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PERIODO REGENERATIVO

Anteriormente ya hablamos sobre la estructura de una planificación deportiva, divitiéndose en macrociclos, mesociclos, microciclos y como unidad más sencilla, la sesión de entrenamiento.

No vamos a profundizar en los diferentes tipos de sesión que hay y en qué consisten porque podríamos dedicarle páginas y páginas tan solo a este aspecto pero como información sabed que existen distintos tipos de sesiones y de microciclos en función de las variantes que condiciona la periodización deportiva del deportista. Por ejemplo, las sesiones pueden ser de aprendizaje o perfeccionamiento de la técnica, o de entrenamiento/acondicionamiento. Si hablamos de microciclos podríamos hablar de microciclos de ajuste, de carga, de impacto, de activación, competitivos o de recuperación. El uso de los distintos microciclos a lo largo de la temporada dependerá de las características de cada deporte (capacidades físicas y técnico-tácticas, número de competiciones durante el año y distribución de las competiciones).

El periodo Preparatorio o de acumulación se caracteriza por tener altos volúmenes de carga a intensidades moderadas. La finalidad de este periodo es la mejora de la resistencia aeróbica, aprender/mejorar la técnica de base y trabajar la fuerza-resistencia.

El periodo Precompetitivo consiste en ir adaptando las capacidades y conocimientos específicos adquiridos en el periodo anterior a las necesidades propias de competición, integrando todas las capacidades y conocimientos. Se utiliza para ello ejercicios más específicos a las características que se van a requerir en la competición, a diferencia que en el periodo anterior que son más globales. En este mesociclo se incrementa al máximo el volumen de trabajo y la intensidad irá de media a alta; por tanto, se producirá la máxima carga de entrenamiento. El trabajo poco a poco será más específico.  En esta fase ya se suelen trabajar otras capacidades como la resistencia anaeróbica o la fuerza-velocidad ya que este tipo de capacidades son más específicas.

El objetivo del periodo Competitivo es convertir o transformar la ganancia de fuerza conseguida en el periodo anterior en fuerza máxima, fuerza competitiva o fuerza explosiva. Todo el trabajo se dirige a la búsqueda del máximo nivel de rendimiento en la competición que se encuentra al final de ese mesociclo. Se aplican ejercicios dirigidos a las capacidades en su forma integral, tal como se darán en la competición. El volumen baja gradualmente a lo largo del periodo para llegar a la competición en el mejor estado de forma. Y la intensidad llega a ser máxima, llegando a niveles de competición.

¿En qué consiste el periodo regenerativo?

Para poder desarrollar el rendimiento de un deportista de élite se necesita mucho tiempo de entrenamiento. Los deportistas de élite tienen que someterse a grandes cargas para poder mantenerse en nivele  aceptables y muchas veces sufren pequeños descensos en su rendimiento, estancamientos técnicos, apatía por la actividad deportiva amiento, etc. Para evitar bajones grandes en el rendimiento por parte de los deportistas suelen introducirse unas fases de regeneración mas largas mediante la disminución de las intensidades de entrenamiento e incluso descansando de las competiciones durante un largo periodo de tiempo. Este tipo de periodo regenerativo se suele plantear por algunos autores en deportistas que practican deportes de fuertes exigencias físicas y técnicas.

Por tanto este periodo ayuda a “recuperar” todas las funciones del organismo, especialmente las del sistema nervioso central asi como aspectos psicológicos del deportista. Por eso se reduce la carga y la exigencia del entrenamiento pero nunca llegando al sedentarismo, pues tras este puede ser muy difícil volver a la competición al mismo nivel que antes.

 

Periodo Competitivo

En artículos anteriores hablamos de la estructura que debe llevar una planificación deportiva y en concreto, el modelo de planificación deportiva ATR. Estas siglas corresponden a los mesociclos de Acumulación – Transformación – Realización, o lo que es lo mismo, periodo Preparatorio – Precompetitivo – Competitivo.

Aquí podéis volver a leerlos: Periodo Preparatorio, Periodo Precompetitivo

El modelo ATR planteado por Issurin y Kaverin (1986) se basa en la concentración de las cargas de entrenamiento sobre las capacidades específicas y el desarrollo consecutivo de ciertas capacidades en dichos bloques o mesociclos.

¿En qué consiste el periodo Competitivo?

El principal objetivo de esta fase es convertir o transformar la ganancia de fuerza conseguida en el periodo anterior en fuerza máxima, fuerza competitiva o fuerza explosiva. Todo el trabajo se dirige a la búsqueda del máximo nivel de rendimiento en la competición que se encuentra al final de ese mesociclo. Se aplican ejercicios dirigidos a las capacidades en su forma integral, tal como se darán en la competición.

El volumen baja gradualmente a lo largo del periodo para llegar a la competición en el mejor estado de forma. Y la intensidad llega a ser máxima, llegando a niveles de competición.

Se debes realizar los ejercicios/movimientos específicos de la competición, atendiendo también a la técnica de realización, o la táctica en deportes de equipo.

Es importante intentar crear un clima lo más parecido al de la competición y trabajar así también el aspecto psicológico. Tenemos que entrenar también el cómo canalizar el estrés y la ansiedad en nuestro favor.

Al final de este periodo, se debe hacer un pequeño mesociclo de 10-12 días que se denomina Puesta a Punto. Aquí ya el descanso es fundamental. No podemos llegar al día clave con molestias, sobrecargas, dolores…. Nuestro máximo rendimiento debe conseguirse el día de la competición… ni 1 día antes ni un día después…. En ocasiones pasa que un deportista consigue sus mejores marcas 1 semana después de la competición… se dice aquí que ha llegado «pasado de forma».

Vemos que, mientras un Periodo Preparatorio puede ser parecido en ciertas disciplinas deportivas (natación y waterpolo; corredores de 100 mts y de 400 mts; jugador de fútbol y de hockey), el Periodo Competitivo es el más específico, y cada disciplina, incluso cada deportista en función de sus características, debe tener el suyo, lo más específico y centrado en sus necesidades.

Periodo Precompetitivo

En artículos anteriores hablamos de la estructura que debe llevar una planificación deportiva y en concreto, el modelo de planificación deportiva ATR. Estas siglas corresponden a los mesociclos de Acumulación – Transformación y Realización, o lo que es lo mismo, periodo Preparatorio – Precompetitivo y Competitivo.

El modelo ATR planteado por Issurin y Kaverin (1986) se basa en la concentración de las cargas de entrenamiento sobre las capacidades específicas y el desarrollo consecutivo de ciertas capacidades en dichos bloques o mesociclos.

¿En qué consiste el periodo Preparatorio?

El periodo preparatorio o de acumulación se caracteriza por tener altos volúmenes de carga a intensidades moderadas. La finalidad de este periodo es la de mejorar la resistencia aeróbica, aprender/mejorar la técnica de base, y trabajar la fuerza-resistencia. Busca preparar el cuerpo para el desarrollo de fuerza mayor.

¿En qué consiste el periodo Precompetitivo?

El objetivo de este periodo es ir adaptando las capacidades y conocimientos específicos adquiridos en el mesociclo de acumulación o periodo preparatorio a las necesidades propias de competición, integrando todas las capacidades y conocimientos. Se utiliza para ello ejercicios más específicos a las características que se van a requerir en la competición, a diferencia que en el periodo anterior que son más globales. En este mesociclo se incrementa al máximo el volumen de trabajo y la intensidad irá de media a alta; por tanto, se producirá la máxima carga de entrenamiento. El trabajo poco a poco será más específico.  En esta fase ya se suelen trabajar otras capacidades como la resistencia anaeróbica o la fuerza-velocidad ya que este tipo de capacidades son más específicas.

A partir de estos pocos detalles, ya en cada modalida deportiva, el preparador físico o entrenador deberá seleccionar aquellos ejercicios que sean más específicos, porque claro, no tendrá nada que ver un entrenamiento precompetitivo en un ciclista que en un halterófilo, incluso dentro de una misma modalidad deportiva variará mucho, porque no tendrán nada que ver un entrenamiento precompetitivo de un velocista con un maratoniano o un lanzador de peso… Incluso habrá que tener en cuenta también las características de cada deportista. Sin embargo, los principios deben ser los mismos.

Así que, recapitulando un poco, cuando estamos lejos de nuestro objetivo, mas de 4-5 meses, deberemos de trabajar con intensidades bajas, ejercicios generales, más aeróbicos y de fortalecimiento general. El volúmen de trabajo también será bajo, pero ira creciendo conforme pasen las semanas. Ésto sería el Periodo Preparatorio.

Después de unas 6-12 semanas de este tipo de trabajo, deberíamos cambiar, cuando falten 2-3 meses para nuestro objetivo, e ir aumentando tanto el volumen como la intensidad. La suma de estos dos factores es la carga, así que podemos decir que en el Periodo Precompetitivo alcanzamos la máxima carga de trabajo. Es normal que en estas fechas el deportista se encuentre cansado o a veces «pesado». Deben de entender que están trabajando duro, no para alcanzar buenas marcas mañana, o la semana que viene, sino dentro de 2-3 meses….

Y cuando ya queden sólo 4-6 semanas para la «fecha objetivo» entraríamos en el Periodo Competitivo. En futuras publicaciones abarcaremos este mesociclo.

Miguel Ángel Ruiz y Borja Pérez

Periodo Preparatorio

Estructura de un entrenamiento deportivo
El entrenamiento de los diferentes deportes o modalidades deportivas esta organizado en un sistema de grandes, medianos o pequeños ciclos a los que se le llama macrociclos, mesociclos y microciclos. A pesar de las diferentes opiniones entre los autores, podemos organizarlo de la siguiente forma:

– Temporada de entrenamiento: Comprende varios macrociclos
– Macrociclo: Formado por varios mesociclos
– Mesociclo: Formado por varios microciclos
– Microciclos: Compuesto por varias sesiones
– Sesión: Una unidad de entrenamiento.

Sin entrar en más detalles ya que podríamos escribir páginas y páginas de información, que sepáis que existen diferentes tipos de sesiones y de microciclos, en función las variantes que condicionan la periodización deportiva de un deportista. Por ejemplo, las sesiones pueden ser de aprendizaje o perfeccionamiento de la técnica, o de entrenamiento/acondicionamiento. Si hablamos de microciclos podríamos hablar de microciclos de ajuste, de carga, de impacto, de activación, competitivos o de recuperación. El uso de los distintos microciclos a lo largo de la temporada depende de las características de cada deporte (capacidades físicas y técnico-tácticas, número de competiciones durante el año y distribución de las competiciones).

En cuanto a los mesociclos y macrociclos, los modelos de planificación contemporáneos hablan del famoso ATR.

La planificación ATR tiene este nombre por los tres mesociclos que la conforman: Acumulación – Transformación – Realización. En Clockwork los conocemos como periodo Preparatorio – Precompetitivo – Competitivo. Esta planificación se basa en la carga y busca focalizar el trabajo en pocos elementos y aumentar la carga de entrenamiento sobre estos elementos. Debido al fuerte estimulo de las cargas concentradas se produce un bajón en cuanto a rendimiento durante el proceso de entrenamiento para después supercompensar y elevar el rendimiento al final del macrociclo.

¿En qué consiste el periodo Preparatorio?
El periodo preparatorio o de acumulación se caracteriza por tener altos volúmenes de carga a intensidades moderadas. La finalidad de este periodo, ya pensando en nuestros opositores o en nuestros deportistas, es la de mejorar la resistencia aeróbica, aprender/mejorar la técnica de base, y trabajar la fuerza-resistencia. Muchos de vosotros habréis notado una gran diferencia con el periodo anterior: hemos pasado de trabajar a 4-6 repeticiones a 18-20. Además aprovechamos para trabajar y fortalecer ligamentos y músculos que más adelante no trabajaremos de forma tan específica y adaptarlos para las posteriores fases de entrenamiento de fuerza: trapecio, gemelo, rotadores de hombro…pero que tanto necesitamos tener bien preparados. Busca preparar el cuerpo para el desarrollo de fuerza mayor.

Otro aspecto por el que se caracteriza este periodo es porque se centra en trabajar el tronco antes que las extremidades (abdomen, lumbares antes que bíceps, tríceps…). Y un objetivo adicional de la adaptación anatómica es el equilibrio de fuerza entre los flexores y extensores de las articulaciones. Muchas veces tendemos a sobreentrenar ciertos músculos porque determinados ejercicios “se nos da bien” y en cambio, no trabajamos su antagonista, y eso nos produce a la larga descompensaciones y desequilibrios. El ejemplo que todos conocéis es el caso de cuádriceps fuerte e isquiotibial débil.

En conclusión, podemos afirmar que este periodo es la base para los siguientes periodos de entrenamiento en nuestra planificación.