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LA IMPORTANCIA DEL AGARRE PARA LA NATACIÓN VELOZ

LA IMPORTANCIA DEL AGARRE PARA LA NATACIÓN VELOZ

El agarre es el punto de la brazada subacuática donde los nadadores empiezan a acelerar el cuerpo hacia delante con los brazos. Los gráficos de la velocidad de avance muestran que, en todos los estilos, los buenos nadadores competidores no empiezan a acelerar su cuerpo hacia delante hasta que han realizado aproximadamente un tercio de la brazada sub-acuática. Los brazos se desplazan hacia fuera o hacia abajo 40 ó 50 cm antes de realizar el agarre.

Tienen que cubrir esta distancia para que los nadadores puedan colocar la parte interna de los brazos y las manos mirando hacia atrás contra el agua antes deempezar a aplicar fuerza. El gráfico ilustrado en la figura 3.9 muestra el principio de la propulsión de avance en el estilo libre. El nadador es Kieren Perkins, plusmarquista y medallista de oro en 1.500 m estilo libre en los Juegos Olímpicos de 1992 y 1996. Los datos recogidos durante las finales de 1.500 m estilo libre en los Juegos Olímpicos de Verano de 1992, donde alcanzó su récord de 14:43,48, se muestran en 1/100 s en el eje horizontal, y la velocidad de avance en m/s en el eje vertical. La posición del agarre está marcada en el gráfico de la velocidad y en una vista lateral de la trayectoria de su brazo izquierdo justo encima del gráfico.

 Figura 3.9. Un gráfico de la velocidad de avance de Kieren Perkins. Este gráfico muestra la
velocidad de avance del centro de masas de Perkins durante una brazada subacuática
izquierda.
Adaptada de Cappaert, 1993.

El gráfico de la velocidad empieza cuando Perkins inicia el movimiento hacia abajo con su brazo izquierdo. En este momento, ha completado la fase propulsora de su brazada derecha y su velocidad de avance está disminuyendo. Obsérvese que su velocidad de avance sigue desacelerando durante aproximadamente 0,20 s después del comienzo del movimiento hacia abajo. En este punto, su mano ha recorrido casi 50 cm hacia abajo, y su brazo y mano han logrado orientarse mirando hacia atrás al agua. Entonces empieza a empujar su brazo hacia atrás además de hacia abajo y su cuerpo empieza a acelerar hacia delante.

Los nadadores realizan el agarre de forma similar en los restantes tres estilos competitivos. No aplican la fuerza propulsora hasta que las manos han hecho aproximadamente un tercio del ciclo de la brazada subacuática. Se presentarán fotos que muestran la posición del agarre para cada estilo en capítulos posteriores. La posición de los brazos en el agarre ha llevado a menudo a algunos entrenadores a referirse a ellas como posiciones de agarre con el codo alto.

El legendario entrenador de natación James “Doc” Counsilman fue la primera persona que llamó la atención sobre la importancia de la posición del codo alto en el agarre. Lo hizo en su excelente libro The Science of Swimming (1968) [La natación: ciencia y técnica (1971)]. Los nadadores no deben tratar de aplicar fuerza propulsora con los brazos hasta que estén en esta posición con el codo alto porque, como se mencionó anteriormente, no pueden dirigir el agua hacia atrás hasta que los brazos y las manos estén mirando en esta dirección.

Los nadadores de estilo libre deben desplazar las manos hacia abajo y hacia delante a la posición del agarre. Deben también estar flexionando el brazo al desplazarlo hacia abajo, hasta que el codo realmente adelante la mano. Entonces, y sólo entonces, deben empezar a empujar hacia atrás contra el agua. Los nadadores de espalda deben deslizar la mano hacia abajo, hacia fuera y hacia delante flexionando el codo hasta que éste avance y alcance la mano de manera que ambos estén mirando hacia atrás. Luego pueden empezar a empujar el brazo hacia atrás. Los nadadores de mariposa y braza deben deslizar las manos hacia los lados mientras que flexionan simultáneamente los codos hasta que éstos han alcanzado y están por encima de las manos, con manos y brazos mirando hacia atrás, antes de empezar a
aplicar la fuerza propulsora.

Cuando compiten es natural que los nadadores empiecen a aplicar la fuerza contra el agua tan pronto como sienten la entrada de la mano en el estilo libre, espalda y mariposa, e inmediatamente después de que se han extendido los brazos hacia delante en braza. No obstante, no deben hacerlo porque en estos momentos los brazos estarán empujando hacia abajo o hacia fuera, no hacia atrás, contra el agua. No es sorprendente, por lo tanto, que el error más común en la natación sea aplicar la fuerza contra el agua antes de alcanzar una posición con el codo alto. Este error se denomina codo caído. La Figura 3.10 de un nadador de estilo libre con el codo caído ilustra la razón por la que el codo caído es un defecto tan grave de la brazada.

Figura 3.10. El codo caído en el estilo libre.

Como se describió anteriormente, el brazo debe estar en el agua a una profundidad de aproximadamente 40 a 50 cm durante el movimiento hacia abajo en estilo libre antes de que los nadadores puedan colocar la parte interna de los brazos y antebrazos mirando hacia atrás. Si los nadadores tratan de aplicar la fuerza inmediatamente o justo después de comenzar el movimiento hacia abajo, terminarán empujando hacia abajo contra el agua con los brazos. Esto empujará el cuerpo hacia arriba, creando un efecto de frenado que reduce la velocidad de avance más rápidamente de lo normal en
el movimiento hacia abajo.

Los nadadores que dejan caer los codos lo hacen porque tratan de aplicar la fuerza propulsora antes de que los brazos estén orientados hacia atrás. Esto les hace empujar hacia abajo, hacia fuera o hacia dentro contra el agua, causando fuerzas contrarias que pueden perturbar su alineación horizontal y lateral, y disminuir su velocidad de avance incluso más de lo que se reduce normalmente durante los movimientos hacia fuera y hacia abajo en los diversos estilos. En mariposa y braza, se logra una posición con el codo alto desplazando las manos y los brazos hacia fuera, no hacia abajo, porque los nadadores de estos estilos no pueden rotar el cuerpo hacia el lado cuando ambos brazos realizan la brazada simultáneamente. Si dejan caer los codos es porque acortan el movimiento de los brazos hacia fuera y empiezan a
empujarlos hacia abajo y hacia dentro demasiado pronto. Al realizar el agarre, los nadadores de espalda deben deslizar las manos y los brazos hacia fuera a los lados más que los nadadores de estilo libre, pero menos que los de mariposa y braza. Dado que la extensión del hombro está limitada después de tener los brazos por encima de la cabeza, los nadadores de espalda encuentran más fácil orientar los brazos hacia atrás deslizándolos hacia fuera casi tanto como hacia abajo.

De este último razonamiento es evidente que el momento crítico cuando los nadadores tienden a dejar caer los codos es durante los movimientos hacia abajo en el estilo libre y espalda y durante los movimientos hacia fuera de mariposa y braza. Para corregir este problema, deben ser entrenados a esperar hasta que los brazos estén lo suficientemente profundos o hacia el lado para lograr una orientación hacia atrás antes de empezar a aplicar la fuerza contra el agua. Los nadadores más veloces han aprendido, por entrenamiento o por intuición, a esperar hasta que los brazos estén mirando hacia atrás antes de desplazarlos hacia dentro. Los nadadores con menos destreza tratan de aplicar la fuerza mientras que los brazos miran todavía hacia fuera o hacia abajo.

Los nadadores que dejan caer los codos a menudo se engañan pensando que están empujando hacia atrás contra el agua porque pueden flexionar la muñeca y rápidamente orientar las palmas de las manos hacia atrás después de empezar a desplazar los brazos hacia abajo o hacia el lado. Lo que olvidan es que tanto los brazos como las manos están desplazándose hacia abajo o hacia el lado, no hacia atrás, durante estos movimientos. Por eso, estarán realmente dirigiendo el agua hacia abajo o hacia el lado en lugar de hacia atrás con la parte interna ancha de los antebrazos y brazos, aunque las muñecas estén flexionadas con las palmas mirando hacia atrás. Se puede evitar el codo caído si los nadadores esperan hasta que todo el brazo mire hacia atrás antes de empezar a empujar contra el agua con cada nueva
brazada.

Muchos entrenadores creen que los nadadores dejan caer el codo porque carecen de fuerza muscular para mantenerlos por encima de las manos durante la brazada subacuática. Sin embargo, dudo que una falta de fuerza sea la causa de que dejen caer los codos. La destreza y no la fuerza corrige el codo caído. Por mucha fuerza que tengan no se impedirá a los nadadores empujar hacia abajo o hacia fuera con los brazos si intentan aplicar la fuerza propulsora antes de que los brazos estén mirando hacia atrás. En cambio, sí hace falta mucha fuerza para realizar la brazada correcta si los nadadores están dispuestos a esperar hasta que los brazos estén mirando hacia atrás contra el agua antes de empezar a empujar hacia atrás.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Maglischo, Ernest W. (2003) Natación. Técnica, Entrenamiento y Competición. Paidotribo

PLANILLA DE ERRORES DE NATACIÓN

Hoy os traemos una planilla de errores de natación. El trabajo técnico es fundamental en el nado para el desarrollo de la prueba de piscina de tu oposición. Detectar los posibles errores y corregirlos es clave para tu rendimiento. La técnica ha de ser la base de tu nado, y es un aspecto que se ha de trabajar día a día para su mejora.

Esta hoja de observación es muy sencilla, y contiene aspectos básicos del trabajo técnico a tener en cuenta por el observador, para dar el mejor feedback al nadador. Es solo una propuesta, cada entrenador incidirá en lo más importante del deportista que tenga en la piscina. Como no hay dos nadadores iguales, el entrenador tendrá que detectar los puntos a mejorar de cada uno, para aplicar las correcciones y el trabajo individual a realizar.

Nosotros proponemos esta, puedes crear la tuya propia:

GRABACIÓN Y ANÁLISIS TÉCNICO DE LOS BOMBEROS EN LA PISCINA

El pasado día realizamos una sesión de grabación en la piscina con nuestros opositores a bomberos y bomberas del grupo avanzado. El objetivo principal de esta sesión fue la grabación del nado de los alumnos para su posterior análisis técnico y su feedback individual mediante el envío de un vídeo personalizado y una planilla de análisis en formato PDF con los aspectos a mejorar y/o potenciar en cada uno de ellos.

Con una cámara de vídeo subacuática, se tomaron planos frontales, traseros y laterales de cada alumno, así como planos aéreos y de las entradas al agua. Una herramienta perfecta para el análisis de una prueba acuática con tantos aspectos técnicos influyentes en la hidrodinámica. Todo ocurre muy rápido bajo el agua y la única manera de saber lo que está pasando en la visualización para su posterior análisis. No hay mejor feedback que tu propio vídeo durante el nado, para ser consciente de qué estoy haciendo y cómo estoy coordinando mis acciones (rolidos, propulsión, batidos, dinámica, etc).

Algunos alumnos cuentan su experiencia:

«¡Cómo ayuda verse bajo el agua!».

«Y yo creía que nadaba bien».

«¡No era consciente de que hacía eso así!».

«Pues ahora que me veo, tengo que cambiar algunas cosas».

«Quería asimilar las correcciones del entrenador pero no sabía si estaba haciéndolo o no, hasta que he visto mi vídeo subacuático».

Es de gran ayuda para los alumnos en la piscina poder mostrarles de verdad, cómo está nadando cada uno, sobre todo con la grabación en vídeo, la prueba más objetiva, para el posterior análisis y la corrección de errores de manera individualizada. Utilizamos otra herramienta más que siempre suma en el cualquier ámbito, pero más si cabe, en el del rendimiento deportivo. Intentamos poner al servicio de nuestros alumnos los nuestros mejores recursos para ayudarles a conseguir sus objetivos. ¡No dejaremos nada al azar!

 

«La percepción, sin comprobación ni fundamento, no es garantía suficiente de verdad»

(Bertrand Russell)

MEJORA EN LA PISCINA: LA SALIDA

Como ya vimos en un post anterior, con una buena ejecución del viraje podíamos ganar hasta 1 segundo por cada 100 metros. Pues bien, hoy hablaremos de LA SALIDA, otro elemento de nuestra prueba que también nos puede hacer ganar tiempo si la hacemos correctamente. Tenemos que conocer bien las bases de la prueba que vamos a realizar, es decir, si podemos hacer la salida desde poyete, bordillo o directamente desde el agua. Sabiendo que si salimos desde el poyete ganaremos tiempo, orientaremos nuestra publicación a la salida del mismo.

Se puede dividir la salida de en 10 fases (RFEN):

PREPARADOS: Desde una posición estática, se espera la señal de salida para reaccionar en el menor tiempo posible. Se estará con tensión muscular para que el tiempo de reacción sea el menor posible.

DESEQUILIBRIO: Se desplaza el CDG hacia delante empujando con las manos en el poyete y estas se separan. Flexión de codos + extensión de hombro. El cuerpo sobrepasa el borde del poyete antes de despegar las manos.

INICIANDO EL IMPULSO: Brazos hacia delante y abajo, piernas y tronco rotan por delante del poyete y el cuerpo esta por delante del mismo con las rodillas flexionadas 90 grados.

IMPULSANDO CON LAS PIERNAS: Extensión explosiva de rodillas y caderas empujando hacia delante, levantando la cabeza y dirigiendo los brazos hacia el agua.

FASE DE VUELO: Desplazamiento hacia delante y abajo, se prepara para entrar en el agua. El cuerpo extendido. Se despegan los pies del poyete con rapidez.

INICIO DE ENTRADA AL AGUA: Entran las manos, brazos, cabeza y tronco al agua. Brazos a 45 grados en relación a la superficie del agua.

FINAL DE LA ENTRADA EN EL AGUA: Cadera, piernas extendidas. Entrada limpia al agua.

DESLIZAMIENTO: Tras la entrada al agua y aprovechando las fuerzas de entrada, posición extendida para aprovechar el impulso de salida.

PROPULSIÓN DE PIERNAS: Patada delfín o crol para empezar la emersión y que pueda mantener una velocidad de nado posterior.

EMERSIÓN: Rompe la cabeza la superficie y se inician las acciones propulsivas (según estilo de nado). En crol, los brazos inician recobro fuera del agua.

Otra clasificación de las fases de la salida, según Reischle (1993), en su manual de Biomecánica, es la siguiente: (independientemente del estilo, todas tienen estos elementos en común).

  1. FASE DE IMPULSIÓN O BATIDA: Desde la aplicación de fuerzas contra el poyete hasta que los pies ya no están en contacto con el mismo. Es fase clave, se genera el impulso mecánico responsable de la velocidad de despegue, momento angular, responsable de giro en el aire y el ángulo de salida. La dirección más importante en la que se puede aplicar el impulso mecánico es la anteroposterior, es decir la que tiene la dirección de la carrera.
  2. FASE DE VUELO: Desde el final de la fase anterior hasta que los dedos de las manos tocan el agua. El objetivo de esta fase es colocar el cuerpo para realizar la llamada “entrada al agujero”. Si la fase previa se ha realizado correctamente, la trayectoria del CDG será una media parábola.
  3. FASE DE ENTRADA AL AGUA: Desde el final de la fase anterior hasta que el cuerpo esta dentro del agua. Se puede hacer de dos formas: plana y en agujero. En agujero es la más eficiente, porque hay menos resistencia.
  4. FASE DE DESLIZAMIENTO SUBACUÁTICO: Desde el final de la fase anterior hasta la se realiza fuerza propulsiva. Duración corta o inexistente, ya que después de la entrada en agujero se realiza una patada delfín para redirigir otra vez el cuerpo en horizontal.

Con estas directrices puedes mejorar tu salida. Gana tiempo en el agua modificando la técnica y optimiza al máximo los recursos. Haz que dependa de ti.

¡NO DEJES NADA AL AZAR!

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Izquierdo, M., & Redín, M. I. (2008). Biomecánica y bases neuromusculares de la actividad física y el deporte. Ed. Médica Panamericana.

Apuntes RFEN

Reischle, K. (1993). Biomecánica de la natación. Gymnos.

 

 

NATACIÓN COMO COMPLEMENTO DE ENTRENAMIENTO DE FUERZA

Algunos de vosotros nos habéis preguntado en más de una ocasión si podéis cambiar un entrenamiento propio de musculación con pesas por un entrenamiento de natación. Obviamente habrá que valorar la situación y tener muchas cosas en cuenta antes de decidirlo pero como norma general, podremos cambiar puntualmente un entrenamiento de pesas por uno de natación o utilizarlo como un complemento al entrenamiento pero no nunca hacer una sustitución total.

Normalmente, cuando se nos ha planteado esta situación es porque el deportista viene de una lesión articular o muscular o está en la parte final de su rehabilitación. La natación es una buena forma de introducir ejercicios de fuerza-resistencia, incluso de potencia, a la musculatura minimizando el impacto y mimando los músculos y las articulaciones.

La resistencia al agua permite realizar una sesión de entrenamiento de alta exigencia al deportista para mantener una buena forma física cardiovascular y por supuesto muscular. Además, una ventaja que tiene sobre el entrenamiento en seco es su carácter “refrescante”. Por otro lado, la ausencia del impacto de nuestro cuerpo contra el suelo o con las pesas y por tanto, la flotabilidad en el agua, ayuda a recuperar la musculatura y no tiene por qué ser tras una lesión. Una sesión de fuerza en el agua, además de trabajar dicha capacidad, favorece una rápida recuperación muscular.

¿Cómo entrenar la fuerza en natación?

Afortunadamente disponemos de una gran variedad de material con el que podemos aumentar la resistencia al agua y con un buen entrenamiento dirigido por el entrenador trabajar así la fuerza. Algunos de estos materiales son:

  • Corcho o tabla: según cómo la cojamos y dónde la llevemos podemos trabajar la potencia o fuerza-resistencia de tren inferior
  • Palas: Hay diferentes tipos. Unas ofrecen mayor resistencia que otras, otras van orientadas a mejorar la técnica en la brazada…
  • Gomas elásticas: Interesantes tanto para calentar o como para desarrollar la sesión de fuerza
  • Aletas: Otro material muy empleado para entrenamiento de fuerza de tren inferior
  • Bañador de carga o de arrastre: Puede ralentizar entre 2 y 5 segundos el ritmo cada cien metros y se emplea tanto para trabajar la fuerza como para hacer contrastes dentro del agua.
  • Paracaídas: Utilizado por nadadores expertos y con buena forma física pues la exigencia del trabajo de fuerza es muy elevada.

Como hemos dicho al inicio de este artículo, siempre habrá que valorar y tener en cuenta varios factores antes de planificar estos entrenamientos. Pensando en unas oposiciones, siempre priorizaremos el trabajo de aquella prueba que no pasemos o que peor llevemos. En el caso de que la prueba de natación se nos dé bien y no haga falta que le dediquemos tanto esfuerzo como a otras pruebas como dominadas o trepa de cuerda, la mejor opción será realizar el entrenamiento de natación al final de la semana, viernes o sábado, para no perjudicar la supercompensación del trabajo de fuerza de tren superior. En el caso de que necesitemos trabajar tanto dominadas y/o cuerda como la prueba de natación por igual también será recomendable dejar para el final de la semana los entrenamientos de natación, pues ésta perjudica o frena el avance o la mejora en cualquier prueba de fuerza de tren superior porque no deja recuperar al músculo.

LOS 4 ERRORES MÁS COMUNES DEL ESTILO LIBRE O CROL

La natación es un deporte muy especial que no se le da bien a todo el mundo por practicarse en un medio “extraño” al que estamos acostumbrados. Desde bien pequeñitos muchos padres apuntan a sus hijos a cursos de natación para que sepan desenvolverse en el agua pero conforme van creciendo van experimentando otros deportes que les resultan más atractivos, sobretodo deportes de equipo, y dejan de lado este bonito y completo deporte.

El estilo libre o crol es sin duda el estilo más practicado de todos. Además, supone la base de entrenamiento de cualquiera de los estilos y de otros deportes como el waterpolo. Hoy, en el “Artículo de los Martes” veremos algunos de los errores más comunes de este estilo y por qué se producen.

  • Errores en la patada o batido

Sin duda en este punto falla muchos nadadores, tanto principiantes como expertos. Dentro de este punto cabe diferenciar varios casos que se puede dar:

  1. Que realice el batido bajo o demasiado profundo

Este fallo es muy común en principiantes o cuando el nadador comienza a sentirse fatigado o cansado. Al realizar el batido demasiado profundo aumentan la superficie frontal, con lo cual el esfuerzo que se debe hacer es mayor para avanzar lo mismo o menos ya que la fatiga aparece antes.

  1. Que realice el batido demasiado alto

Este error es muy fácil de identificar ya que el nadador salpicará agua en todas direcciones. Esto ocurre cuando todo el pie, incluso parte de la pierna, sale del agua, haciendo así un esfuerzo muy alto sin conseguir avanzar consecuentemente con el esfuerzo realizado. Los movimientos excesivos de las piernas hacia arriba pueden empujar las caderas hacia abajo, forzando así una postura de la columna en la que tarde o temprano aparecerán molestias a nivel lumbar o piramidal.

  1. Que flexione las piernas en exceso durante el movimiento ascendente

Se trata de un fallo que en ocasiones es difícil de ver debido a las burbujas generadas y al ángulo de visión del entrenador. Los nadadores que flexionan la pierna durante el movimiento ascendente empujan el agua hacia delante con la parte inferior de la pierna. Esto hace que se sumerjan las caderas y volvemos, de nuevo, a aumentar la superficie frontal.

El movimiento hacia arriba de las piernas debe hacerse con las piernas extendidas y no se flexiona hasta que empieza el movimiento descendente. Es en la parte final de este movimiento descendente cuando el nadador debe extender con fuerza la rodilla.

  • Errores en la respiración

Otro punto que podemos desglosar en varios errores y que cuesta mucho de corregir en principiantes debido, en muchas ocasiones, al agobio generado de mantener la cabeza dentro del agua.

  1. Levantar la cabeza

Este fallo sólo se observa en nadadores principiantes ya que lo hacen por instinto y los nadadores experimentados ya subsanaron este error y lo tienen mecanizado.

Aunque estemos hablando de un error en la respiración, el fallo que tienen estos nadadores está en sus hombros y en sus caderas. Normalmente estos nadadores tratan de nadar sin hacer el rolido y rotar los hombros y por ello tienen que levantar la cabeza hacia delante para sacar la boca del agua y poder respirar. Por tanto, para corregir este error la mejor opción es enseñarles bien el movimiento de rolido para que puedan rotar el cuerpo hacia el lado por el que respiran.

  1. Girar la cara demasiado tarde

Básicamente lo que hacen estos nadadores es una respiración tardía y una pausa en la brazada. Girar la cabeza demasiado tarde hace que respiren durante el recobro del brazo en lugar de la brazada subacuática. De ahí que hagan esa pequeña pausa para poder respirar. Esta pausa retrasa el movimiento hacia abajo del otro brazo, lo que hace que el nadador desacelere más de lo normal durante esta fase de la brazada.

  1. Echar la cabeza hacia detrás

Este fallo se suele observar en aquellos nadadores que no realizan correctamente la inspiración y la espiración. Al no expulsar todo o casi todo el aire mientras la cabeza permanece sumergida, el nadador tiende a alargar más la brazada y echar la cabeza hacia detrás para poder expulsar el dióxido de carbono y comenzar de nuevo la respiración.

  • Errores en la brazada

Muchos y muy variados son los errores que se pueden observar durante la brazada pero estos son algunos de los más comunes:

  1. Pasar el brazo paralelo al agua y demasiado bajo

Cuando esto sucede se observa un pequeño movimiento de zig-zag en el nadador. Esto ocurre porque al pasar el brazo paralelo al agua y bajo normalmente arrastran las caderas hacia fuera, haciendo que el nadador ocupe más espacio en el agua y pierda esa alineación hidrodinámica, rediciendo así drásticamente su velocidad. Para hacerlo bien , el nadador debe mantener los codos flexionados y más altos que las manos durante el recobro y evitar pasar el brazo de forma lateral.

  1. No estirar el brazo

Otro error muy común en nadadores principiantes y también experimentados. El nadador realiza la entrada del brazo demasiado cerca de la cabeza con el brazo flexionado, y luego empuja el brazo hacia delante y hacia abajo para el agarre. Esto repercute negativamente en el avance del nadador ya que, por un lado aumenta el arrastre por empuje y por otro la superficie de agarre es menor al dirigir la mano hacia abajo.

  • Errores en la posición del cuerpo

Si nos fijamos, todos o casi todos los errores mencionados anteriormente tienen como consecuencia una mala posición hidrodinámica del cuerpo, con lo cual podemos deducir que para nadar bien y avanzar correctamente hemos de adoptar una buena posición hidrodinámica.