et al. (1999) citado por Fredericson y Moore (2013) encontraron dos tipos de fibras musculares (lentas y rápidas), las cuales formaban los músculos abdominales, y que al existir esta combinación en la composición de las fibras, habrá que diseñar ejercicios específicos para cada tipo de fibras. Las fibras lentas forman las capas musculares del músculo abdominal más profundo, compuestas por el transverso abdominal, multífidos, oblicuo interno, transverso espinal profundo y los músculos de la base de la pelvis (Chicharro y Sánchez, 2014). La contracción de estos músculos produce a través de la fuerza de compresión y la presión de la fascia intraabdominal un mecanismo que estabiliza y resiste a las fuerzas que actúan sobre la parte lumbar de la columna (Fredericson y Moore, 2013).

En cambio las fibras rápidas se incluyen en las capas más superficiales del músculo, dónde se ubican el oblicuo externo, el recto abdominal y el erector de la columna, que al contener un mayor número de fibras tienen capacidad para generar tensiones más elevadas. Esta musculatura de la espalda y abdomen puede verse reforzada con ejercicios tradicionales (Chicharro y Sánchez, 2014; Fredericson y Moore, 2013).

Hodges y Richarson (1999) citado por Fredericson y Moore (2013) encontraron que “la contracción de la capa profunda del transverso y del multifidus se produce antes de la circulación de las extremidades, y creemos que esta pre-activación neuromuscular es fundamental en la estabilización de la columna vertebral antes de cualquier movimiento”.

Uno de los motivos fundamentales por los que los corredores padecen dolor lumbar, viene provocado por una debilidad de los abdominales. Si no ha existido un trabajo de fortalecimiento previo, será la espalda la que tratará de soportar ese esfuerzo añadido. Otra de las razones puede deberse a que los músculos de la región lumbar estén débiles y no puedan soportar el esfuerzo al que se han visto sometidos.

Los síntomas y la gravedad de las lumbalgias pueden variar mucho, pudiendo un dolor muscular agudo requerir un tratamiento inmediato, mientras que una degeneración del disco intervertebral podría ocasionar molestias leves de carácter intermitente.

En deportistas se debe buscar la más rápida recuperación funcional para evitar compensaciones o gestos biomecánicos que luego dificulten la vuelta al gesto deportivo correcto (Silván, 2001).

Según Chicharro y Sánchez (2014) el trabajo de CORE “no solo ayudará a una mayor transmisión de fuerzas, sino también a una mejor estabilización de la columna, protegiéndola de cargas e impactos y salvaguardando la integridad de la estructura vertebral, incluido el disco de fibrocartílago, una estructura irreparable y punto clave en todo corredor”.

Conforme un estudio descriptivo realizado por Torres (2014) sostiene que “los hombres tienen un mayor umbral del dolor que las mujeres, al igual que una mejor estabilidad postural. Sin embargo las mujeres poseen mayor resistencia muscular que los hombres. Con respecto a las diferencias entre especialidades, los corredores de montaña tienen un mayor umbral del dolor que los corredores de asfalto. En relación a la edad el umbral del dolor es menor en el grupo más joven (18 a 30 años) que en el resto de grupos. Se concluye también que una menor estabilidad postural está asociada a un mayor dolor de espalda, que existe relación entre los años de experiencia y una mejor estabilidad postural y que hay una correlación negativa entre la resistencia muscular y el peso, la estatura y el IMC de los sujetos” (p. 24-25). Por lo que el factor del entrenamiento preventivo de la zona media parece ser el factor más determinante en la prevención de patologías asociadas a la lumbalgia del corredor.

Desarrollo de la zona media

Un programa de entrenamiento bien planificado debe focalizarse para realizar un trabajo integral de toda la musculatura del tronco, abdominales y paravertebrales lumbares de manera frecuente, como parte imprescindible del entrenamiento preventivo para proteger la columna vertebral de las demandas de la carrera.

Además, como expone Malloy (2014) citado por Willardson (2014), la progresión bien establecida permitirá a los deportistas de diversos niveles crear músculos funcionalmente eficientes en el segmento somático central. El propósito de esta progresión es introducir a los atletas las técnicas de desarrollo de los músculos de la zona media para mejorar el rendimiento y prevenir lesiones, y ayudarles a prolongar la salud de sus tejidos espinales pasivos. Este mismo autor establece tres niveles de adaptación según el nivel de cada deportista, variando los objetivos de una forma progresiva.

  • Nivel principiante: Se busca el desarrollo de la estabilidad del tronco y un trabajo fuerte que sirva como base para prepararse de cara a ejercicios más exigentes que incrementen la fuerza y prosperen el acondicionamiento de los músculos de la zona media.
  • Nivel intermedio: Se continúa desarrollando la estabilidad mientras se van incrementando nuevos estímulos al movimiento, añadiendo rangos funcionales más exigentes que busquen patrones de movimiento específicos de este deporte que se verán reflejados durante la competición.
  • Nivel avanzado: Conlleva más movimientos funcionales específicos de la carrera e implanta niveles de sobrecarga cada vez mayores sobre la musculatura de la zona media.

En cuanto a la periodización Kipp (2014) citado por Willardson (2014) establece que los ejercicios usados a fin de desarrollar la musculatura de la zona media en modalidades atléticas se iniciarán fuera de temporada con movimientos básicos de baja intensidad y volumen elevado o manteniendo isométricamente la posición. En los intervalos fuera de temporada y al empezarse la pretemporada, los ejercicios deben de volverse más dinámicos y cada vez más inestables, con mayor especificidad para cada modalidad atlética. Las cargas para los ejercicios con peso empiezan a inicios del periodo de fuera de temporada, con cargas pequeñas y volúmenes elevados. Con las mejoras de fuerza, hay que aumentar las cargas, mientras el volumen global se reduce . Los corredores de medio fondo y fondo deben emplear mantenimientos isométricos de la posición y cortos intervalos de descanso para favorecer la resistencia y la eficiencia muscular.

CONCLUSIONES

 Corredor del ultramaratón:

  1. El índice de lesiones musculoesqueléticas oscila entre un 2% y un 18% de entre todos los corredores que logran finalizar una ultramaratón de una etapa, provocadas principalmente por las contracciones excéntricas durante el descenso de senderos y cambios de pendiente.
  2. Dentro de la distribución de las lesiones se ha encontrado que el tobillo con un 36% de afectados y la rodilla con un 22% fueron las regiones afectadas con mayor frecuencia de las extremidades inferiores, encontrando como diagnósticos más comunes: Síndrome de estrés tibial medial, el esguince de tobillo y la tendinopatía de Aquiles. También se ha encontrado una alta prevalencia de lesiones en la región lumbar.
  3. El mecanismo lesional de las lesiones por correr en montaña se deben a errores de entrenamiento.
  4. Aspectos como: Limitar el número de competiciones en una temporada, aumentar gradualmente el kilometraje y el ritmo de los entrenamientos, entrenar por zonas con características similares a la de la carrera, realizar un programa de fortalecimiento previo, disponer de una adecuada mecánica de movimiento y probar todo el material durante los entrenamientos, son algunas de las estrategias que pueden permitir al corredor evitar lesiones.

Entrenamiento preventivo a través del trabajo de fuerza:

  1. Las manifestaciones de fuerza que principalmente se deben de trabajar son: la fuerza excéntrica, fuerza propioceptiva y zona media.
  2. Con un régimen de entrenamiento con contracción excéntrica, se obtienen mayores beneficios que con un régimen de entrenamiento concéntrico. En la mejora de la musculatura isquiotibial. También es recomendable para la lesión de tendinosis aquilea.
  3. El entrenamiento propioceptivo está directamente relacionado con la prevención de lesiones ligamentosas. Obteniendo reducciones de lesiones altamente satisfactorias tanto en tendinopatia rotuliana como aquilea.
  4. El entrenamiento mediante ejercicios programados de propiocepción que buscan provocar inestabilidad en el deportista son los más efectivos en la prevención de esguinces, vinculándose con su trabajo una reducción aproximada del 50%.
  5. Las consecuencias del dolor lumbar vienen determinadas por una debilidad de los abdominales. Un trabajo programado de CORE ayudará a la transmisión de fuerzas entre las extremidades inferiores y las superiores, salvaguardando la estructura vertebral, incluido el disco de fibrocartílago.

Agradecemos a D. Francisco Bayarri Núñez su gran aportación para la realización de esta publicación. ¡Gracias!

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EKIDEN 2018

El pasado 29 de abril se celebró en Valencia una de las carreras más especiales del año, el maratón por relevos, EKIDEN 2018. Como no, CLOCKWORK estuvo inundando de amarillo tanto la pista como las gradas del Estadio del Turia. Una fiesta del atletismo popular en la ciudad, donde no faltaron esfuerzo, compañerismo, competición y ganas de pasarlo bien.

Esta carrera tan singular consiste en realizar un maratón (42,195 km) por relevos compartiendo el esfuerzo, como nos gusta hacer en CLOCKWORK. Cada compañero recorrerá una distancia determinada y pasará el relevo (una banda llamada “tasuki”) al siguiente, este hará lo propio, y así sucesivamente hasta completar la distancia total entre los 6 componentes de cada equipo (5k, 10k, 5k, 10k, 5k, y 7,195k). Un total de 900 equipos (femeninos, masculinos, mixtos…) y más de 5000 personas participaron en esta edición de 2018.

Este año hemos participado 9 equipos, 54 “clockworkian@s” representando a esta gran familia y otros tantos que estuvieron animando desde fuera, empujando en cada metro vestidos de amarillo. Aunque el resultado no es lo importante, estos fueron los nuestros:

  1. CLOCKWORK ÉLITE. Puesto 20 de equipos masculinos de 337 equipos. Puesto 29 de la general (900 equipos) 2h39’13”. CLASIFICACIÓN MUY MERITORIO DE NUESTROS CHICOS SABIENDO QUE NO SOMOS UN CLUB QUE SE DEDICA EXCLUSIVAMENTE AL ATLETISMO. ¡GRAN TRABAJO!.

 

  1. CLOCKWORK 8. Puesto 117 de equipos masculinos de 337 equipos. Puesto 155 de la general (900 equipos) 3h04’16”.

 

  1. CLOCKWORK MÍSTERS/PROFES. Puesto 154 de equipos masculinos de 337 equipos. Puesto 225 de la general (900 equipos) 3h12’36”.

 

  1. CLOCKWORK TORRENT 1. Puesto 80 de equipos mixtos de 490 equipos. Puesto 265 de la general (900 equpos) 3h15’36”.

 

  1. CLOCKWORK 7. Puesto 141 de equipos mixtos de 490 equipos. Puesto 382 de la general (900 equipos) 3h22’47”.

 

  1. CLOCKWORK 3. Puesto 169 de equipos mixtos de 490 equipos. Puesto 442 de la general (900 equipos) 3h29’39”.

 

  1. CLOCKWORK 4. Puesto 215 de equipos mixtos de 490 equipos. Puesto 496 de la general (900 equipos) 3h29’39”.

 

  1. CLOCKWORK TORRENT 2. Puesto 251 de equipos mixtos de 490 equipos. Puesto 556 de la general (900 equipos) 3h32’23”.

 

  1. CLOCKWORK 5. Puesto 278 de equipos mixto de 490 equipos. Puesto 589 de la general (900 equipos) 3h34’18”.

¡ENHORABUENA A TOD@S!

 Pero eso no fue todo. Después de la carrera, como una familia que somos, fuimos todos a comer para celebrar el gran día que pasamos. Nuestro gran amigo y clockworkiano Gonzalo, se hizo cargo de que no nos faltara de nada. ¡Qué bueno todo!. Muchas gracias, nos la apuntamos para la próxima. ¡Te lo devolveremos en forma de carpas!.

Siendo una carrera particular que nos hace mucha ilusión correr todos los años (nos gusta mucho lo del “esfuerzo compartido”), es solo otra excusa más para reunirnos cada domingo y seguir corriendo y riendo. Cada vez se ve más el amarillo rodando los fines de semana, ¡tan mala suerte no dará ese color!. El año que viene volveremos al cauce del río, pero mientras tanto, seguiremos desgastando zapatillas junt@s.

LAS MEDIAS COMPRESIVAS

Todos hemos visto, sobretodo en las carreras populares, a corredores utilizando unas medias que suelen ir generalmente, desde el tobillo hasta la rodilla (muchas veces engloban el pie como un calcetín). Aunque parezca que puedan cumplir una función estética, que también (las hay de muchas marcas, modelos, colores llamativos, se ciñen a la pierna), tienen otras funciones relacionadas con el rendimiento deportivo y con la salud.  Hablamos de las medias compresivas o medias de compresión. A continuación, veremos qué tipos hay y qué beneficios nos pueden aportar según las investigaciones más recientes realizadas sobre la materia:

Las medias compresivas suelen estar compuestas por fibras elásticas, que pueden ser de nylon, poliéster o lycra, y en función de la zona de la pierna, la compresión será mayor o menor (por ejemplo, mayor presión en la zona del tobillo).

Presentan beneficios tales como: el incremento del retorno venoso y la reducción de oscilaciones musculares (aunque según la ciencia, esta hipótesis no está del todo clarificada, ya que queda en el aire la duda con respecto a la presión aplicada por las medias) (Born, Sperlich y Holmberg, 2013).

Por el contrario, se demuestra recientemente que parámetros cardiorrespiratorios tales como el lactato en sangre, la absorción de oxígeno y la frecuencia cardíaca (FC), no han sido mejorados con el uso de las medias compresivas. Del mismo modo, las medias compresivas en los ritmos de carrera tampoco han mostrado diferencias significativas según dichos estudios (Born et al., 2003), (Priego et al. 2015).

Entonces, si se ha demostrado que las medias compresivas no mejoran el rendimiento (de manera general, ya que se demostró que había menos activación en gemelo y eso ayudaría a economizar esfuerzo), ¿por qué vemos a deportistas profesionales utilizándolas?. Es una interesante cuestión. Cuando se practica ejercicio existe un daño muscular, y son muchos los que las utilizan como recuperación de las zonas implicadas, tanto durante, como después del ejercicio. Produce una reducción del dolor percibido (Bieuzen et al., 2014). Así pues, los deportistas que utilizan las medias compresivas lo harían porque así obtienen una menor percepción subjetiva del dolor y del esfuerzo realizado. Aunque autores como Vercruyssen et al., (2014), muestran que no parece que haya diferencias en cuanto a la percepción del esfuerzo, pero sí creen que existen beneficios psicológicos al utilizarlas (mayor sensación de confort y seguridad).

Si hablamos de la potencia muscular, según los estudios citados, parece ser que se podría reducir la hinchazón y la aparición de agujetas, ya que hay mejora en la conducción del flujo linfático. Del mismo modo, su uso muestra valores inferiores de creatin kinasa (CK) en sangre al acabar la carrera, ya que al parecer, hay una menor destrucción muscular usando las medias compresivas (Moreno 2013). En las pruebas de salto, se ha observado que hay una menor pérdida de potencia al utilizar las medias, tanto antes, como después de la prueba.

Debido a que hay diferentes marcas comerciales con diferentes tipos de presión, ¿cuál sería la presión idónea que deberá ejercer la media?. ¿La presión ha de ser constante o graduada? (Cañes 2017).

Profundizando un poco, podemos encontrar dos tipos de medias compresivas (a nivel deportivo), las medias de compresión gradual y las medias de compresión constante.

Las medias de compresión gradual, se caracterizan por ejercer una mayor presión en el tobillo, que va disminuyendo a medida que asciende por la pierna.

En las medias de compresión uniforme, el grado de presión es mayor y constante en toda la pierna, parecidas a las que se utilizan para fines medicinales (las prescritas para favorecer el retorno venoso en pacientes con problemas de circulación).

Aunque han sido pocas las investigaciones sobre las medias compresivas en cuanto a las pruebas de resistencia (ya hemos visto que a nivel de fuerza y potencia sí las ha habido), sí se han conseguido récords mundiales de atletas que utilizaron medias compresivas en sus pruebas de 20km, como por ejemplo, L. Kiplagat, 1:02:57, Octubre 14, 2007, Udine, Italia) (Moreno 2013).

Del mismo modo, hay trabajos en los que se demuestra que las medias compresivas mejoran la potencia de salto ya que hay un incremento de los órganos propioceptivos y una reducción las oscilaciones musculares. Si miramos la variable perceptiva, anteriormente citada, parece que una compresión más baja, es más confortable que una compresión alta, eso deriva en una mayor comodidad y menor tirantez. En definitiva, más sensación de comodidad.

En relación a esto, el grado de compresión se ha demostrado que sí importa. El grado de confort es inversamente proporcional al grado de compresión (Ali et a. 2010). Lo ideal sería adaptar dicha presión a las características de cada persona (pierna, peso, altura…).

No hay muchos estudios todavía que diluciden si es mejor una compresión gradual o uniforme a nivel deportivo, pero en el mercado se pueden encontrar de los dos tipos.

Aunque la tendencia, según las investigaciones, es que hay una pequeña mejora con el uso de las medias (relacionadas con la fatiga), no es lo suficiente como para sea significativa, ya que al parecer, puede depender también de las características de cada sujeto (técnica de carrera, fuerza de cada músculo, experiencia…)(Moreno 2013).

En definitiva, el uso de las medias de compresión no parece que sea perjudicial para el rendimiento. Sí es cierto que, hay algunos parámetros que pueden mejorar más que otros, pero se ha demostrado que la mejora no es muy significativa. Con lo cual, podemos utilizarlas en cualquiera de las pruebas tanto de salto, como de carrera de resistencia, etc. Elige unas con una presión adecuada y que te hagan sentir cómodo en la actividad.

 

A PROPÓSITO…

Como ya sabéis, igual que Borja en su día, Hugo “cambia de lado”. También quiere cumplir su sueño y nosotros estaremos con él al 200%, le ayudaremos igual que intentamos hacer con todos vosotros. No hay nada que podamos decir de Hugo que no sepamos ya, pues empezaríamos una larga lista de adjetivos y no la terminaríamos nunca…(tanto a nivel profesional como personal). No sabemos a ciencia cierta qué número de “clockworkian@s” conseguirán sus objetivos (bueno en realidad sí lo sabemos, tod@s, jajaja), pero de lo que sí estamos seguros, es de que Hugo ha contribuido en ello. También sabemos que estará ahí para ayudarnos siempre que lo necesitemos, en la misma proporción en la que nos lo pondrá difícil en el largo proceso de oposición. ¡Será un buen hueso!. Del mismo modo, le damos la bienvenida a Pablo, que ya está sumando con nosotros desde hace un tiempo. ¡Dale Pablo!. Hugo, mucha suerte AMIGO, nos sufrirás como toca en los entrenamientos, ¡VAMOS!.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Llopis, F. C. ¿ QUE UTILIDAD TIENEN LAS MEDIAS DE COMPRESIÓN EN CORREDORES?.

Priego, J. I., Lucas-Cuevas, A. G., Aparicio, I., Giménez, J. V., Cortell-Tormo, J. M., & Pérez-Soriano, P. (2015). Long-term effects of graduated compression stockings on cardiorespiratory performance. Biology of sport32(3), 219.

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EL BUEN CALZADO DEPORTIVO

Con el auge de la actividad física y del atletismo popular, cada vez son más los interesados en adquirir el equipamiento deportivo adecuado para la práctica de dichas actividades. La ropa técnica, los dispositivos electrónicos, que son capaces de medir los parámetros de que determinan nuestro rendimiento (GPS, bandas, pulseras, relojes…), y sobretodo el calzado deportivo, son de lo más demandado por los usuarios más exigentes a la hora de realizar la práctica deportiva.

Si nos centramos en las zapatillas deportivas, a menudo oiremos términos como: zapatillas “voladoras”, “mixtas”, “de clavos”, “barefoot”, etc. ¿Cómo elegimos el calzado deportivo?, ¿tenemos en cuenta la actividad a realizar para seleccionar una opción u otra?. Si es así, ¿qué criterios seguimos?.

Se ha hablado mucho acerca del tipo de calzado que debemos elegir para cada actividad y por qué. Vamos a darle un punto de vista más mecánico, es decir, que partes tiene la zapatilla, que criterios a nivel mecánico, siguiendo las leyes de la física, debemos tener en cuenta, y sobretodo, la relación entre el rendimiento y posible índice de lesión, ¿hay relación?. Los investigadores Pérez y Llana (2015) en su manual de Biomecánica básica, nos dan algunas de las claves, las cuales presentaremos a continuación.

El calzado deportivo debe mejorar el rendimiento deportivo y disminuir el riesgo de lesión.  ¿Qué debemos preguntarnos para elegir un buen calzado deportivo?:

  • Qué queremos hacer con él.
  • De qué manera puede el calzado favorecer el rendimiento.
  • De qué manera puede el calzado disminuir el riesgo de lesión.

Tanto es así, que se puede afirmar que un calzado que proteja demasiado el pie, tiende a atrofiarlo y debilitarlo, y que por el contrario, si frente a una actividad intensa el pie está poco protegido, puede producirse una lesión.

Una zapatilla deportiva básica está compuesta por las siguientes partes (hay variedad de modelos actualmente en el mercado y cada marca tiene su propia nomenclatura) :

  • Contrafuerte
  • Corte
  • Empeine
  • Entresuela
  • Lengüeta
  • Patín
  • Plantilla
  • Puntera
  • Suela

¿QUÉ CRITERIOS SEGUIR PARA ELEGIR UN BUEN CALZADO DEPORTIVO?

A continuación, mostraremos los criterios más significativos que según Pérez y Llana (2015) deberá tener un buen calzado deportivo:

El Calce: Cómo se ajusta la zapatilla al pie y la talla del mismo. El calce se encargará de fijar la la zapatilla al pie, tanto en la carga como en la descarga, también ayudado del encordado de la misma, que es el sistema de fijación que más rango de ajuste permite.

Si hablamos de la horma, se puede decir que depende totalmente de la morfología del cada pie y del tipo de materiales que se van a utilizar. Hay que tener en cuenta que en función a la actividad realizada, la zapatilla será distinta. Por ejemplo, no será igual un pie de gato para escalada, que una zapatilla para correr los 100 metros lisos. Por esta razón, vemos que hay que buscar la especificidad en el calzado elegido, ya que día de hoy, es imposible crear un calzado universal.

Como curiosidad, los deportistas muchas veces no eligen el calzado en función de la marca o del diseño del mismo, sino que lo hacen en función a la horma de esa marca. Los deportistas con pies estrechos eligen unas marcas y los de pies más anchos tienden a decantarse por otras.

La Flexibilidad: Si se habla de la flexibilidad del calzado deportivo se puede hacer referencia a dos partes: la parte de superior de la zapatilla (corte) y la suela. Por ejemplo, hoy en día, cuando se utiliza una zapatilla para realizar deportes con cambios de velocidad y dirección bruscos (futbol, tenis, básket… ), se busca que tenga un corte menos flexible para haya mayor ajuste al pie. En cuanto a la flexibilidad de la suela, es la parte que más va a interactuar con el suelo. En general, un suela flexible permitirá una mayor adaptación al suelo, pero también deja al pie que haga todo el trabajo. Del mismo modo, para mantener el pie “sano”, es recomendable, que la suela de la zapatilla sea flexible, siempre que no haya una sobrecarga del mismo.

Como ejemplo, un carrera de velocidad: este tipo de carreras superan la capacidad de nuestro pie. Aunque no significa que haya lesión, sí que habrá una bajada en el rendimiento y esa energía que deforma el pie no podrá hacernos llegar más rápido a meta. Por eso, los velocistas utilizan zapatillas con clavos, que son rígidas, no hay deformación y la dureza sirve de palanca para impulsar el pie. Se necesita más fuerza en el impulso, pero también hace que se alcancen mayores velocidades.

La Tracción/resbalamiento: El coeficiente de fricción, corresponde al cociente entre la fuerza paralela a la superficie y en sentido contrario al resbalamiento y la fuerza normal cuando hay resbalamiento. La tracción dependerá tanto de la suela de la zapatilla como del suelo en el que se está actuando, así como de la geometría de ambos. El coeficiente de fricción debe ser el adecuado y también tiene que ser constante, ya que nuestro sistema nervioso se adaptará a la zapatilla y los cambios repentinos en la fricción.

En la mayoría de deportes/actividades, se requiere una coeficiente de tracción alto para una buena aceleración, cambios de ritmo y dirección, pero a su vez, demasiada tracción puede ser lesiva. Es preferible patinar un poco que torcerse el tobillo. Un ejemplo claro es el tenis en tierra batida: La zapatilla tendrá una buena tracción combinada con un deslizamiento controlado. Esto se consigue con una suela con cantos vivos por detrás y romos por la parte delantera.

La Amortiguación: Tiene como misión reducir las fuerzas de impacto. Siempre se ha dicho que las fuerzas de impacto están relacionadas con las fracturas por estrés, osteoartritis o tendinopatías, pero la ciencia nos dice que no hay relación alguna entre la magnitud del impacto y el índice lesional. Lo que sí parece demostrarse es que hay más preferencia  por el acolchado debido al confort, pero es una percepción totalmente subjetiva (también hay que tener en cuenta el peso de la persona que calza la zapatilla, lo que para uno será una buena amortiguación, para otro puede resultar de mucha dureza, y viceversa). Las tendencias actuales vuelven a apartarse de demasiado acolchado y a ir por el camino de perfiles más bajos, calzado minimalista o incluso correr descalzo (barefoot). Como a día de hoy no hay mucha evidencia científica de la relación entre la amortiguación y el índice lesional, dejamos el debate abierto…

Los autores Pérez y Llana (2015) también presentan como criterios en su trabajo de biomecánica, los sistemas de torsión y las zonas tanto de flexión en el talón como en las cabezas metatarsianas, así como las suelas de doble densidad y cuñas.

RENDIMIENTO VS LESIONES

Los autores citados anteriormente se cuestionan si un buen calzado deportivo mejoraría el rendimiento. Pues tiene menos influencia de la que se cree. Por ejemplo: es impensable que a día de hoy un velocista pueda ganar una prueba sin usar zapatillas de clavos. Pero en los años 80 una atleta corrió descalza y batió sendos récords del mundo de 5000 metros y 3000 metros en pista cubierta. Parece que un entrenamiento adecuado influye más en el rendimiento que una zapatilla con buena tecnología. Otra cosa ya, es proteger el pie y la salud del mismo.

Podemos concluir en que hay que buscar la especificidad en el calzado para cada deporte, es decir, las zapatillas que se utilizan para hacer series en pista, no son las adecuadas para jugar un partido de básket. Del mismo modo, dentro de cada deporte, en muchas ocasiones también hay que elegir el tipo de calzado. Por ejemplo, en atletismo tenemos zapatillas con clavos para velocidad, zapatillas para distancias largas, para series cortas, etc.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Pérez, S. P., y Llana, B. S. (2015) Biomecánica básica aplicada a la actividad física y el deporte. Barcelona: Paidotribo.

 

 

EFECTOS DEL CALOR EN LA ACTIVIDAD FÍSICA

Se acerca el buen tiempo y cada vez habrá más horas de sol y de elevadas temperaturas. ¿Cómo puede afectar el calor a la Actividad Física? Hay que adaptar el organismo a la realización de la actividad en ambientes más calurosos y soleados, con los riesgos que puede conllevar. 

 La temperatura del cuerpo humano oscila alrededor de los 37°C. El sistema termorregulador se encarga de que la temperatura corporal sea lo más estable posible, especialmente cuando se realiza alguna actividad física, unida a una elevada temperatura en el ambiente. (Consulta el artículo «temperaturas extremas y rendimiento», publicado en nuestro blog).

 El “mecanismo” que regula la temperatura corporal es el hipotálamo, el cual recibe la señal de los termorreceptores, situados sobretodo en la piel, que le informan sobre la temperatura corporal. Esa información es analizada por el mismo, que inicia los mecanismos para la pérdida de calor, o hace lo propio para mantener la temperatura (Barbado 2010).

 Existen varios mecanismos encargados de mantener el equilibrio producción de calor-eliminación de calor, y que destacamos por el contexto en el que nos encontramos:

·             Radiación: El cuerpo humano recibe toda la radicación solar, para evitar la absorción de dicha radiación, se recomienda llevar ropa ligera y de colores claros.

·             Conducción: Es el intercambio de calor entre dos cuerpos con temperaturas diferentes cuando entran en contacto. Se podría poner como ejemplo, el cuerpo humano entrando en contacto con el agua o el aire.

·             Evaporación: En el proceso del paso de un estado líquido a gaseoso se produce una absorción de calor. Esa evaporación es producida por la sudoración y el proceso respiratorio. Cuando hay sudoración y un alto grado de humedad, la pérdida de calor es más deficiente.

 A continuación os mostramos algunas de las posibles afectaciones que se pueden producir tras una exposición prolongada a un ambiente excesivamente caluroso:

 DESHIDRATACIÓN

 Es la pérdida de líquido corporal dada por una sudoración profunda y la exposición al calor y sol (36,5° y 32°C).

 SÍNTOMAS:

               Boca seca

               Sed

               Cefaleas

               Mareo

               Calambres

               Fatiga

               Incapacidad de correr

 TRATAMIENTO:

               Dejar la actividad

               Resguardarse en un sitio fresco

               Hidratarse con agua o bebida isotónica.

 Se podrían diferencia tres niveles de deshidratación:

·             Leve: pérdida de el 2-5% del peso corporal. Se puede volver a la actividad.

·             Moderada: 5-10% del peso corporal.

·             Severa: hasta el 15% del peso corporal.

 CALAMBRES MUSCULARES POR CALOR

 Los calambres musculares o también las vulgarmente llamadas “rampas”, son contracciones espasmódicas, involuntarias, dolorosas y transitorias de un músculo o músculos, fascículos o fibras musculares. Se producen algún desplazamiento de segmentos que no se controla y una actividad vigorosa más una sudoración profunda y deshidratación. Se pierden agua y sales minerales.

TRATAMIENTO:

               Abandonar actividad

               Es algo transitorio, se resuelve espontáneamente.

               Agua.

               Estiramientos estáticos.

               Ligeros masajes.

 AGOTAMIENTO POR CALOR

 Es la antesala del golpe de calor y se suele dar en un ambiente caluroso.

 SÍNTOMAS:

               Piel húmeda y viscosa.

               Temperatura <38°C.

               Cansancio muscular.

               Trastornos gastrointestinales.

               Aumento de la FC.

               Mareos y desmayos.

               Mucha sed.

               Depleción del agua y las sales.

               Cefalea (síntoma de alerta).

 TRATAMIENTO:

               Abandonar actividad.

               Llevar a sitio fresco.

               Ingesta de agua y bebidas isotónicas.

               Tumbado con las piernas elevadas.

               Quitar prendas

               Enfriar con hielo o toallas húmedas

               Si pasan 30 minutos y no hay recuperación, aviso a médico.

               No volver a la actividad.

(Puedes completar esta información consultando nuestro artículo «deporte con o sin camiseta»).

 GOLPE DE CALOR

 Es un incremento de temperatura central del cuerpo (>40-41°C) y que se asocia con la disfunción del Sistema Nervioso Central. El cuerpo es incapaz de enfriarse por debajo de los 41ºC. Puede haber de dos tipos, el clásico (piel caliente y seca) y por esfuerzo (deportistas sanos en un medio cálido y pérdida por abundante sudoración y condiciones medioambientales extremas.

 SÍNTOMAS:

               Puede haber sudoración o no.

               Piel seca y caliente.

               Temperatura rectal >40°C.

               Taquicardias.

               Náuseas y vómitos.

               Aturdimientos y desmayos.

               Trastornos del SNC.

               Encefalopatía brusca y severa (del 40% hasta el coma).

               Fracaso multivisceral.

 FACTORES QUE AUMENTAN EL RIESGO DE GOLPE DE CALOR (Pfeiffer y Magnus 2007):

               Drogas: Cocaína y speed aumentan la actividad física y reducen la percepción del cansancio.

               Alcohol: Reduce el gasto cardíaco y puede causar hipertermia, también trastornos en los electrolitos de los músculos esqueléticos, así como deshidratación.

               Enfermedades: Especialmente cuando hay fiebre.

               Prescripción de medicamentos: Algunos medicamentos para el resfriado actúan igual que las anfetaminas aumentando la producción de calor. Los antihistamínicos interfieren el enfriamiento del cuerpo al reducir la producción de sudor y muchos fármacos contra las náuseas o la diarrea también reducen la sudoración, al igual que pasa con los tranquilizantes. Con los diuréticos, se pierden sales, potasio y agua.

               Falta de preparación física: Estar en baja forma predispone a sufrir un golpe de calor y deriva en un rendimiento ineficaz que causa una mayor gneración de calor por unidad de trabajo realizado.

               Vestuario inapropiado: Llevar demasiada ropa impide la evaporación del sudor de la piel.

               Factores ambientales: Temperaturas altas, humedad elevada, ausencia de viento y esfuerzos físicos bajo el sol durante el periodo de máximo calor del día.

               Genética: Obesidad, o constitución física pesada o grande.

  TRATAMIENTO:

               Asistencia sanitaria.

               Refrigeración: por conducción (refrigeración externa), con bolsas de hielo en contacto con el cuerpo o con ropa húmeda. También existe la refrigeración por convección, por reposo, sin ropa, aireado y ventilación del ambiente.

 INSOLACIÓN

 Producida por la acción directa, intensa y prolongada de radiaciones ultravioletas. Una de las posibles maneras de prevenirlas es la aclimatación al medio, progresivamente y de forma natural. Las personas con una buena forma física experimentan una aclimatación más rápida, por el contario, los adolescentes y las personas obesas con algún trastorno metabólico tardan más en conseguirlo.

 Una aclimatación adecuada, genera de 1,5 a 2,5 litros de sudor/hora, con pérdidas de calor al menos de diez veces superior al ritmo normal. Por eso, los deportistas necesitan una media de 4 a 10 litros de líquido al día. El control de la hidratación es fundamental, es por eso que hay que registrar el peso corporal antes y después de cada actividad para la rehidratación. Se calculan alrededor de 71 decilitros de líquido por kilogramo de peso perdido.

SÍNTOMAS:

               Dolor de cabeza.

               Mareo.

               Desorientación.

               Aletargamiento o fatiga.

               Convulsiones.

               Piel seca y caliente, roja pero no sudorosa.

               Temperatura corporal elevada.

               Pérdida de conocimiento.

               Aumento de la FC.

TRATAMIENTO:

               Resguardar del sol y calor.

               Quitar ropa y aplicar frío o airear.

               Bolsas de hielo en la piel (axila, ingle).

               Tumbado con las piernas elevadas.

 También se ha de prevenir evitando esfuerzos con una temperatura mayor a 35°C, evitar ropa muy ceñida y oscura, y contando con una buena forma física.

LA HIDRATACIÓN

Una sudoración excesiva puede conducirnos a la deshidratación. Todos los compuestos que se pierden en la sudoración hay que reponerlos (agua, magnesio, zinc, cloro, sodio). Del mismo modo, los estudios muestran (Galloway, 1999), que para considerar una buena hidratación, hay que reponer el líquido al máximo. Pero también, hay que empezar la actividad bien hidratado, así como seguir bebiendo una vez finalizada la misma.

 Hay algunos aspectos importantes a considerar para realizar una buena hidratación, como por ejemplo, intentar reponer el 100% del líquido perdido. Si se está realizando una actividad en unas condiciones ambientales con temperaturas elevadas. Ingerir pequeñas tomas, antes de que aparezca la sensación de sed. El sodio es abundante en el sudor, con lo cual se pierde mucho cuando hay una gran sudoración. Junto con el agua, habría que ingerirlo, además de bebidas que puedan reponer los electrolitos. 

(Consulta la entrada: «La importancia de la hidratación en el deporte» publicada en el blog ).

 

 REFERENCIAS:

Barbado, C. (2010). Termorregulación y ejercicio físico. http://www.portalfitness.com/.

 Galloway, S.D. «Dehydration, rehydration and exercise in theheat: rehydration strategies for athletic competition», Can J ApplPhysiol. 1999, Apr;24(2):188-200.

Pfeiffer, F., y Mangus, B. (2007). Las lesiones deportivas. Barcelona: Paidotribo.

WWW.Howstuffworks.com