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ELECTROFITNESS ¿SALUDABLE?

Con el auge en los últimos años del tiempo dedicado a la práctica de alguna actividad física han surgido nuevas tendencias en el mundo del deporte. Si juntamos a esto el poco tiempo del que disponen algunas personas debido a su jornada laboral encontramos el famoso electrofitness o chaleco de electroestimulación.

En poco más de uno o dos años nos encontrábamos al girar la esquina un centro dedicado exclusivamente al electrofitness, es decir, a la práctica de actividad física con un chaleco de electroestimulación puesto sobre nosotros que nos manda señales eléctricas al mismo tiempo. Hablamos en pasado porque de igual forma que rápidamente se instalaron centros por toda la ciudad de diferentes franquicias, han ido desapareciendo en estos últimos años casi con la misma rapidez con la que aparecieron.

El sedentarismo y la falta de tiempo de quienes quieren hacer deporte pero no pueden son los principales perfiles de clientes de esta nueva forma de hacer deporte. La búsqueda de la tonificación muscular y la pérdida de peso en poco tiempo son las principales demandas, es por ello que esta nueva tendencia de hacer deporte cogiese su mayor auge en los meses de primavera-verano para la famosa “operación bikini”. Para ello, tan sólo era suficiente dedicarle 20 minutos de entrenamiento con chaleco de electroestimulación que equivale, según los que defienden esta tendencia, a 3 horas de entrenamiento “tradicional”.

Para poder realizar estos entrenamientos debes estar provisto de pantalón y camiseta de algodón que normalmente proporciona el centro y que suelen mojar con difusor previamente a ponerse encima el chaleco, el cual va conectado a una máquina o consola que es la que envía los impulsos eléctricos. Todo esto es posible mediante la estimulación eléctrica muscular (EMS), la cual llega a unos electrodos que están en el interior del chaleco desde la consola mediante unos cables (si, estás haciendo ejercicio en todo momento conectado a la consola). Dichos electrodos están colocados estratégicamente para enviar la señal eléctrica a diferentes músculos como pectoral, trapecio, lumbar, abdomen, glúteo, piernas y brazos. Estos dos últimos mediante unas bandas adicionales. Mediante la consola se regula la intensidad y la duración de los impulsos eléctricos, sintiendo al principio un pequeño cosquilleo y poco después estímulos más fuertes. Los impulsos más intensos pueden llegar a no dejarte mover el cuerpo. El precio medio de cada sesión ronda los 25-30€.

Pero, si tan bueno es, ¿por qué están desapareciendo estos centros?

Para empezar, partimos de la base de que cualquiera no se puede poner el chaleco e iniciar estos entrenamientos. Hay ciertas contraindicaciones que el centro debe advertir como a personas con marcapasos, personas con prótesis, problemas cardíacos, hipertensión, mujeres embarazadas, jóvenes todavía en edad de crecimiento e incluso los electrodos no deben estar colocados donde haya una quemadura o irritación de la piel. A esto hay que añadir que se debe hacer una valoración personal e individual de cada persona antes de iniciar los entrenamientos, realizar una correcta familiarización e iniciación con la electroestimulación, sobretodo con personas sedentarias o que han hecho poco deporte previamente.

Pero vamos más allá. Según varias investigaciones del Clinical Journal of Sports Medicine afirman que el uso de este traje de electroestimulación provoca mayor daño muscular que el ejercicio convencional favoreciendo la aparición de patologías como la rabdomiolisis. Y ya se ha dado varios casos de pacientes que han denunciado este hecho. La rabdomiolisis  es un trastorno caracterizado por la desestructuración y posterior necrosis del músculo esquelético, los productos de la disolución de las células musculares dañadas son liberados en la circulación; algunos de ellos, como por ejemplo la proteína mioglobina, son lesivos para el riñón y pueden causar insuficiencia renal aguda. Es decir, el entrenamiento bajo el chaleco de eletrofitness o electroestimulación crea una situación de estrés muscular muy elevado. Esto es así porque al mandar señales eléctricas al músculo, se consigue reclutar casi el 100% de todas las fibras musculares. En un entrenamiento normal conseguiríamos reclutar 40-50% aproximadamente. Tan grande es el estrés muscular que genera que supone la destrucción de muchas fibras que ya no serán recuperables y no se podrán reparar.

Aportando datos más concretos para que os hagáis una idea, un corredor de maratón al cabo de dos días puede acumular unas 2.500 u/l de CPK, un marcador de daño muscular que aparece en sangre después de una actividad intensa. Cuando realizamos un entrenamiento de fuerza máxima, cuatro días después podemos tener 18.000 u/l. Con el chaleco de electroestimulación o electrofitness se han dado casos de llegar a 100.000 u/l

No debemos confundir esta nueva moda pasajera del chaleco de electroestimulación o electroestimulación global con la electroestimulación local. Esta última lleva utilizándose desde principios de siglo por médicos y fisioterapeutas para un uso saludable y queda demostrado sus grandes beneficios, sobretodo en rehabilitación o recuperación de lesiones.

Desde Clockwork desaconsejamos esta nueva tendencia y recomendamos que sigáis entrenando como siempre. Y si lo que buscáis son nuevas experiencias, fijad un reto y luchad por conseguirlo o probar nuevos deportes pero no os dejéis influenciar por esta moda.

TÉCNICA DE CARRERA PARA OPOSITORES

Algunos de los que todavía seguís entrenando con nosotros seguro que todavía recordáis a Manuel Jiménez Talavera, “Manu”, que estuvo con nosotros realizando su proyecto de investigación de fin de carrera. Todos los que coincidimos con él tenemos un bonito y fructífero recuerdo pues con su investigación observamos una mejora en la técnica de carrera en pruebas de velocidad y resistencia de 60m y de 3000m respectivamente, además de pasar buenos y divertidos momentos juntos. Gracias Manu por facilitarnos tu trabajo y tus resultados.

La finalidad de su trabajo de investigación fue la aplicación de programa de técnica de carrera con ejercicios de asimilación y de aplicación para la mejora de los tiempos en las pruebas de 60 metros y 3000 metros lisos exigidos en la oposición de acceso al cuerpo de bomberos. Para ello empleó 20 sesiones en un total de 10 semanas y dividió en dos grupos, control y experimental, a los alumnos opositores de forma aleatoria. El grupo experimental realizó dicho programa de técnica de carrera en el calentamiento durante 8 minutos mientras que el grupo control continuó con la rutina habitual establecida. Una vez pasado dicho tiempo y evaluado los resultados en los testeos de 60m y 3000m, se observó una mejora significativa en el grupo experimental, el cual había realizado dicho programa de técnica de velocidad.

Como bien sabéis todos, trabajar y entrenar la técnica de carrera es fundamental para mejorar cualquier marca ya sea en pruebas de velocidad como de resistencia. Muchos son los factores a tener en cuenta y en Clockwork procuramos mejorarlos y perfeccionarlos todos:

  • Salida o posición de salida
  • Elevación de talón y rodilla
  • Acción de los brazos
  • Posición del tronco
  • Mirada hacia delante, nunca hacia el suelo
  • Etc

Todos ellos son importantes pero según la prueba o disciplina deportiva, algunas cobran mayor importancia que otras como por ejemplo, la salida en una prueba de velocidad como 60m o 100m así como la acción enérgica de los brazos en pruebas de velocidad frente al equilibrio y la coordinación entre el tren superior y el tren inferior en pruebas de resistencia o larga distancia.

Todo esto se entrena y se aprende mediante ejercicios y esa ha sido la intención de Manuel en su investigación. Ejercicios de braceo, ejercicios de talón-punta, de flexión de tobillo, lanzamiento de pierna al glúteo, carrera con rodillas extendidas (zarpazos o pasos rusos), multisaltos, skipping, zancada de segundo de triple… Y un sinfín de ejercicios orientados a mejorar y perfeccionar la técnica de carrera.

Y aunque el objeto de estudio está orientado a bomberos, se aplica de igual forma a cualquier otro opositor que requiera una prueba de velocidad y/o agilidad como policía nacional, policía local, guardia civil, militar… Y por supuesto un gran abanico de deportes.

Desde Clockwork queremos agradecer una vez más a Manuel por cedernos su investigación y colaborar con sus conocimientos y su tiempo a mejorar el rendimiento de nuestros alumnos. Por nuestra parte decir que seguimos haciendo hincapié en mejorar la técnica de carrera para que vuestros resultados sean los mejores.

EL ÁCIDO LÁCTICO EN EL DEPORTE

Son muchas las causas por las cuales el rendimiento de un deportista puede verse afectado negativamente durante un entrenamiento o durante la competición pero una de las más estudiadas y una de las que más nos impide rendir al 100% es el ácido láctico.

A todos nos ha pasado que al realizar un ejercicio intenso sentimos una sensación como de ardor que nos impide mantener ese ritmo de esfuerzo del ejercicio, una sensación como si el músculo “quemara” y no sabemos por qué. Pues bien, el responsable de esta sensación es el ácido láctico.

Hace unos años, cuando una persona se iniciaba en cualquier actividad física y le aparecían las conocidas y temidas por algunos agujetas, se pensaba que era por culpa del ácido láctico, pero con los años las investigaciones han demostrado que eso no es cierto. Básicamente, el ácido láctico es el resultante del metabolismo del azúcar durante una práctica deportiva, es decir, se genera cuando gastamos la glucosa acumulada en nuestro organismo al realizar un ejercicio físico intenso.

 ¿Cómo se produce el ácido láctico?

En ejercicios de alta intensidad, la demanda contráctil muscular de fibras rápidas tipo II para la producción de energía es muy elevada. Este tipo de fibras con glucolíticas, es decir, generan mucho ácido láctico o lactato.

Durante la actividad de alta intensidad se genera una cantidad de lactato muy superior que en reposo u otras actividades (si, es reposo también se genera lactato pero en proporciones tan pequeñas que no lo apreciamos), y además, se produce la liberación de iones de hidrógeno, resultando en una disminución de la capacidad contráctil muscular y la alteración del pH sanguíneo.

Explicado de una forma más sencilla, el lactato hace su aparición cuando el organismo no puede obtener más energía a través de la vía que utiliza el oxígeno (aeróbica). A partir de ese momento nuestro metabolismo entra en fase anaeróbica y el ácido láctico es el producto generado en esa vía o en ese proceso. Normalmente suele darse en esfuerzos muy intensos de corta duración (carreras de velocidad, entrenamientos HIIT, algunos ejercicios de pesas, etc). Antes de su excesiva acumulación, el lactato no suele producir muchos problemas en el rendimiento del deportista pero hay un momento en el que el lactato crece exponencialmente. Se dice entonces que se ha superado el umbral anaeróbico, que suele decirse que está en 4mmoles/litro.

Consecuencias de la acumulación del ácido láctico

Son varias las consecuencias que produce y varía según la persona pero comúnmente produce dolor muscular, ardor, calambres, dolor de estómago, náuseas, aumento rápido y acelerado de la respiración e imposibilidad de continuar con el nivel o ritmo de esfuerzo. No es una situación agradable y los que la hemos sufrido la llevamos grabada en nuestros recuerdos. Cuando llegamos a sentir todos esto se dice que estamos sufriendo una acidosis láctica.

Pero en contra de lo que normalmente nos creemos cuando oímos hablar del ácido láctico, el lactato es importante para obtener energía durante un determinado esfuerzo y no solamente provoca efectos negativos. El ácido láctico es utilizado por los músculos adyacentes a los que lo producen, lo cual favorecerá a la movilización del mismo con su consecuente eliminación. De hecho, algunos de los entrenamientos no deben ir encaminados a retrasar o eliminar la aparición de ácido láctico sino a tolerar tal sustancia durante el máximo tiempo posible. ¿Cómo podemos evitarlo? No se puede evitar pero con entrenamiento podemos retrasar su aparición. A base de entrenar y entrenar, nuestro rendimiento va mejorando y el organismo va adaptándose, lo que hace que el lactato no se acumule tan rápidamente y cuando lo hace, los músculos lo soportan mejor.

 

ÍNDICE GLUCÉMICO Y DEPORTE

Todos los que en alguna ocasión hemos decidido seguir algún tipo de dieta y nos hemos informado, o los que os habéis puesto en manos de profesionales para ello, en algún momento habéis oído hablar sobre el “índice glucémico” pero muchos todavía no tenéis claro exactamente a qué hace referencia. En el artículo de hoy vamos a intentar aclarar este concepto.

El índice glucémico o índice glicémico es una manera de analizar la respuesta glucémica de un alimento que contiene la misma cantidad de carbohidratos que un alimento de referencia, es decir, sirve para cuantificar el aumento de nivel de glucosa en sangre que se produce cuando ingerimos alimentos que contienen hidratos de carbono.

Atendiendo a su índice glucémico, los alimentos podemos clasificarlos en:

  • IG Alto (aquellios que elevan el nivel de glucosa en sangre): >=70. Dentro de este grupo encontramos la miel, la patata asada o los cereales entre otros
  • IG Medio (56-59) como por ejemplo las pasas, el arroz, los plátanos o el muesli, entre otros.
  • IG Bajo (aquellos que son absorbidos lentamente y por tanto retardan el aumento de la glucemia): <=55. Los alimentos más conocidos son la pasta, el yogur, las legumbres y el chocolate pero hay muchos más.

Relación IG y deporte

Es importante que incluyamos en nuestra dieta los hidratos de carbono, cobrando especial importancia para aquellos que realizan deporte diariamente. Tomar hidratos de carbono horas antes de hacer deporte nos permitirá completar nuestros entrenamientos sin que nos falte “gasolina” y mejorará nuestro rendimiento. En cambio tenemos que estar atentos y controlar bien los tiempos pues tomar hidratos una hora antes de hacer ejercicio, o menos, puede afectar negativamente en el deportista, apareciendo la fatiga prematuramente. Seguramente es debido al tiempo de digestión de algunos de estos alimentos.

Por ello es recomendable tomar alimentos con índice glucémico bajo antes del entrenamiento o de la competición ya que su impacto sobre la glucosa es menor. Los alimentos con IG alto favorecen una mayor aparición de insulina en la sangre, que inhibe la utilización de grasa como fuente de energía y obliga al músculo a consumir carbohidratos como fuente de combustible, provocando una bajada de los niveles de glucosa en sangre.

Si los niveles de insulina son considerablemente altos se puede producir lo que se conoce como hipoglucemia transitoria, es decir, una bajada de la glucosa en sangre. Cuando esto ocurre, normalmente el deportista no es capaz de mantener el nivel de entrenamiento y por consiguiente, su rendimiento es bajo.

Pero no solo es importante ingerir carbohidratos antes del entrenamiento o la competición. En deportes donde prima la resistencia como maratones o triatlones, se recomienda el consumo regular de carbohidratos. La forma más común de tomarlos que todos conocemos es mediante geles, barritas energéticas o en bebidas energéticas y, en este caso, lo mejor es tomar aquellos que tengan un IG medio-alto de fácil digestión para que nos permita mantener nuestro rendimiento durante la práctica deportiva.

¿Y después de entrenar/competir? ¿es recomendable tomar? Pues sí, también debemos tomar. Una vez hemos competido o tras un duro entrenamiento, nuestras reservas energéticas de glucógeno se han vaciado y necesitamos rellenarlas para continuar al día siguiente o a los pocos días nuestra rutina deportiva. Los alimentos con IG alto reabastecerán nuestras reservas de forma rápida y eficaz. Estos alimentos hacen que aumente la glucosa en sangre rápidamente, lo que hace que la insulina la almacene en forma de glucógeno en nuestros músculos y en el hígado. Por tanto, los carbohidratos con un índice glucémico elevado se consigue un mayor almacenamiento de glucógeno muscular que por medio de alimentos con índice glucémico bajo.

Una vez explicado todo, desde Clockwork queremos aclarar que ningún alimento es mejor que otro por su grado de IG. Cada persona y cada momento es único y diferente. Por eso os animamos a que os pongáis en manos de profesionales para que os guíen en vuestra dieta.

ESPIRULINA

La espirulina, también conocida como alga verde azulada, es una de las algas más conocidas y populares por sus múltiples beneficios, no sólo en el mundo del deporte sino en ámbitos que buscan llevar hábitos diarios saludables. Por ello hoy hablaremos sobre este nuevo alimento, de sus propiedades y sus múltiples beneficios.

El alga espirulina (Spirulina máxima) es uno de los alimentos de origen vegetal que concentra mayor cantidad de nutrientes. Tiene forma de espiral, de ahí el origen de su nombre, y es de color azul verdoso por su contenido de clorofila que le da el color verde y de ficocianina, pigmento que le da el color azulado. En cuanto a su contenido es realmente asombroso. Algunas fuentes hablan de hasta un 70% de contenido proteico pero podemos asegurar que contiene un 60-65% de proteínas mejor digeribles que las de la carne de vacuno, además de una gran variedad de elementos nutritivos como vitaminas, minerales, calcio, hierro, potasio, carotenos, fibra, yodo, magnesio y manganeso.

Millones de personas alrededor del mundo utilizan la espirulina como un complemento alimenticio en su dieta siguiendo las recomendaciones de la ONU y la OMS. Además, tal y como afirma la ONU, se está utilizando esta microalga para situaciones de malnutrición aguda, en situaciones de emergencia humanitaria y situaciones de malnutrición de índole crónico.

En el ámbito deportivo, atletas olímpicos de todos los países como China o Cuba ya están incluyendo en la dieta de sus deportistas la espirulina para mejorar ayudar a mejorar su rendimiento deportivo ya que favorece la recuperación y refuerza el sistema inmunológico.

Beneficios de la espirulina

  • Refuerza el sistema inmunológico
  • Efecto anticancerígeno natural
  • Efecto prebiótico en el intestino
  • Reduce el estrés oxidativo durante el ejercicio físico
  • Prevención de enfermedades cardíacas
  • Antiinflamatorio

Propiedades de la espirulina

  • Alto contenido nutricional: vitamina A, E, D, B1, B2, B3, B6, B12, hierro, zinc, ácido fólico, ácidos esenciales, magnesio, yodo, zinc, potasio, hierro.
  • Contribuye a la producción de acetilcolina, un neurotransmisor que ayuda a mantener la vaina de mielina, la cual tiene funciones neuronales para un adecuado trabajo del sistema nervioso.
  • Es un antiséptico natural y estimulador del tránsito intestinal, por lo que se puede usar en casos de estreñimiento.
  • Tiene una actividad antianémica, atribuida a la clorofila, ya que ésta cumple una tarea similar a la hemoglobina de la sangre por su alto contenido en oxígeno.
  • Ayuda a reducir el colesterol y los triglicéridos.
  • La actividad antioxidante tiene una acción antienvejecimiento gracias a la clorofila, retinoides, ácidos linoleicos, vitamina E, y betacarotenos.
  • También se ha utilizado la espirulina para el tratamiento de las deficiencias de vitamina A, responsable de la pérdida de visión.
  • Ideal como suplemento para el estudio por sus propiedades revitalizantes y para aumentar las defensas en época de exámenes.
  • Por su contenido en clorofila también se empleado por aquellas personas que padecen halitosis o mal olor de boca.

Dados los múltiples beneficios y los nutrientes que aporta, muchos de vosotros os estaréis preguntando como podéis incluir la espirulina en vuestra dieta. Es muy fáci,l ya que se presta a tomarla de cualquier forma. Podemos tomarla fresca en una sopa, desecada en ensaladas, añadirla a una salsa o aliño o tomarla como parte de un plato principal o en el desayuno o merienda. Además, los que practicamos algún deporte de forma diaria, podemos tomarla en un batido tras el entrenamiento para que nos ayude a recuperarnos y reforzar nuestro sistema inmunológico.

La podéis encontrar tanto natural como en polvo o en cápsulas a modo de suplemento alimenticio. En cuanto a la cantidad recomendada no existe una dosis establecida porque dependerá de factores como la edad, la afección que presente dicha persona, si es deportista o no… Pero se recomienda entre 3-5 gramos al día repartidos en las comidas. Lo mejor es que habléis con vuestro médico o con el especialista antes de empezar a tomarla.

Contraindicaciones

La espirulina es un alimento y no un medicamento y no tiene contraindicaciones graves conocidas tomada en la dosis adecuada. No obstante en algunas personas pueden sufrir efectos secundarios como dolor de estómago, diarrea, reacciones alérgicas e incluso fiebre. Desde Clockwork os recomendamos una vez más que acudáis al médico o al especialista antes de empezar a tomar espirulina.

  • No apto para personas que sufren de “gota”
  • Aunque no está contraindicada para embarazadas lo mejor es consultar al médico antes de ingerir alimentos que contengan espirulina

Desde Clockwork queremos decir que estamos encantados de presentaros cada semana un nuevo alimento pero remarcamos que ninguno es mejor que otro y mucho menos sustituye uno a otro. Siempre debemos intentar llevar una dieta equilibrada y variada para obtener todas las proteínas, vitaminas y minerales que nuestro organismo necesita.