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DESCANSO Y RENDIMIENTO

Normalmente cuando un deportista se quiere preparar para una competición o quiere llegar a una meta u objetivo físico en concreto lo primero que piensa es en «machacarse» en el gimnasio o en las pistas, y el segundo pensamiento que se da, casi al mismo tiempo que el anterior, es hacer una dieta estricta para rebajar esos kilitos de más, para rendir más y pulirlo con el ejercicio físico. Pero muchos obvian un factor tan importante como los anteriores, pues sin él es imposible que el cuerpo rinda al 100%: el descanso.

Un deportista, y en general todo el mundo, debe cuidar y mimar su cuerpo, pues es como una máquina capaz de dar lo mejor de sí misma, pero como toda máquina, puede fallar en algún momento si no la cuidamos correctamente, y puede darnos problemas a corto y largo plazo.

En el mundo del deporte un buen entrenamiento no lo es todo. Quien compagine la suma de un buen entrenamiento (y una buena planificación deportiva), una alimentación adecuada y un descanso correcto por las noches dará con la clave para conseguir cualquier meta a nivel deportivo que se proponga (y no olvidemos también el factor psicológico, que también es clave). A veces nos encontramos casos de personas que físicamente son muy aptas para el deporte, realizan entrenamientos a un alto nivel pero ellos mismos sienten que podrían dar más de sí y no pueden. Les preguntas sobre sus hábitos, su día a día, y te das cuenta que por diferentes circunstancias duermen poco y mal, y eso repercute muy negativamente en sus entrenamientos y como consecuencia, en su rendimiento y su estado de forma.

El factor más importante relacionado con la eficiencia del sistema nervioso es el descanso, por eso cuando un deportista no aporta calidad ni cantidad de descanso por las noches experimenta un descenso en su rendimiento. Durante las horas de sueño y descanso el organismo no solo se recupera sino que nos evadimos del estrés del día, los músculos se regeneran y se carga de energía para el día siguiente.

No se puede generalizar el mismo número de horas de descanso para todo el mundo (normalmente a 8 horas) ya que las circunstancias de la vida de cada uno condicionan desde pequeño el número de horas ideal para estar al 100% al día siguiente. Por este motivo hay personas que durmiendo 7 horas es suficiente para rendir (no se recomienda menos de 7), otros necesitan 8 y hay personas que hasta 9 o 10 horas. En el mundo deportivo, aumentar el número de horas de un deportista puede ser clave para mejorar su rendimiento.

Pero ¡ojo! dormir la mayor cantidad de horas tampoco es bueno pues puede producir el efecto contrario: dolores de cabeza, frecuencias cardíacas más elevadas, falta de concentración, malhumor, sensación de pesadez… El descanso debe ser de calidad e ininterrumpido.

Pero, ¿por qué es tan importante el descanso?

Algunas investigaciones hablan que un descanso de calidad (entendiendo calidad como horas suficientes de descanso y un sueño ininterrumpido) llega a suponer hasta el 20% del rendimiento deportivo, o incluso más. El 80% restante dependerá de los entrenamientos y la planificación deportiva y la alimentación.

Durante la noche el cuerpo regenera las fibras musculares rotas durante los entrenamientos, asimila los nutrientes de la cena, moldea y define el cuerpo y de esta forma ayuda a que el cuerpo esté preparado para el día siguiente. Por tanto también nos va a ayudar a prevenir lesiones musculares. Además, durante la noche el cuerpo depurará los excesos y como ya hemos dicho antes, relajará la mente.

Por si aún os parece poco, dormir bien ayuda a mantener y regular nuestro peso, pues dormir poco, para las personas que tienen problemas con la alimentación, provoca comer más y más veces. Así que irse pronto a la cama puede ser también un buen remedio para los que tengan este problema.

Un descanso de calidad fortalecerá el sistema inmunitario, ayudando a combatir enfermedades, resfriados, etc.

Entrenadores como Fran Vergnaux, entrenador de Mireia Belmonte, van más allá y afirma en una entrevista que «todos los deportistas españoles tienen una mala educación y una cultura de dormir tarde. Si ella (Mireia) en su juventud hubiera dormido más seria más grande. La gente aquí es demasiado pequeña. Si ves al padre de Judit Ignacio (nadadora, medalla de plata 200m mariposa en Berlín 2014) está muy fuerte y grande, y su madre también. Pero Judit es pequeña ¿por qué? Porque en este pais los niños no duermen. Esto es un hecho cientificamente probado. Yo a mis nadadores les pido que se duerman a las diez de la noche. Si te vas a dormir a las diez tienes ocho horas. Lo imprescindible para estar listo para entrenarte a las seis y media. Pero todos los nadadores de España se acuestan a las doce, siendo generosos, y hasta las seis duermen seis horas. ¿Dónde ponen las dos horas que faltan?»

¿Creeis que está exagerando? ¿Que está llevando el tema al límite? ¿o por el contrario pensáis que está en lo cierto? Quizá debamos fijarnos en el palmarés de una de sus pupilas, Mireia Belmonte, en los últimos años: medalla de oro en 200m mariposa y 400 m estilos en el Campeonato Mundial de Natación en Piscina Corta Doha (Catar) 2014, oro en 200m mariposa y 1500m estilo libre en el Campeonato Europeo celebrado en Berlín en 2014 y oro en 200m mariposa en los JJ.OO. de Rio de este pasado verano (entre muchas otras medallas de plata y bronce).

Aqúi os dejamos la entrevista de Fran Vergnaux, por si le queréis echar un vistazo:

http://diariodeltriatlon.es/not/6750/fran-vergnaux-el-factor-mas-importante-del-entrenamiento-es-el-descanso

ENTRENAMIENTO EN ALTURA

Llevamos varias semanas queriendo tratar este tema que está a la orden del día en el mundo del entrenamiento, sobretodo el de alto rendimiento.

Coincidiendo con las pruebas físicas para entrar al Cuerpo Nacional de Policía, sois muchos los que nos habéis preguntado “¿es cierto que se nota el cambio de hacer la prueba de 1000 m aquí en Valencia que en Ávila?” “¿es mejor entrenar en una zona con mayor altitud?”. Antes de continuar, aclarar que el grueso de estas pruebas físicas se realizan en Ávila, provincia la cual se encuentra a más de 1000 m de altitud.

Bien, para contestar estas preguntas es necesario saber que básicamente, la clave de los entrenamientos en altura está en los entrenamientos de resistencia. Consiste en acostumbrar paulatinamente al cuerpo a entrenamientos de resistencia en este entorno donde existe un déficit de oxígeno.

El entrenamiento en altura es una herramienta que utilizan tanto preparadores físicos como deportistas de élite para aplicar un “plus extra” al corredor en sus entrenamientos. ¿Y esto a qué se debe?

Principalmente porque el cuerpo va a experimentar un par de cambios importantes. El primero es en situación de reposo, donde se va a producir una disminución de la presión barométrica (cuanto más alto se ascienda, mayor será) lo que hará que inspiremos menos oxígeno en cada respiración. Consecuentemente se producirá de forma innata, un aumento de la ventilación.

Relacionado con el anterior es el aumento de la frecuencia cardíaca aunque este sólo se producirá durante la fase de aclimatación al medio, es decir, hasta que el organismo se acostumbre a este nuevo entorno.

Pero no nos engañemos, no por cambiar nuestro hábitat de entrenamiento por entrenamiento en altura y realizar entrenamientos simples vamos a mejorar notablemente el rendimiento. Estamos exponiendo al cuerpo a un cambio fisiológico y como tal requiere una correcta adaptación y progresiva aclimatación ya que pueden aparecer ciertos efectos negativos si no lo llevamos bien a cabo como mareos, vértigos, pérdida de apetito, insomnio, etc.

Por tanto, para hacer una buena adaptación, podríamos tomarnos la primera semana como referencia, haciendo ejercicios suaves de familiarización como caminatas o pequeñas carreras continuas muy muy suaves. Pensad que durante esta fase es cuando mayor sensación de agotamiento y desgaste tendremos pues el organismo se está adaptando a esta falta de oxígeno constante.

Tras esta primera semana de aclimatación se inicia una adaptación gradual en las próximas 5-6 semanas que permite aumentar progresivamente la carga de trabajo. Durante este periodo se puede incrementar los entrenamientos para mejorar la resistencia, fuerza y velocidad y en la medida en que la aclimatación mejora las respuestas a estas cargas mejorará nuestro rendimiento.

No debemos abusar de nuestra estancia en altura para mejorar nuestro rendimiento pues durante estancias muy prolongadas en situación de hipoxia (ausencia de oxígeno) se puede producir desajustes y daños muy considerables a nivel del sistema nervioso, así como deterioros musculares.

La hipoxia se produce cuando hay una situación notable de ausencia de oxígeno. La consecuencia más importante de ésta en los entrenamientos es la de generar una adaptación en la que, como resultado, se incrementará el número de glóbulos rojos en la sangre (transportadores de oxígeno).

Transcurridas estas seis semanas (no se recomienda permanecer más de 6 semanas entrenando en altura) y cuando volvamos al nivel del mar, durante los siguientes 2-3 días es cuando se producirá la mayor asimilación del organismo del entrenamiento realizado en altura, es decir, ahí tendremos nuestro pico de rendimiento. A partir de estos y durante las siguientes 2-3 semanas el cuerpo se estabiliza y retoma la “normalidad”.

Como conclusión podemos extraer los siguientes beneficios del entrenamiento en altura:

  • Aumento de la resistencia (aumento de glóbulos rojos)
  • Mejora de la fuerza (sobretodo de la fuerza-resistencia)
  • Mayor tolerancia a la fatiga
  • Mejora de la capacidad de recuperación

Desde Clockwork os recomendamos que si tenéis intención de entrenar en altura os hagáis una prueba de esfuerzo previamente y vayáis a hablar con vuestro médico para seguir sus recomendaciones y no abusar los primeros días allí y respetar la fase de aclimatación que tan importante hemos dicho que es.

PERIODO REGENERATIVO

Anteriormente ya hablamos sobre la estructura de una planificación deportiva, divitiéndose en macrociclos, mesociclos, microciclos y como unidad más sencilla, la sesión de entrenamiento.

No vamos a profundizar en los diferentes tipos de sesión que hay y en qué consisten porque podríamos dedicarle páginas y páginas tan solo a este aspecto pero como información sabed que existen distintos tipos de sesiones y de microciclos en función de las variantes que condiciona la periodización deportiva del deportista. Por ejemplo, las sesiones pueden ser de aprendizaje o perfeccionamiento de la técnica, o de entrenamiento/acondicionamiento. Si hablamos de microciclos podríamos hablar de microciclos de ajuste, de carga, de impacto, de activación, competitivos o de recuperación. El uso de los distintos microciclos a lo largo de la temporada dependerá de las características de cada deporte (capacidades físicas y técnico-tácticas, número de competiciones durante el año y distribución de las competiciones).

El periodo Preparatorio o de acumulación se caracteriza por tener altos volúmenes de carga a intensidades moderadas. La finalidad de este periodo es la mejora de la resistencia aeróbica, aprender/mejorar la técnica de base y trabajar la fuerza-resistencia.

El periodo Precompetitivo consiste en ir adaptando las capacidades y conocimientos específicos adquiridos en el periodo anterior a las necesidades propias de competición, integrando todas las capacidades y conocimientos. Se utiliza para ello ejercicios más específicos a las características que se van a requerir en la competición, a diferencia que en el periodo anterior que son más globales. En este mesociclo se incrementa al máximo el volumen de trabajo y la intensidad irá de media a alta; por tanto, se producirá la máxima carga de entrenamiento. El trabajo poco a poco será más específico.  En esta fase ya se suelen trabajar otras capacidades como la resistencia anaeróbica o la fuerza-velocidad ya que este tipo de capacidades son más específicas.

El objetivo del periodo Competitivo es convertir o transformar la ganancia de fuerza conseguida en el periodo anterior en fuerza máxima, fuerza competitiva o fuerza explosiva. Todo el trabajo se dirige a la búsqueda del máximo nivel de rendimiento en la competición que se encuentra al final de ese mesociclo. Se aplican ejercicios dirigidos a las capacidades en su forma integral, tal como se darán en la competición. El volumen baja gradualmente a lo largo del periodo para llegar a la competición en el mejor estado de forma. Y la intensidad llega a ser máxima, llegando a niveles de competición.

¿En qué consiste el periodo regenerativo?

Para poder desarrollar el rendimiento de un deportista de élite se necesita mucho tiempo de entrenamiento. Los deportistas de élite tienen que someterse a grandes cargas para poder mantenerse en nivele  aceptables y muchas veces sufren pequeños descensos en su rendimiento, estancamientos técnicos, apatía por la actividad deportiva amiento, etc. Para evitar bajones grandes en el rendimiento por parte de los deportistas suelen introducirse unas fases de regeneración mas largas mediante la disminución de las intensidades de entrenamiento e incluso descansando de las competiciones durante un largo periodo de tiempo. Este tipo de periodo regenerativo se suele plantear por algunos autores en deportistas que practican deportes de fuertes exigencias físicas y técnicas.

Por tanto este periodo ayuda a “recuperar” todas las funciones del organismo, especialmente las del sistema nervioso central asi como aspectos psicológicos del deportista. Por eso se reduce la carga y la exigencia del entrenamiento pero nunca llegando al sedentarismo, pues tras este puede ser muy difícil volver a la competición al mismo nivel que antes.

 

HMB

El beta-hidroxi-beta-metilbutirato o más conocido como HMB es un compuesto natural de nuestro metabolismo, concretamente de la leucina, un aminoácido esencial que ingerimos a través de la los alimentos. Este ha llamado la atención en el mundo del deporte y actualmente es muy utilizado como suplemento deportivo, ayudando a aumentar nuestra resistencia y la masa muscular libre de grasa.

Aporta numerosos beneficios al deportista, mejorando su rendimiento, ayudándole a mejorar su fuerza y masa muscular, disminuyendo su porcentaje graso. Además, su exceso es expulsado por la orina ya que es soluble en agua.

El HMB fue popularizado rápidamente en el mundo deportivo como alternativa al dopaje, con garantías de éxito y sin efectos secundarios. Al igual que los BBCA’s limita el catabolismo muscular después del entrenamiento o esfuerzo físico intenso y además, favorece la recuperación muscular y estimula la pérdida de grasa.

En cuanto a la cantidad, los estudios coinciden que se debe tomar entre 3 y 10g de HMB por día pero como orientación, una persona que pesa entre 70-80kg debe aconseja 3g repartidas en tres dosis a lo largo del día. La primera dosis tomarla en el desayuno ya que al estar tantas horas sin ingerir ningún alimento asimilamos con mayor facilidad los nutrientes de los alimentos. La segunda dosis se hará en la comida previa al entrenamiento y la tercera, justo después del entrenamiento.

Y uno de los puntos más positivos de este suplemento es que tras muchas investigaciones no se ha hallado efectos secundarios por lo que se puede tomar sin sorpresas. De hecho se ha probado en animales con dosis muy altas y no ha aparecido ningún de efecto secundario.

Beneficios del HMB:

  • Aumenta la fuerza
  • Ayuda a tener una óptima absorción de proteína
  • Disminuye el porcentaje de grasa corporal
  • Favorece la recuperación muscular
  • Aumenta el VO2 max y la resistencia musuclar