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ACEITE DE PALMA

Se trata de otra de las noticias bomba sobre alimentación que cayó con fuerza sobre la mesa y de la todavía se sigue hablando. Desde hace relativamente poco se ha demostrado que el aceite de palma es un ingrediente común en muchos alimentos no recomendados para nuestra salud.  Pero ¿por qué es perjudicial?

Como sabéis, en el mundo de la nutrición y la alimentación aparece cada cierto tiempo un alimento o algún ingrediente del que se dice que afecta negativamente a nuestro organismo a la larga. El caso más conocido y posiblemente uno de los más severos es el azúcar, el cual ya tratamos en artículos anteriores (pincha aquí si quieres recordarlo), pero no es el único. El aceite de palma se ha convertido en otro punto negro en nuestra dieta, sobretodo porque es un ingrediente muy común en alimentos procesados.

Uno de los conceptos clave para explicar por qué es tan perjudicial son las grasas saturadas. No todas las grasas son iguales, ni siquiera las grasas vegetales, y sus efectos sobre la salud de las personas también son bastante diferentes. Mientras algunos son calificados como saludables ya que se ha demostrado que aporta numerosos beneficios sobre el organismo como las nueces, el aceite de oliva, el aguacate, el pescado azul, etc., el consumo de otros están asociados al incremento del riesgo de padecer diversos trastornos nada buenos para nuestro cuerpo. Es por ello que la actual norma sobre el etiquetado de los alimentos de la Unión Europea especifica que ya no podrá figurar en él “aceites vegetales” sino que deberán concretar el nombre y origen de esas grasas o aceites.

En lo que se refiere al aceite de palma, el 50% está formado por grasas saturadas, que con la ingesta continua de este durante años puede originar la obstrucción de arterias, aumentar así el riesgo de infarto y problemas cardiovasculares. Desayunar bollería, aperitivos fritos a media mañana o a media tarde, alimentos congelados como pizza… ¿quién no conoce a alguien que continuamente incluye en su dieta estos alimentos?

Y alguno se preguntará: si es tan malo, ¿por qué hay tantos alimentos que lo contienen? La respuesta es sencilla, porque es un ingrediente barato. Además posee otras características apreciadas por la industria alimentaria como su temperatura de fusión, que le hace permanecer sólido a temperatura ambiente manteniendo al mismo tiempo una textura sedosa y aportando un sabor que engancha al que lo consume. Por esta razón se emplea con generosidad en confitería, formando muchas veces parte de las coberturas de chocolates, bombones y demás. Permanece sólido, mantiene la forma del producto y cuando se introduce en la boca se funde de forma agradable. Se le podrían encontrar sustitutos pero no son tan económicos como los derivados del aceite de palma. Algunas de las empresas del sector alimentario que más usan este ingrediente son Nestlé, Kellogg’s, Burger King, McDonalds, Starbucks o Ferrero, entre muchas otras.

Además, también tiene un coste medioambiental. El aceite de palma y sus derivados se obtienen del fruto de la especie Elaeis guineensis, conocida como palma africana o aceitera, con origen en el continente africano aunque también hay importantes plantaciones en Sudamérica. Estas plantaciones se hacen a base de expandir la agricultura en la selva, es decir, deforestando. Dos de las zonas más afectadas son Malasia e Indonesia.

Más allá de sus usos alimentarios, los derivados del aceite de palma también se emplean en la industria de la cosmética, con el que se elaboran cremas, pasta de dientes o jabones.

Si habéis decidido mirar en vuestra despensa o vuestra nevera sabed que el aceite de palma puede figurar con todos estos nombres:

  • Aceite de palma
  • Aceite de palmiste
  • Grasa vegetal (palma)
  • Sodium palmitate
  • Grasa vegetal fraccionada e hidrogenada de palmiste
  • Estearina de palma
  • Palmoleina u Oleina de palma (Palmolein)
  • Manteca de palma
  • Elaeis guineensis

Como conclusión, desde Clockwork siempre recomendamos llevar una dieta sana y equilibrada, guiada siempre por expertos y profesionales los cuales nos van a enseñar a comer correctamente con alimentos saludables. Además, queremos llamar la atención a todos aquellos que lleváis una dieta basada en alimentos vegetales y/o ecológicos pues ninguno de estos está exento de ingredientes que puedan ser perjudiciales para la salud. Y, en cuanto al aceite de palma, queremos concluir de todo lo mencionado anteriormente lo siguiente:

  • Por su contenido en ácidos grasos en considerado, desde hace años, poco saludable y por tanto poco recomendable.
  • Dentro de este contexto de grasas saturadas, las investigaciones más recientes aportan más pruebas sobre ácido palmítico, lo que convierte al aceite de palma en uno de los peores ingredientes alimenticios.
  • Está presente sobretodo en alimentos procesados.

ALIMENTOS LIGHT, GRASAS Y AZÚCAR

Aunque ya hemos hablado en más de un artículo sobre las grasas, el azúcar y más recientemente el colesterol, nos parece interesante seguir profundizando y hoy hablaremos sobre los famosos alimentos “light” y cómo influyen en nuestro organismo.

La idea principal que vamos a desarrollar es la misma que en los otros artículos que se resume en lo perjudicial que es para nuestro cuerpo el azúcar y cómo la industria farmacéutica y alimenticia nos intentan manipular. Ambas son las industrias mas poderosas e influyentes del mundo. La primera, como ya comentamos, nos intenta hacer creer que el colesterol es “malo” cuando esta demostrado que es vital para la vida y sin él moriríamos.  La industria alimenticia en cambio nos vende productos “light” cargados de “grasas trans” ocultas en refrescos, dulces, etc, los cuales sí que son realmente perjudiciales.

Desde hace años se detectó un problema grave de obesidad en ciertos países (España entre ellos sobre todo entre los más jóvenes) y en los cuales se potenciaron estos alimentos light para reducir el nivel de obesidad. Pero entonces ¿cómo se explica que la obesidad y las enfermedades cardiovasculares no solo no hayan bajado sino que han aumentado?, ¿falta de compromiso de la gente?, ¿falta de actividad física?, o ¿quizás no sabemos bien lo que llevan dichos productos “light”?.

En los últimos años ha habido una campaña negativa contra las grasas por parte de ambas industrias (incluso de la médica) pero en cambio se contradice cuando científicos afirman que las grasas son buenas. Y es que una alimentación “rica en grasas” protege de enfermedades cardiovasculares y de cáncer. Esto es así porque no crea picos de azúcar ni de insulina (hormona de almacenamientos de la grasa, anabolizante pero también precursora de replicación celular y asociada al desarrollo del cáncer). Además se ha observado tanto en animales como en el ser humano que a mayor nivel de insulina en sangre, disminuye la longevidad. Por tanto los niveles bajos de insulna en sangre es lo más saludable para prolongar la esperanza de vida.

En cambio, cuanto mayor es el nivel de azúcar en la sangre, mayor inflamación de las arterias y mayor riesgo de enfermedades cardiovascualres. ¿Pero qué pasa con los alimentos light?

Los alimentos a los que se les quita la grasa pierden su sabor. ¿Qué se hace para devolvérselo? Añadirle azúcares dañinos para nuestro organismo. Se encuentra en muchos alimentos donde pone “azúcares añadidos”.

¿Qué pasa con la grasa? El mayor ejemplo que podemos dar que muestra porque la grasa es buena es la leche materna. Nada más y nada menos que el 56% de esta son grasas saturadas y colesterol, necesario para el desarrollo del bebe. Además se observa el problema de obesidad infantil en bebes alimentados con biberón más que en los que reciben leche directamente del pecho de su madre.

Por tanto una vez mas concluimos que el azúcar es el verdadero culpable

  • El azúcar produce la inflamación de las paredes de las arterias. Este es el inicio de la enfermedad cardiovascular, no el colesterol.
  • Las altas ingestas de azúcar hacen subir la insulina. La insulina produce vasconstricción de las arterias y la retención de sal por parte de los riñones. Ambos mecanismos contribuyen al desarrollo de hipertensión arterial.
  • El azúcar y los carbohidratos procesados aumentan los Triglicéridos que son un factor independiente de riesgo de enfermedad cardiovascular.

Antes de concluir queremos decir que las grasas saturadas son esenciales para muchas funciones del cuerpo humano como por ejemplo absorber las vitaminas A, D, E, K. Además son una fuernte enorme de energía ya que la grasa que almacenamos en nuestro cuerpo es principalmente en forma de grasa saturada.

Si queréis más información y profundizar mas sobre el tema hay muchos artículo que hablan sobre todo esto. Nosotros nos hemos basado en el siguiente para este artículo. Os animamos desde Clockwork que lo leáis porque es muy interesante