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EFECTOS DEL CALOR EN LA ACTIVIDAD FÍSICA

Se acerca el buen tiempo y cada vez habrá más horas de sol y de elevadas temperaturas. ¿Cómo puede afectar el calor a la Actividad Física? Hay que adaptar el organismo a la realización de la actividad en ambientes más calurosos y soleados, con los riesgos que puede conllevar. 

 La temperatura del cuerpo humano oscila alrededor de los 37°C. El sistema termorregulador se encarga de que la temperatura corporal sea lo más estable posible, especialmente cuando se realiza alguna actividad física, unida a una elevada temperatura en el ambiente. (Consulta el artículo «temperaturas extremas y rendimiento», publicado en nuestro blog).

 El “mecanismo” que regula la temperatura corporal es el hipotálamo, el cual recibe la señal de los termorreceptores, situados sobretodo en la piel, que le informan sobre la temperatura corporal. Esa información es analizada por el mismo, que inicia los mecanismos para la pérdida de calor, o hace lo propio para mantener la temperatura (Barbado 2010).

 Existen varios mecanismos encargados de mantener el equilibrio producción de calor-eliminación de calor, y que destacamos por el contexto en el que nos encontramos:

·             Radiación: El cuerpo humano recibe toda la radicación solar, para evitar la absorción de dicha radiación, se recomienda llevar ropa ligera y de colores claros.

·             Conducción: Es el intercambio de calor entre dos cuerpos con temperaturas diferentes cuando entran en contacto. Se podría poner como ejemplo, el cuerpo humano entrando en contacto con el agua o el aire.

·             Evaporación: En el proceso del paso de un estado líquido a gaseoso se produce una absorción de calor. Esa evaporación es producida por la sudoración y el proceso respiratorio. Cuando hay sudoración y un alto grado de humedad, la pérdida de calor es más deficiente.

 A continuación os mostramos algunas de las posibles afectaciones que se pueden producir tras una exposición prolongada a un ambiente excesivamente caluroso:

 DESHIDRATACIÓN

 Es la pérdida de líquido corporal dada por una sudoración profunda y la exposición al calor y sol (36,5° y 32°C).

 SÍNTOMAS:

               Boca seca

               Sed

               Cefaleas

               Mareo

               Calambres

               Fatiga

               Incapacidad de correr

 TRATAMIENTO:

               Dejar la actividad

               Resguardarse en un sitio fresco

               Hidratarse con agua o bebida isotónica.

 Se podrían diferencia tres niveles de deshidratación:

·             Leve: pérdida de el 2-5% del peso corporal. Se puede volver a la actividad.

·             Moderada: 5-10% del peso corporal.

·             Severa: hasta el 15% del peso corporal.

 CALAMBRES MUSCULARES POR CALOR

 Los calambres musculares o también las vulgarmente llamadas “rampas”, son contracciones espasmódicas, involuntarias, dolorosas y transitorias de un músculo o músculos, fascículos o fibras musculares. Se producen algún desplazamiento de segmentos que no se controla y una actividad vigorosa más una sudoración profunda y deshidratación. Se pierden agua y sales minerales.

TRATAMIENTO:

               Abandonar actividad

               Es algo transitorio, se resuelve espontáneamente.

               Agua.

               Estiramientos estáticos.

               Ligeros masajes.

 AGOTAMIENTO POR CALOR

 Es la antesala del golpe de calor y se suele dar en un ambiente caluroso.

 SÍNTOMAS:

               Piel húmeda y viscosa.

               Temperatura <38°C.

               Cansancio muscular.

               Trastornos gastrointestinales.

               Aumento de la FC.

               Mareos y desmayos.

               Mucha sed.

               Depleción del agua y las sales.

               Cefalea (síntoma de alerta).

 TRATAMIENTO:

               Abandonar actividad.

               Llevar a sitio fresco.

               Ingesta de agua y bebidas isotónicas.

               Tumbado con las piernas elevadas.

               Quitar prendas

               Enfriar con hielo o toallas húmedas

               Si pasan 30 minutos y no hay recuperación, aviso a médico.

               No volver a la actividad.

(Puedes completar esta información consultando nuestro artículo «deporte con o sin camiseta»).

 GOLPE DE CALOR

 Es un incremento de temperatura central del cuerpo (>40-41°C) y que se asocia con la disfunción del Sistema Nervioso Central. El cuerpo es incapaz de enfriarse por debajo de los 41ºC. Puede haber de dos tipos, el clásico (piel caliente y seca) y por esfuerzo (deportistas sanos en un medio cálido y pérdida por abundante sudoración y condiciones medioambientales extremas.

 SÍNTOMAS:

               Puede haber sudoración o no.

               Piel seca y caliente.

               Temperatura rectal >40°C.

               Taquicardias.

               Náuseas y vómitos.

               Aturdimientos y desmayos.

               Trastornos del SNC.

               Encefalopatía brusca y severa (del 40% hasta el coma).

               Fracaso multivisceral.

 FACTORES QUE AUMENTAN EL RIESGO DE GOLPE DE CALOR (Pfeiffer y Magnus 2007):

               Drogas: Cocaína y speed aumentan la actividad física y reducen la percepción del cansancio.

               Alcohol: Reduce el gasto cardíaco y puede causar hipertermia, también trastornos en los electrolitos de los músculos esqueléticos, así como deshidratación.

               Enfermedades: Especialmente cuando hay fiebre.

               Prescripción de medicamentos: Algunos medicamentos para el resfriado actúan igual que las anfetaminas aumentando la producción de calor. Los antihistamínicos interfieren el enfriamiento del cuerpo al reducir la producción de sudor y muchos fármacos contra las náuseas o la diarrea también reducen la sudoración, al igual que pasa con los tranquilizantes. Con los diuréticos, se pierden sales, potasio y agua.

               Falta de preparación física: Estar en baja forma predispone a sufrir un golpe de calor y deriva en un rendimiento ineficaz que causa una mayor gneración de calor por unidad de trabajo realizado.

               Vestuario inapropiado: Llevar demasiada ropa impide la evaporación del sudor de la piel.

               Factores ambientales: Temperaturas altas, humedad elevada, ausencia de viento y esfuerzos físicos bajo el sol durante el periodo de máximo calor del día.

               Genética: Obesidad, o constitución física pesada o grande.

  TRATAMIENTO:

               Asistencia sanitaria.

               Refrigeración: por conducción (refrigeración externa), con bolsas de hielo en contacto con el cuerpo o con ropa húmeda. También existe la refrigeración por convección, por reposo, sin ropa, aireado y ventilación del ambiente.

 INSOLACIÓN

 Producida por la acción directa, intensa y prolongada de radiaciones ultravioletas. Una de las posibles maneras de prevenirlas es la aclimatación al medio, progresivamente y de forma natural. Las personas con una buena forma física experimentan una aclimatación más rápida, por el contario, los adolescentes y las personas obesas con algún trastorno metabólico tardan más en conseguirlo.

 Una aclimatación adecuada, genera de 1,5 a 2,5 litros de sudor/hora, con pérdidas de calor al menos de diez veces superior al ritmo normal. Por eso, los deportistas necesitan una media de 4 a 10 litros de líquido al día. El control de la hidratación es fundamental, es por eso que hay que registrar el peso corporal antes y después de cada actividad para la rehidratación. Se calculan alrededor de 71 decilitros de líquido por kilogramo de peso perdido.

SÍNTOMAS:

               Dolor de cabeza.

               Mareo.

               Desorientación.

               Aletargamiento o fatiga.

               Convulsiones.

               Piel seca y caliente, roja pero no sudorosa.

               Temperatura corporal elevada.

               Pérdida de conocimiento.

               Aumento de la FC.

TRATAMIENTO:

               Resguardar del sol y calor.

               Quitar ropa y aplicar frío o airear.

               Bolsas de hielo en la piel (axila, ingle).

               Tumbado con las piernas elevadas.

 También se ha de prevenir evitando esfuerzos con una temperatura mayor a 35°C, evitar ropa muy ceñida y oscura, y contando con una buena forma física.

LA HIDRATACIÓN

Una sudoración excesiva puede conducirnos a la deshidratación. Todos los compuestos que se pierden en la sudoración hay que reponerlos (agua, magnesio, zinc, cloro, sodio). Del mismo modo, los estudios muestran (Galloway, 1999), que para considerar una buena hidratación, hay que reponer el líquido al máximo. Pero también, hay que empezar la actividad bien hidratado, así como seguir bebiendo una vez finalizada la misma.

 Hay algunos aspectos importantes a considerar para realizar una buena hidratación, como por ejemplo, intentar reponer el 100% del líquido perdido. Si se está realizando una actividad en unas condiciones ambientales con temperaturas elevadas. Ingerir pequeñas tomas, antes de que aparezca la sensación de sed. El sodio es abundante en el sudor, con lo cual se pierde mucho cuando hay una gran sudoración. Junto con el agua, habría que ingerirlo, además de bebidas que puedan reponer los electrolitos. 

(Consulta la entrada: «La importancia de la hidratación en el deporte» publicada en el blog ).

 

 REFERENCIAS:

Barbado, C. (2010). Termorregulación y ejercicio físico. http://www.portalfitness.com/.

 Galloway, S.D. «Dehydration, rehydration and exercise in theheat: rehydration strategies for athletic competition», Can J ApplPhysiol. 1999, Apr;24(2):188-200.

Pfeiffer, F., y Mangus, B. (2007). Las lesiones deportivas. Barcelona: Paidotribo.

WWW.Howstuffworks.com

 

LOS RITMOS CIRCADIANOS

LOS RITMOS CIRCADIANOS

 En algunas ocasiones nos planteamos, ¿cuándo es mejor entrenar?, ¿en qué horario puedo rendir más?, si entreno algunos días por la mañana y otros por la tarde, ¿cómo afectará eso a mi rendimiento?. Sobretodo, si se está acostumbrado a realizar el entrenamiento a una hora determinada del día y la competición se hace a otra. ¿A qué puede ser debido?. Son muchos los factores que influyen en el rendimiento, y los Biorritmos, son uno de ellos.

 Los Ritmos Circadianos son variaciones biológicas que se repiten con una periodicidad aproximadamente de 24 horas (Reilly y Waterhouse, 2009).

Muchas de nuestras funciones biológicas (la frecuencia cardíaca, la excreción urinaria, la división celular, la síntesis enzimática, la hemodinámica, hormonas, captación de oxígeno, temperatura corporal…) muestran cambios durante el día. Por lo tanto, se observa que las funciones a nivel orgánico, “están programadas” para unas horas determinadas. Así, según García (2010), son como un reloj interno que permite sincronizar las actividades con las condiciones y los cambios ambientales, incluso antes de que ocurran dichos cambios.

 Cada día, nuestro cuerpo experimenta fluctuaciones a nivel fisiológico, con lo cual, existen momentos “ideales” fisiológicamente hablando, para realizar las diversas actividades diarias que nos ocupan. En el caso del rendimiento físico, neuromuscular, hay un Ritmo Circadiano (CR) característico para dicho rendimiento.

 Los estudios dicen que el pico máximo de rendimiento, generalmente se encuentra al atardecer, momento en el que la temperatura corporal es más elevada y al que se asocian también funciones relacionadas con el rendimiento deportivo, y con variables neuromusculares, comportamentales, cardiovasculares y metabólicas, así como también, las funciones perceptivo-cognitivas.

 Aunque para ser más concretos, Gómez, Rosety, Ordóñez y Ribelles, (2002), sitúan ese pico máximo entre las 10 y las 13 horas, y tras un pequeño descenso, desde las 16 hasta las 19 horas. Además, los autores muestran que estas oscilaciones pueden llegar a ser bastante importantes (por ejemplo, la frecuencia cardiaca en reposo alcanza una diferencia de un 20-30%).  Ese incremento de temperatura trae consigo el aumento del metabolismo energético, facilita el trabajo de contracción muscular, así como del aumento de la testosterona (T) y el cortisol (C), hormonas esteroides. Del mismo modo, Collado et al (2000) indican que el horario más efectivo para realizar tanto la técnica como la táctica deportiva es entre las 10 y las 18 horas, donde hay más cortisona y catecolaminas, que determinan mejor rendimiento cognoscitivo, capacidad de trabajo intelectual, mejor humor y mejor momento psicológico. Así pues, la actividad física parece desarrollarse mejor por la tarde.

 Se ha demostrado que tanto lo aeróbico, como lo anaeróbico, así como las respuestas motoras, tienen un claro CR. Por lo tanto, hay un variación del rendimiento físico a lo largo del día.

 El mecanismo que regula el ritmo circadiano en las personas es el núcleo supraquiasmático (SCN). Se encuentra en el hipotálamo y recibe la información acerca del ciclo solar desde la retina. Con esa información recibida, el SCN coordina nuestros ritmos biológicos (hormonas, temperatura, activación neural), junto con el tiempo solar y el ciclo de sueño y vigilia. Estas oscilaciones biológicas influyen en las actividades que se realizan día a día. Para Javierre (1994), los sincronizadores más importantes para el ser humano parecen ser el ciclo luz-oscuridad (día-noche) y las interacciones sociales.

 RITMOS CIRCADIANOS Y RENDIMIENTO FÍSICO.

 Esos ciclos fisiológicos duran alrededor de 23 horas en el ser humano. El ciclo emocional que establece los altos y bajos en el estado de ánimo, dura mas o menos 28 horas, y a su vez, el intelectual dura unas 33 horas. Por eso, podemos estar en un determinado momento al máximo nivel de rendimiento físico, pero bajo a nivel intelectual, y estar a otro a nivel emocional. De ahí, la importancia de conocer los “relojes” para planear las actividades diarias, sobretodo la física, que es la que nos ocupa.

 Los estudios han encontrado una relación estrecha entre los ritmos circadianos y el rendimiento físico, habiendo una asociación entre los cambios a nivel fisiológico y la capacidad para rendir físicamente (Gómez, Rosety, Ordóñez y Ribelles, 2002).

 Los factores que pueden contribuir al CR del rendimiento físico, podrían tener su origen en los cambios producidos tanto a nivel fisiológico, como a nivel ambiental a lo largo del día. Aunque determinar una sola causa para la fluctuación es complicado, los estudios identificaron que tres factores que podrían ser determinantes:

               Las influencias externas, ambientales, que son incontrolables (temperatura ambiente, estimulación física y psicológica ambiental.

               Las influencias internas, fisiológicas (ritmo bilógico y su capacidad de adaptación).

               Estilo de vida, psico-biológicas, que afectan al horario de realización de actividad, horas de sueño, etc.

 Para Javierre (1994), existe una relación muy estrecha en entre el ciclo luz-día y el rendimiento deportivo, ya que existen distintos niveles de rendimiento en función al momento del día, ya que la competición se produce a distintas horas no coincidentes con los picos de rendimiento circadiario. Así pues, se les llama “alondras” a las personas que rinden más por el día, y a los que trabajan mejor de noche los llaman “búhos”. Esto puede cambiar, después de algunas semanas, se puede dar el caso de que las horas de rendimiento de cada uno se han modificado (Collado et al, 2000).

 CONCLUSIONES:

               Los ritmos biológicos y psicológicos ejercen un efecto principal sobre el rendimiento físico. La mejora del rendimiento se observa por la tarde, aunque habría que considerar el cronotipo (personas que tienen preferencia por realizar actividad físicas por el día o durante la noche) de cada persona.

               No todos los tipos de ejercicios (isométrico, isocinético o isoinercial), ni todos los grupos musculares tienen su máximo rendimiento a las mismas horas del día.

                 Una hora específica del día para realizar el entrenamiento, parece ser un método efectivo para la mejora del rendimiento físico, así como la utilización de una entrada de calor activa, especialmente en horas de la mañana o en un ambiente frío, es importante para elevar la temperatura corporal previamente a una competición o entrenamiento (en el artículo anterior, “El calentamiento”, podemos ver todas las claves).

En el rendimiento deportivo, cada factor que nos ayude a la mejora, por pequeño que sea, si es controlable, hay que tenerlo muy en cuenta. “Escuchemos” a nuestro cuerpo,  alondra o búho…

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 Collado-Ardón, R., Aguilar, R., Álvarez-Gayou, J. L., Serrano, C. C., Kuri, P., del Campo, A. M., … & Vera, Á. (2001). El cambio de horario y la salud. Rev Fac Med UNAM44(5).

 García García, M. A. (2010). Ritmos circadianos en los componentes de las funciones ejecutivas (Doctoral dissertation, Universidad Autónoma de Nuevo León).

 Gómez del Valle, M., Rosety Rodríguez, M., Ordoñez Muñoz, F. J., & Ribelles García, A. (2002). Efecto de la hora del día sobre parámetros bioquímicos y desempeño físico.

 Javierre Garcés, C. F. (1994). Ritmos circadianos y deporte. Estudio de las oscilaciones circadiarias del rendimiento y de algunos de los factores que las afectan. Universitat de Barcelona.

 Ruiz, Á. H., & Pallarés, J. G. EFECTO DEL RITMO CIRCADIANO SOBRE LA FUERZA Y LA POTENCIA MUSCULAR: UNA REVISIÓN.

 McGuigan, M. R., Weipeng, T., & Newton, M. J. (2011). Ritmos Circadianos y Rendimiento Físico: Implicancias para la Adaptación Hormonal y Muscular-Ciencias del Ejercicio. PubliCE.

 Reilly, T. y Waterhouse, J. (2009). Sports performance: is there evidence that the body clock plays a role?. European Journal of Applied Physiology, 106(3), 321-332.