logo-preload-01
0%

SEMILLAS DE CHIA

La mayoría de vosotros habéis oído hablar de los beneficios para la salud de las semillas de chía. Sin embargo, muchos aún se preguntáis: ¿qué son y cómo se deben tomar las semillas de chía? Si quieres saber más continúa leyendo el artículo de hoy

Las Semillas de Chía es un excelente alimento que contiene todo lo básico para mejorar nuestro organismo, ya que contiene proteínas, fibra, ácidos grasos (Omega3), minerales antioxidantes, vitaminas, antioxidantes, calcio y diversos nutrientes.

Muchos lo califican como superalimento y aunque no existe una definición para tal término, ya que el concepto “superalimento” es una estrategia de marketing, sí que es cierto que pertenece a un selecto grupo de alimentos que contienen mayores cantidades de nutrientes que otros alimentos comunes.

Christopher McDougall, corredor de ultramaratones y autor del libro «Born to Run» acredita las semillas de chía como un alimento excepcional para los atletas. «En términos de contenido nutricional, una cucharada de chía es como un batido hecho de salmón, espinacas y hormonas de crecimiento humano».

La semilla de chía contiene alrededor de 40% de carbohidratos; de estos, el 30% es fibra insoluble, el 3% es fibra soluble y el resto son almidones esenciales. Cuando una cucharada de chía es mezclada con agua y puesta a reposar durante algunos minutos, se formará un gel sólido; tal reacción se debe a la fibra soluble de la semilla. Algunos investigadores suponen que tal fenómeno sucede también en el estómago cuando se ingieren alimentos que contienen este tipo de gomas.

El gel formado en el estómago se convierte en una barrera física para la digestión enzimática rápida de algunos carbohidratos, impidiendo su transformación en azúcares sencillos y modulando el metabolismo de estos compuestos en beneficio, por ejemplo, de los diabéticos. Por otro lado, la fibra dietética de la chía tiene un efecto favorable durante el transporte del bolo fecal, previniendo así la obesidad y diversas enfermedades del tracto digestivo.

Estas propiedades hidrofílicas de la fibra soluble de la semilla de chía, que posibilitan que la semilla absorba agua hasta doce veces su propio peso, permiten que, una vez consumida, el organismo prolongue su estado de hidratación, retenga humedad y se regulen más eficientemente los fluidos corporales, la absorción de nutrientes y, consecuentemente, el balance electrolítico.

La semilla de chía contiene muchos nutrientes: proteínas, calcio, boro (mineral que ayuda a fijar el calcio de los huesos), potasio, hierro, ácidos grasos como omega 3, antioxidantes y también oligoelementos tales como el magnesio, manganeso, cobre, zinc y vitaminas como la niacina entre otras.

La mayor parte del componente de carbohidratos de la semilla de chía es de fibra. Las semillas de chía contienen 34,4 g de fibra en 100 de chía, o bien, para 100 g de fibra se precisan 290 de chía.

En comparación con otros alimentos tiene de proteína dos veces más que cualquier semilla, cinco veces más calcio que la leche entera, dos veces la cantidad de potasio en los plátanos, tres veces más antioxidantes que los arándanos, tres veces más hierro que las espinacas y siete veces más omega 3 que el salmón.

Beneficios de las semillas de chía:

  • Regulan el tránsito intestinal: La alta concentración de mucílagos, un tipo de fibra soluble que crece en contacto con el agua, hace que las semillas de chía aumenten hasta doce veces su tamaño en el tracto digestivo y que presionen las paredes intestinales. De ese modo, estimulan el peristaltismo o movimiento de los intestinos y mejoran el estreñimiento.
  • Protegen el corazón: Esto se debe a su elevado contenido en omega-3, un ácido graso esencial con propiedades antiinflamatorias, antitrombóticas y vasodilatadoras que ayuda a regular la presión arterial y el colesterol en sangre.
  • Pérdida de peso: Ello es debido a que nos produce sensación de saciedad gracias a su gran capacidad de absorber líquidos.
  • Protección antioxidante: Estudios recientes realizados en la Universidad Nacional Autónoma de México demuestran que la chía posee una alta concentración de fenoles, unos antioxidantes que frenan hasta el 70{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5} de la actividad de los radicales libres. Esto ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y a reparar los tejidos musculares.
  • Aliado de los diabéticos: La chía es un buen complemento en la alimentación de diabéticos, de nuevo por la gran cantidad de fibra que contiene. Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre en general, pues la fibra captura parte de esos azúcares y los libera lentamente, lo que evita que haya picos de glucosa e insulina en sangre. Es recomendable incorporar las semillas en compotas de fruta, en púdines de fruta o en cocidos de legumbres y cereales.
  • Mima los huesos: Con solo 30 g de chía obtenemos el 20{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5} de la cantidad de calcio recomendada, un mineral indispensable para mantener la masa y estructura ósea. También aporta boro, que ayuda a metabolizar el calcio.

Desde Clockwork os recomendamos que sigáis siempre una dieta equilibrada y guiada por profesionales que siempre velarán por vuestra salud y os darán un servicio individualizado, acorde a vuestras necesidades y objetivos.

ÍNDICE GLUCÉMICO Y DEPORTE

Todos los que en alguna ocasión hemos decidido seguir algún tipo de dieta y nos hemos informado, o los que os habéis puesto en manos de profesionales para ello, en algún momento habéis oído hablar sobre el “índice glucémico” pero muchos todavía no tenéis claro exactamente a qué hace referencia. En el artículo de hoy vamos a intentar aclarar este concepto.

El índice glucémico o índice glicémico es una manera de analizar la respuesta glucémica de un alimento que contiene la misma cantidad de carbohidratos que un alimento de referencia, es decir, sirve para cuantificar el aumento de nivel de glucosa en sangre que se produce cuando ingerimos alimentos que contienen hidratos de carbono.

Atendiendo a su índice glucémico, los alimentos podemos clasificarlos en:

  • IG Alto (aquellios que elevan el nivel de glucosa en sangre): >=70. Dentro de este grupo encontramos la miel, la patata asada o los cereales entre otros
  • IG Medio (56-59) como por ejemplo las pasas, el arroz, los plátanos o el muesli, entre otros.
  • IG Bajo (aquellos que son absorbidos lentamente y por tanto retardan el aumento de la glucemia): <=55. Los alimentos más conocidos son la pasta, el yogur, las legumbres y el chocolate pero hay muchos más.

Relación IG y deporte

Es importante que incluyamos en nuestra dieta los hidratos de carbono, cobrando especial importancia para aquellos que realizan deporte diariamente. Tomar hidratos de carbono horas antes de hacer deporte nos permitirá completar nuestros entrenamientos sin que nos falte “gasolina” y mejorará nuestro rendimiento. En cambio tenemos que estar atentos y controlar bien los tiempos pues tomar hidratos una hora antes de hacer ejercicio, o menos, puede afectar negativamente en el deportista, apareciendo la fatiga prematuramente. Seguramente es debido al tiempo de digestión de algunos de estos alimentos.

Por ello es recomendable tomar alimentos con índice glucémico bajo antes del entrenamiento o de la competición ya que su impacto sobre la glucosa es menor. Los alimentos con IG alto favorecen una mayor aparición de insulina en la sangre, que inhibe la utilización de grasa como fuente de energía y obliga al músculo a consumir carbohidratos como fuente de combustible, provocando una bajada de los niveles de glucosa en sangre.

Si los niveles de insulina son considerablemente altos se puede producir lo que se conoce como hipoglucemia transitoria, es decir, una bajada de la glucosa en sangre. Cuando esto ocurre, normalmente el deportista no es capaz de mantener el nivel de entrenamiento y por consiguiente, su rendimiento es bajo.

Pero no solo es importante ingerir carbohidratos antes del entrenamiento o la competición. En deportes donde prima la resistencia como maratones o triatlones, se recomienda el consumo regular de carbohidratos. La forma más común de tomarlos que todos conocemos es mediante geles, barritas energéticas o en bebidas energéticas y, en este caso, lo mejor es tomar aquellos que tengan un IG medio-alto de fácil digestión para que nos permita mantener nuestro rendimiento durante la práctica deportiva.

¿Y después de entrenar/competir? ¿es recomendable tomar? Pues sí, también debemos tomar. Una vez hemos competido o tras un duro entrenamiento, nuestras reservas energéticas de glucógeno se han vaciado y necesitamos rellenarlas para continuar al día siguiente o a los pocos días nuestra rutina deportiva. Los alimentos con IG alto reabastecerán nuestras reservas de forma rápida y eficaz. Estos alimentos hacen que aumente la glucosa en sangre rápidamente, lo que hace que la insulina la almacene en forma de glucógeno en nuestros músculos y en el hígado. Por tanto, los carbohidratos con un índice glucémico elevado se consigue un mayor almacenamiento de glucógeno muscular que por medio de alimentos con índice glucémico bajo.

Una vez explicado todo, desde Clockwork queremos aclarar que ningún alimento es mejor que otro por su grado de IG. Cada persona y cada momento es único y diferente. Por eso os animamos a que os pongáis en manos de profesionales para que os guíen en vuestra dieta.

NUEVA PIRÁMIDE ALIMENTARIA

Hace un mes ya que la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) aprobó la nueva pirámide alimenticia, la cual se pretende que sea una herramienta fundamental para generar una población sana a la hora de orientar su dieta y “tratar de prevenir factores de riesgo asociados a enfermedades crónico-degenerativas». Así es como lo han afirmado dos de los autores del documento, Gregorio Varela, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo y Javier Aranceta, presidente del comité científico de la SENC.

Equilibrio emocional, actividad física diaria, técnicas culinarias sanas o balance energético son algunas de las novedades y las recomendaciones de las nuevas guías de la pirámide alimenticia de la SENC.

  • Equilibrio emocional: Dedicarle tiempo a la compra de los alimentos y a su cocinado, así como transmitir ese conocimiento a los hijos a través de las comidas en familia.
  • Actividad física diaria: 60 minutos diarios de intesnidad física moderada o el equivalente a 10.000 pasos al día.
  • Técnicas culinarias sanas: Cocinar al vapor, apostar por alimentos ecológicos, etc.
  • Balance energético: Factor a tener en cuenta en cuanto al tamaño de las raciones y la frecuencia del consumo y el momento del día en que se toman los alimentos.

Estas guías son una actualización de la anterior edición del 2001 y constituyen una herramienta de educación nutricional y de promoción de la salud, respaldada siempre por la ciencia, para trasladarla a toda la población, no sólo a nivel general sino también profesionales y al ámbito educativo.

Resultado de imagen de nueva piramide alimenticia 2017 SENC

Una de las principales novedades es la decisión de incluir por primera vez en la historia los suplementos nutricionales pero remarcan que siempre debe ser analizado cada caso de forma individual por parte de los profesionales de la salud. De igual forma, desaprueba el autoconsumo y la autogestión de estos suplementos ya que puede producir el efecto contrario y perjudicar a la salud.

Además, se recomienda realizar actividad física de forma diaria durante al menos 60 minutos, tener un correcto equilibrio emocional, realizar un balance energético, llevar a cabo técnicas culinarias saludables, y beber de cuatro a 6 vasos de agua diarios para mantener de esta forma un estilo de vida saludable. Todo esto, se encuentra en la base de esta nueva guía en la pirámide alimenticia.

En el segundo nivel o escalón están todos aquellos alimentos que deben ingerirse de forma diaria y en cantidades o proporciones variables como cereales de grano entero, la fruta (si es de temporada mejor), verduras y hortalizas. En este nivel se resalta el consumo de aceite de oliva de extracción en frío, siendo un aceite del año siguiente a su recolección. De igual forma son también alimentos de consumo diario las carnes magras, aves, pescados, huevos, legumbres, frutos secos, destacando de forma especial las nueces. También semillas así como, leche y productos lácteos.

En el tercer nivel encontramos aquellos que deben ser de uso y consumo moderado y ocasional. Estos son las carnes rojas y las procesadas, los embutidos, las grasas untables como son los patés, el azúcar y los productos azucarados, la sal y los snacks salados, la bollería, pastelería, productos azucarados, chucherías y helados. Incluye también las bebidas alcohólicas fermentadas y los suplementos nutricionales.

A su vez, también se mencionan datos sobre la hidratación. En primer lugar y como base de la hidratación de todo el mundo está el agua, debiendo ingerir 4-6 vasos diarios como mínimo.  En segundo lugar está el consumo de té, café sin azúcar, agua con gas y refrescos sin azúcar. En tercer lugar se sitúan bebidas como el gazpacho, caldos, la leche o los zumos. Y en cuarto y último y como consumo ocasional las bebidas con azúcares o los zumos comerciales.

Desde Clockwork os recomendamos como siempre que mantengáis una dieta equilibrada y si es necesario os pongáis en manos de un profesional de la salud. Esta guía debe ser para todos un pilar sobre el que basar nuestra alimentación y la de los nuestros.

ALIMENTOS LIGHT, GRASAS Y AZÚCAR

Aunque ya hemos hablado en más de un artículo sobre las grasas, el azúcar y más recientemente el colesterol, nos parece interesante seguir profundizando y hoy hablaremos sobre los famosos alimentos “light” y cómo influyen en nuestro organismo.

La idea principal que vamos a desarrollar es la misma que en los otros artículos que se resume en lo perjudicial que es para nuestro cuerpo el azúcar y cómo la industria farmacéutica y alimenticia nos intentan manipular. Ambas son las industrias mas poderosas e influyentes del mundo. La primera, como ya comentamos, nos intenta hacer creer que el colesterol es “malo” cuando esta demostrado que es vital para la vida y sin él moriríamos.  La industria alimenticia en cambio nos vende productos “light” cargados de “grasas trans” ocultas en refrescos, dulces, etc, los cuales sí que son realmente perjudiciales.

Desde hace años se detectó un problema grave de obesidad en ciertos países (España entre ellos sobre todo entre los más jóvenes) y en los cuales se potenciaron estos alimentos light para reducir el nivel de obesidad. Pero entonces ¿cómo se explica que la obesidad y las enfermedades cardiovasculares no solo no hayan bajado sino que han aumentado?, ¿falta de compromiso de la gente?, ¿falta de actividad física?, o ¿quizás no sabemos bien lo que llevan dichos productos “light”?.

En los últimos años ha habido una campaña negativa contra las grasas por parte de ambas industrias (incluso de la médica) pero en cambio se contradice cuando científicos afirman que las grasas son buenas. Y es que una alimentación “rica en grasas” protege de enfermedades cardiovasculares y de cáncer. Esto es así porque no crea picos de azúcar ni de insulina (hormona de almacenamientos de la grasa, anabolizante pero también precursora de replicación celular y asociada al desarrollo del cáncer). Además se ha observado tanto en animales como en el ser humano que a mayor nivel de insulina en sangre, disminuye la longevidad. Por tanto los niveles bajos de insulna en sangre es lo más saludable para prolongar la esperanza de vida.

En cambio, cuanto mayor es el nivel de azúcar en la sangre, mayor inflamación de las arterias y mayor riesgo de enfermedades cardiovascualres. ¿Pero qué pasa con los alimentos light?

Los alimentos a los que se les quita la grasa pierden su sabor. ¿Qué se hace para devolvérselo? Añadirle azúcares dañinos para nuestro organismo. Se encuentra en muchos alimentos donde pone “azúcares añadidos”.

¿Qué pasa con la grasa? El mayor ejemplo que podemos dar que muestra porque la grasa es buena es la leche materna. Nada más y nada menos que el 56% de esta son grasas saturadas y colesterol, necesario para el desarrollo del bebe. Además se observa el problema de obesidad infantil en bebes alimentados con biberón más que en los que reciben leche directamente del pecho de su madre.

Por tanto una vez mas concluimos que el azúcar es el verdadero culpable

  • El azúcar produce la inflamación de las paredes de las arterias. Este es el inicio de la enfermedad cardiovascular, no el colesterol.
  • Las altas ingestas de azúcar hacen subir la insulina. La insulina produce vasconstricción de las arterias y la retención de sal por parte de los riñones. Ambos mecanismos contribuyen al desarrollo de hipertensión arterial.
  • El azúcar y los carbohidratos procesados aumentan los Triglicéridos que son un factor independiente de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Antes de concluir queremos decir que las grasas saturadas son esenciales para muchas funciones del cuerpo humano como por ejemplo absorber las vitaminas A, D, E, K. Además son una fuernte enorme de energía ya que la grasa que almacenamos en nuestro cuerpo es principalmente en forma de grasa saturada.

Si queréis más información y profundizar mas sobre el tema hay muchos artículo que hablan sobre todo esto. Nosotros nos hemos basado en el siguiente para este artículo. Os animamos desde Clockwork que lo leáis porque es muy interesante