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IMPLANTE DE SENOS Y ACTIVIDAD FÍSICA

A menudo, las mujeres que se someten a una operación de aumento de pecho, se preguntan de qué manera puede afectar el implante de senos a la práctica de actividad física, sobretodo si el ritmo de entrenamientos es alto y frecuente, y la exigencia es mayor con respecto de los que son menos vigorosos. Veamos algunas preguntas e indicaciones frecuentes:

¿EXISTEN DIFERENCIAS ENTRE EL AUMENTO MAMARIO EN UNA MUJER DEPORTISTA Y UNA MUJER SEDENTARIA?

La cirugía debe ser igual, tiene que haber el mismo cuidado con los tejidos en ambos casos. La posición del implante y la inserción no varían, se recomienda la colocación bajo el pectoral mayor.

¿LAS MUJERES DEPORTISTAS PUEDEN LLEVAR IMPLANTES EN POSICIÓN SUBPECTORAL?

Existe la falsa creencia de que las mujeres deportistas no pueden llevar los implantes bajo el pectoral (subpectoral) porque les limitaría a la hora de realizar deporte. No es así, ya que para evitar el desplazamiento de las prótesis hacia arriba y hacia los lados cuando se contrae el pectoral (dinamismo muscular), en la cirugía se realiza una cuidadosa liberación de algunas fibras del pectoral mayor, de ese modo, se permite un alojamiento adecuado del implante para que se pueda realizar la actividad física con total normalidad. Los implantes de tamaño razonable pueden ubicarse en el plano subpectoral sin interferir con la función, y muchas pacientes continúan disfrutando del ejercicio físico y levantamiento de pesas sin cambios significativos en su rutina después de la cirugía.

¿QUÉ VENTAJAS EXISTEN CON LA COLOCACIÓN SUBPECTORAL DEL IMPLANTE MAMARIO?

A destacar:

  • Menor índice de contractura capsular.
  • Mejor diagnóstico e interpretación de mamografías y ecografías.
  • Mejor resultado estético.

¿DURANTE LA PRÁCTICA SE PUEDE ROMPER EL IMPLANTE?

Es algo improbable, siempre que el implante sea de calidad y siempre que la operación sea en un centro especializado, las probabilidades son prácticamente nulas.

¿EXISTEN IMPLANTES DE MAMA MEJORES PARA LAS MUJERES DEPORTISTAS?

Sí, existen implantes hasta un 30{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5} más ligeros gracias a la presencia de microesferas en su interior (según el tipo de implantes con el que trabaje cada clínica).

¿CUÁNDO SE PUEDE VOLVER A REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA DESPUÉS DE UN AUMENTO DE PECHO?

El tiempo para volver a realizar actividad física después de la intervención varía según las características y tipo de ejercicio a practicar, así como también, está condicionado por la evolución de los tejidos. No todas las operaciones son iguales, ni las recuperaciones tampoco. A continuación, una lista de algunas actividades:

Buceo: Se puede bucear sin problemas, aunque hay pequeños aumentos de volumen en los implantes al formarse burbujas de aire en los mismos, no afectan a los tejidos ni los dañan. Eso sí, puede variar las condiciones de flotabilidad, es por eso que, puede haber un pequeño periodo de adaptación.

Correr: Se esperará un mes aproximadamente tras la cirugía. En actividades en las que exista un impacto contra el suelo, se recomienda usar sujetador deportivo para una óptima sujeción.

Baile: Tras un mes, se podrá realizar esta actividad. Los implantes pueden cambiar ligeramente el centro de gravedad de la mujer, sobretodo si hay giros y levantamiento de brazos, conllevará un periodo de adaptación.

Pádel, tenis o squash: Entre mes y medio y dos meses después de la cirugía se podrá reanudar los deportes de raqueta. Es importante estirar el pectoral tanto antes como después de la actividad.

Estiramientos: A partir de dos o tres semanas, se pueden realizar estiramientos del pectoral mayor, en función de la tensión muscular.

Natación: Se puede comenzar a nadar a partir del mes. A veces la zona del “canalillo” está tirante después de la cirugía y sobretodo se nota en el nado a braza. Si hay cicatriz, se aconseja esperar más tiempo para evitar posibles infecciones, y más si se nada en piscinas públicas. Las nadadoras de competición podrían notar un leve incremento en el arrastre, pero para las atletas más amateurs, solo se nota un pequeño cambio. Como la mayoría de los implantes  usados para el aumento están rellenos con una solución salina o silicona, son esencialmente flotantes naturales. En otras palabras, los implantes no harán que floten de espaldas o que se hundan en el fondo de la piscina.

Pilates y Yoga: Se pueden realizar a partir del mes, con especial atención a los ejercicios donde se ejercite el pectoral.

Musculación y Fitness: No existe ningún problema para realiza estas actividades a partir de tres semanas o un mes, hay musculatura que ya se puede empezar a fortalecer a las tres semanas, como pueden ser los bíceps.

Deportes de contacto: Se pueden practicar después de un tiempo de recuperación, ya que las prótesis no se pueden dañar con un golpe sobre el pecho ni se pueden desplazar.

Deporte de élite: Las mujeres que realizan deporte de élite, deberán discutir con el cirujano las posibles repercusiones que la operación puede tener en el deporte de alta competición. Dependiendo de la cirugía, pueden existir limitaciones en ciertos movimientos.

POSIBLES MOLESTIAS A LA HORA DE REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA

Depende de varios factores: tipo de implante, tipo de cirugía, paciente, postoperatorio, etc. También hay que tener en cuenta el tamaño de los senos y debido a esto, existen variables que pueden afectar a la práctica. Según Mele, J. (2012):

Cruce de brazos sobre el pecho: a mayor tamaño de los implantes, existe una mayor dificultad para cruzar los brazos por encima del pecho. Las pacientes con un tamaño de copa AA antes de la cirugía, el cambio es proporcionalmente más grande que para alguien que empieza con senos copa B. Los implantes pueden ser más notorios en deportes que requieren una rotación extrema hacia adentro en los hombros con los brazos extendidos (golf, tenis, pádel…). A menos que los implantes sean demasiado grandes, las atletas se adaptarán rápidamente.

Desplazamiento lateral de los senos y de los implantes: lo que puede interferir en el rango de movimiento que pueden realizar los brazos.

El peso adicional de los implantes: a mayor tamaño existe un mayor peso, lo que puede originar molestias especialmente en la zona del cuello y en la zona lumbar. Es por eso también que, las mujeres con senos grandes (especialmente aquellas que desean un cirugía de reducción de senos) frecuentemente se quejan de dolor en el cuello, la espalda y los hombros.

Incremento de la carga: los implantes de mayor tamaño conllevan un incremento de la carga con la que se debe trabajar a la hora de realizar actividad física, este factor no se tiene en cuenta en la mayoría de las situaciones.

Molestias varias: como dolores, inflamaciones, malestar general, etc. Esto es más común con implantes más grandes y podría estar relacionado con el estiramiento de la cápsula alrededor del implante. Los masajes, los ejercicios de desplazamiento, el soporte adecuado y la medicación normalmente ayudan. No es un problema común  pero en casos extremos, habría que cambiar el tamaño de los implantes.

Posible atrofia muscular: debido al sobresfuerzo que tienen que realizar los músculos que se ven implicados en la realización de la actividad física. Hasta la fecha, no hay pruebas clínicas de medición de la fuerza de las extremidades superiores antes y después del aumento de senos, pero la evidencia sugiere que la debilidad en los músculos es temporal, y se relaciona más con las molestias de la cirugía que con los implantes.

REFERENCIAS:

Mele, J. (2012) Ejercicio físico e implante de senos en San Francisco. Recuperado 30/01/2018.

Fuente original: mundoentrenamiento.com/implantes-mamarios-y-actividad-fisica/ © Mundo Entrenamiento ISSN: 2444-2895

www.MartinYerro.com

EL RODILLO DE ESPUMA

En la actualidad, de las mejores formas para prevenir y curar lesiones, destacamos el masaje manual, las Técnicas de Activación Muscular (MAT) y las Técnicas de Liberación Activa (ART), en definitiva, el tratamiento de los tejidos blandos, realizado principalmente por los fisioterapeutas (Boyle, 2016). Con ese tratamiento de los tejidos blandos, mediante el masaje, se han observado mejorías significativas en los deportistas tratados. Ahora bien, ¿quién puede permitirse trabajar con un fisioterapeuta todos los días para esa liberación de las fascias y tejidos blandos?. Eso es bastante inaccesible para la mayoría de deportistas, y aunque lo más recomendable son las manos de un profesional de la fisioterapia, es ahí donde entra en escena el RODILLO DE ESPUMA O «FOAM ROLLER», ya que será la solución más económica (alrededor de 20€).

El RODILLO DE ESPUMA, generalmente es un cilindro de espuma de un tamaño y una densidad más o menos determinada (hay muchos tipos). Con el rodillo, trabajaremos el “automasaje” o “autoliberación miofascial” para liberar los tejidos blandos. Ejerceremos presión con el propio peso corporal sobre la zona elegida, así los nudos o puntos de gatillo del tejido muscular quedarán liberados.

¿POR QUÉ UTILIZAR UN RODILLO DE ESPUMA?

Utilizar el rodillo hace que el tejido se vuelva más flexible y extensible. La clave es buscar zonas sensibles y rodar sobre ellas para reducir su densidad. Este tejido tratado con rodillo ya podrá elongarse de forma apropiada (Boyle, 2016).

Las zonas más conflictivas son la parte posterior del cuerpo, zona alta y baja de la espalda, glúteos e isquiotibiales, a su vez, también son las zonas que más se pueden beneficiar de utilizar el rodillo de espuma.

¿CUÁNDO UTILIZAR EL RODILLO DE ESPUMA?

Utilizar el RODILLO DE ESPUMA es beneficioso tanto antes como después de los entrenamientos. Pero utilizarlo antes de una sesión de entrenamiento (antes del calentamiento) hará que esa densidad muscular se reduzca y se puede utilizar a diario (después del entrenamiento ayuda a una mejor recuperación) (Boyle, 2016).

Lo haremos antes del calentamiento, antes de la sesión, un trabajo de tejidos blandos de entre 5 y 10 minutos. Aunque no hay nada establecido, haremos unas 10 “rodaduras” aproximadamente por zona trabajada. El trabajo se hará sobre las siguientes zonas:

  • Glúteo mayor
  • Rotadores de cadera
  • La región lumbar
  • La zona alta de la espalda
  • El tensor de la fascia lata
  • El glúteo medio.
  • Los aductores
  • El hombro
  • Los pectorales.

¿POR QUÉ HAY DOLOR CUANDO TRABAJO CON EL RODILLO?

Esto es un tema bastante contradictorio, porque siempre que entrenamos y notamos algún tipo de dolor, paramos la actividad o realizamos otra que no comprometa la zona afectada. Pero con el rodillo de espuma sucede lo contrario, hay que buscar los puntos de dolor y trabajarlos, así que si duele, entra dentro de la normalidad.

Debido a su precio razonable y sus posibilidades, es recomendable adquirir un rodillo y llevarlo a las sesiones cada día, un elemento más para tu entrenamiento que te ayudará a estar más sano y en mejor forma física.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Boyle, M. (2016) En entrenamiento funcional aplicado a los deportes. Madrid: TUTOR

LA TÉCNICA DE CARRERA (II)

Tal y como os adelantamos la semana pasada, en el artículo de hoy veremos la aplicación teórica del trabajo de TÉCNICA DE CARRERA aplicado en una investigación con nuestros opositores en CLOCKWORK. Seguidamente, todos los detalles de la misma:

RESUMEN

El objeto de la investigación fue la aplicación de un programa de técnica de carrera con ejercicios de asimilación y de aplicación para la mejora de los tiempos en las pruebas de 60 metros y 3000 metros lisos exigidos en la oposición de acceso al cuerpo de bomberos. La muestra de este estudio fueron 40 opositores (32 chicos y 8 chicas) de entre 18 y 40 años, pertenecientes a un club de entrenamiento deportivo de Valencia. A su vez, los opositores se dividieron aleatoriamente en 2 grupos (grupo experimental y grupo de control). El programa tuvo una duración de 10 semanas (20 sesiones). El grupo experimental realizó dicho programa en el calentamiento de 8 minutos, mientras que el grupo de control siguió su rutina establecida.

OBJETIVOS GENERALES.

El principal objetivo de esta investigación fue conocer el efecto de un programa de técnica de carrera, aplicado a un grupo experimental, sobre el tiempo de ejecución de las dos pruebas de carrera (60 metros lisos y 3000 metros lisos) exigidas para el acceso al Cuerpo de Bomberos.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS.

 Observar la incidencia del programa en la prevención de lesiones durante el tiempo de aplicación del mismo.

PARTICIPANTES.

Esta investigación se ha desarrollado con una muestra de 40 opositores al Cuerpo de Bomberos, de los cuales fueron 32 chicos y 8 chicas, y a su vez, fueron divididos en dos grupos iguales de manera aleatoria. Estos opositores pertenecen a un club de preparación física de la ciudad de Valencia y entrenan tres veces por semana en dicho club, más otros dos por su cuenta fuera de la misma realizando trabajos específicos de resistencia planificados también por el mismo club.

Dicha muestra es heterogénea, con edades comprendidas entre 18 y 40 años. A su vez, resaltamos que cada uno de los opositores procede de practicar deportes de distinta índole o de llevar una vida más o menos sedentaria.

El programa de ejercicios de técnica de carrera se aplicará dos días a la semana durante 10 semanas, siendo estos los lunes y los miércoles a la misma hora durante el periodo establecido. Las intervenciones se llevarán a cabo en el calentamiento (García-Verdugo y Landa, 2005).

Del mismo modo, diremos que una vez finalizada nuestra intervención en dicho calentamiento, el grupo se dirigirá a realizar su rutina establecida por el club para ese microciclo, es decir, todos los grupos de la investigación llevarán la misma planificación de los microciclos y sus entrenamientos serán iguales (exceptuando el trabajo de técnica de carrera).

PROGRAMA

El programa se iniciará con un calentamiento general de entre 6 y 8 minutos aproximadamente y constará de una carrera suave durante dos minutos, ejercicios de movilidad articular con estiramientos lanzados (Ruiz, Ortiz y Rausell, 2013) y ejercicios de coordinación en escalera de frecuencia (Beltrán y Flix, 1996).

La parte específica del calentamiento que se realizará en cada sesión después de la parte general. Esta parte está compuesta por ejercicios específicos de técnica de carrera, tanto de asimilación y como de aplicación (Álvarez, 1994; García-Verdugo y Landa, 2005). Esta parte tendrá una duración aproximada de 6-8 minutos.

RESULTADOS

Para un mejor análisis de los resultados obtenidos en la investigación, se nos muestra en la tabla que se adjunta a continuación, y de manera pormenorizada, que después de la aplicación de nuestro programa de técnica de carrera, en la prueba de 60 metros lisos los dos grupos mejoraron sus tiempos (grupo experimental mejoró un 3,38{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5} y el grupo control un 0,68{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5}) y además, se encontraron diferencias estadísticamente significativas únicamente en el grupo experimental.

 

Tabla 5.5. Media de los tiempos en la prueba de velocidad 60 metros (valores expresados en segundos).

  Pre-test Post-test
  Media DS Media DS
 

G. Experimental

 

8,7225

 

,62407

 

8,4285

 

,51704

 

G. Control

 

8,4890

 

,51173

 

8,4315

 

,47683

En cuanto a los resultados obtenidos en la prueba de los 3000 metros lisos, los dos grupos mejoraron sus tiempos de paso (grupo experimental mejoró un 3,45{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5} y el grupo control un 1{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5}) y también, se observaron diferencias estadísticamente significativas entre experimental.

Tabla 5.6. Media de los tiempos en la prueba de resistencia 3000 metros (valores expresados en segundos).

  Pre-test Post-test
  Media DS Media DS
 

G. Experimental

 

12,640

 

1,132

 

12,205

 

,98246

 

G. Control

 

11,833

 

,84624

 

11,717

 

,87759

 

DISCUSIÓN

En cuanto a los resultados obtenidos en las pruebas tanto de velocidad de 60 metros lisos, como en la de resistencia de 3000 metros lisos, los dos grupos (experimental y control ) experimentaron mejoras en los tiempos de paso de dichas prueba. Estos resultados obtenidos, probablemente se justifiquen por el entrenamiento realizado por los dos grupos durante las 10 semanas que duró la investigación, es decir, independientemente del programa aplicado al grupo experimental, los dos grupos han seguido una rutina de entrenamiento en el club de 3 a 5 días, con 2 horas 30 minutos aproximadamente. En estas sesiones de entrenamiento que se realizan habitualmente en el club, se trabajaron capacidades como la fuerza, flexibilidad, agilidad o resistencia entre otras.

Siguiendo con el análisis de los resultados, el grupo experimental, en las pruebas de 60 metros lisos y 3000 metros lisos, experimentará una mejora estadísticamente significativa, (p<0,01) incluso por debajo del 0,05, (índice de significación marcado por Bonferroni) y esto puede ser debido a la aplicación programa de técnica de carrera con ejercicios tanto de asimilación como de aplicación (Álvarez, 1994; Campos y Gallach, 2004; Brown, 2007; Beltrán y Flix, 1996; García-Manso, Navarro, Ruiz y Martin; Ruiz, Ortiz y Rausell, 2013; García-Verdugo y Landa, 2005) durante las 10 semanas que duró el mismo. Así pues, este tipo de ejercicios de asimilación y aplicación, tienen una influencia positiva en el desplazamiento en los grupos en los cuales han sido aplicados (Palao y Suelotto, 2009).

En cuanto al nivel de significación obtenido en los resultados de la investigación, se puede observar que, efectivamente, la mejora en la prueba de 3000 metros lisos es significativa, pero lo es menos, si comparamos ambos grupos con las mejoras en la prueba de velocidad (10{6d70bdebc8c6141dd5e7fb887fd14d3228a519328efd69740eb21bfbe743e1b5} menos). Esto puede ser debido a que esta prueba la podríamos englobar dentro del fondo o medio fondo, por lo tanto, es una prueba de resistencia y como afirman algunos autores en sus trabajos (García-Verdugo y Landa, 2005; Hubiche y Pradet, 1999), es una prueba en la que con el paso del tiempo aparece la fatiga y debido a esto, se tiende a economizar la carrera, dejando a un lado la técnica de carrera, de manera que se tiende a modificar la amplitud y frecuencia de la zancada, el braceo, el tiempo de suspensión, la llegada del pie al suelo, el tiempo de contacto con el mismo o la posición del tronco, que son aspectos clave a tener en cuenta para el rendimiento en la carrera. Del mismo modo, algunos autores (García-Verdugo y Landa, 2005) también afirman que el entrenamiento de la técnica de carrera  diferenciará a los corredores de resistencia que la trabajen de los que no lo hagan, como vemos en los resultados del presente estudio.

CONCLUSIONES

  1. Los dos grupos sometidos a estudio, tanto el grupo experimental, como el grupo de control, mejoraron sus marcas en las pruebas de 60 metros lisos y 3000 metros lisos, debido a que siguieron una rutina de entrenamiento en su club de 3 a 5 días a la semana durante 10 semanas.
  2. El programa de técnica de carrera con ejercicios de asimilación y de aplicación realizado en los calentamientos por el grupo experimental de opositores a bombero durante 20 sesiones divididas en 10 semanas, mejora significativamente (Bonferroni, p<0,05) los tiempos de paso en la prueba de velocidad de los 60 metros lisos.
  3. El programa de técnica de carrera con ejercicios de asimilación y de aplicación realizado en los calentamientos por el grupo experimental de opositores a bombero durante 20 sesiones divididas en 10 semanas, mejora significativamente (Bonferroni, p<0,05) los tiempos de paso en la prueba de resistencia de los 3000 metros lisos.
  4. Durante la duración del programa no se produjeron lesiones significativas en ninguno de los aspirantes, por lo tanto, el programa de técnica de carrera parece no ser lesivo.

Este ha sido un extracto con los datos más importantes de la investigación realizada con los opositores en CLOCKWORK. A continuación, os presentamos un modelo de técnica de carrera que está estructurado en fases en las cuales se detallan los puntos clave de las mismas. Esperamos que os sea útil:

MODELO DE TÉCNICA DE CARRERA

FASE DE IMPULSO:

Acciones de piernas: La extensión no es muy brusca ni intensa, pero se utiliza más la fuerza reactiva. El trabajo de isquiotibiales y glúteos es menor que en la carrera de velocidad. La acción del reflejo es igual o superior hasta que aparece la fatiga y la pierna libre no llega hasta los 90º.

Acciones de tronco: La posición del tronco es ligeramente inclinada.

Acciones de brazos: Resulta no muy enérgica ya que ha de contrarrestar fuerzas menores y sirven también para equilibrar

FASE DE VUELO (AÉREA):

Acciones de piernas: Los dedos pierden el contacto con el suelo, el pie acelera hacia delante arriba a expensas de la flexión de cadera, rodilla y tobillo. El movimiento del muslo es adelante y arriba pero todo ello de manera relajada. El tobillo se mantiene en semiflexión dorsal.

Acciones de tronco: El tronco se mantiene con una ligera inclinación.

Acciones de brazos: Los brazos actúan de equilibradores, relajados.

FASE DE AMORTIGUAMIENTO:

Acciones de piernas: El contacto no se realiza muy próximo a la vertical del centro de gravedad, aunque hay que buscar esa máxima proximidad. La pretensión va disminuyendo con la fatiga y la pierna de contacto no entra muy extendida. La pierna de atrás va flexionada adelante, con el tobillo próximo al glúteo para reducir brazos de palanca. En carreras de mayor duración esta flexión disminuye.

Acciones de tronco: Tronco ligeramente inclinado hacia delante

Acciones de brazos: Relajados para el ahorro de energía.

FASE DE ADELANTAMIENTO DEL CENTRO DE GRAVEDAD:

Acciones de piernas: La pre tensión se realiza con el pie en tensión próximo al centro de gravedad pero de una manera ligera, ya que al no impactar con tanta fuerza como en las carreras de velocidad, la reacción será más fácil. Habrá una tracción menor. El reflejo miotático es lento, la energía que se acumula es poca, por lo tanto, hay menos gasto. La pierna libre avanza flexionada por la rodilla por acción de los flexores del muslo y abdominales bajos, pero estas acciones serán de una manera relajada.

Acciones de tronco: Tronco ligeramente inclinado hacia delante.

Acciones de brazos: La acción es poco brusca porque tiene que absorber fuerzas menores. El brazo que se desplaza hacia atrás se estira ligeramente relajado mientras que el que se adelanta, lo hace más flexionado, aunque esta flexión en ocasiones puede ser mayor.

 

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LA TÉCNICA DE CARRERA (I)

Cada vez corremos más kilómetros, cada vez somos más conscientes de lo que implica ejecutar la carrera con una buena técnica, y somos muy insistentes con nuestros “clockworkian@s” para que la realicen correctamente. En nuestro afán de mejora constante, vamos a presentar dos artículos relacionados con la técnica de carrera que nos ayudarán a asimilar los conceptos teóricos para llevarlos posteriormente a la práctica. El primero de los artículos, será una aproximación teórica a la carrera y la técnica de ejecución y el siguiente será una aplicación práctica realizada en CLOCKWORK por sus opositores en una investigación. A continuación, ¿qué dice la teoría?:

 

DEFINIENDO LA TÉCNICA DE CARRERA.

Son muchos los autores que han investigado y desgranado la carrera y su técnica. Todos, aunque con matices, tienden a estructurar sus fases de una manera similar. A continuación, tenemos una revisión bibliográfica acerca del tema:

La carrera, ya sea de velocidad o de resistencia, requiere una perfecta coordinación de todos los segmentos corporales, superiores e inferiores, para asegurar el equilibro del centro de gravedad, ya que para que haya eficacia y economía en el desplazamiento, el centro de gravedad deberá mantenerse alineado y sin desviaciones hacia los lados o hacia arriba-abajo (Gil, Marín y Pascua, 1991).

Para los autores Gil, Marín y Pascua (1991), la carrera consta de dos fases: la fase de apoyo y la fase de vuelo o suspensión. En la misma línea, Hubiche y Pradet (1999), diferencian dentro de dicha fase de apoyo, la amortiguación, la sustentación y el impulso y coinciden a su vez, con Gil, Marín y Pascua (1991), en la fase de suspensión.

Por otro lado, Campos y Gallach (2004) también hablan de esos dos pasos y los subdividen las siguientes fases: impulso, suspensión, apoyo y recepción, e indican la correcta posición del tronco, de la cabeza y la acción de los brazos durante la carrera.

Cissik (2002) habla también de dividir la carrera en dos fases: la fase de apoyo y la fase de recobro y que cada pierna realiza esas dos fases. Defiende que la fase de apoyo empieza cuando el pie contacta con el suelo y acaba cuando se rompe el contacto con el mismo. Del mismo modo, afirma que la fase de recobro empieza cuando el pie rompe el contacto con el suelo y finaliza en el último instante antes del contacto con el mismo.

Del mismo modo, para un rendimiento óptimo en la carrera, debe haber una correcta ejecución de la técnica. Así pues, en su investigación, Bergamini (2011) define la técnica deportiva como la forma en la que cada segmento corporal se mueve en relación a los otros durante una tarea de movimiento y que a su vez, una pobre técnica está caracterizada por el incremento del riesgo de lesiones.

En esa misma línea, en el trabajo de Gil, Marín y Pascua (1991), vemos que el buen dominio de la técnica de carrera permitirá una mayor optimización tanto en la aplicación de la fuerza como en el aprovechamiento de la resistencia, y que la carrera es un gesto natural, pero cuando se realiza a altas velocidades aparecen ciertas dificultades que son determinantes en la prueba si no se trabaja con la metodología correspondiente.

A su vez, Palao y Suelotto (2009) indican que la técnica de carrera es uno de los factores que más influyen sobre la velocidad de desplazamiento. Del mismo modo, Cissik (2002) asegura que una técnica de carrera pobre es el factor más limitante para muchos atletas a la hora de desarrollar la velocidad, y que a su vez, una mala técnica dará lugar a movimientos poco eficientes y una alta probabilidad de lesiones. Por el contrario, el mismo autor afirma que una buena técnica de carrera permitirá al corredor moverse sus segmentos corporales rápidamente y con seguridad. También, muestra en su trabajo que la habilidad de coordinar las acciones musculares tendrán un impacto directo en la técnica.

En su estudio sobre la aplicación de dos programas de entrenamiento de la técnica de carrera en jóvenes atletas, Palao y Suelotto (2009) introducen, citando a Gallahulle y Donnelly (2003), que la adquisición de la técnica de carrera es esencial para el desarrollo de las habilidades especializadas que se aplican en una actividad física específica. Añaden también, que aun siendo una habilidad innata del ser humano, muchos jóvenes no realizan una correcta técnica de carrera. En ese mismo trabajo citando a Rius (1997), afirman que hay que trabajar y ejercitar la técnica de carrera, y que a su vez, requiere un correcto aprendizaje.

García-Verdugo y Landa (2005) afirman también que la técnica de carrera es una capacidad más y se ha de tener muy en cuenta, e incluirse dentro de los objetivos de entrenamiento. Y añade que no solo ha de trabajarse en los calentamientos, sino también en sesiones únicas y de manera general.

Automatizar el gesto ayudará a alcanzar los mejores resultados, ya que en plena carrera el atleta no será capaz de tomar decisiones acerca de las correcciones a realizar durante la misma. El atleta debe conocer las sensaciones cuando está realizando la zancada, tanto a velocidad máxima, como a una distinta. (Gil, Marín y Pascua, 1991). Esto solo será posible con un buen entrenamiento de la técnica de carrera. Del mismo modo, Martin y Coe (2007) afirman que en cuanto se adquiere la técnica, la velocidad del movimiento aumenta.

A continuación podemos observar los aspectos claves de la técnica de carrera (Palao y Suelotto, 2009):

  • Acción del pie en el suelo: Disminución del tiempo de contacto y aumento de la propulsión, debido al apoyo del pie en el suelo con la parte externa del metatarso con el tobillo fijo, acción de zarpazo. Contactar con metatarso y no con talón.
  • Elevación de rodilla: Al perder el contacto con el suelo, la pierna libre va hacia delante y arriba con la rodilla en flexión (90º) con el troco. La rodilla se mantendrá alta cuando el pie libre pasa por el centro de gravedad. Flexionar cadera en un ángulo de 70º o más.
  • Cadena cinética de la pierna de impulso: Articulaciones de la pierna de impulso coordinadas entre ellas y con una extensión rápida. Extender todas las articulaciones de la pierna en la impulsión.
  • Sincronización del brazo y la pierna: Movimiento inverso de los brazos en relación a la pierna. La elevación de rodilla termina al tiempo que oscila atrás el codo contrario. La elevación máxima del brazo se produce a la vez que la extensión de la otra pierna.
  • Acción del tren superior: Actúa natural sin contracciones innecesarias, evita un gasto energético no necesario y perjudicial para la carrera. Movimientos sin una excesiva tensión de brazos.
  • Mirada adelante: Cabeza inclinada con el tronco y mirada hacia delante. No extender o flexionar cuello más de 20º.
  • Posicionamiento del tronco: Tronco erguido con inclinación del mismo (80º a 85º), facilitando la acción de avance. Alineación de hombros ayudados por los brazos.
  • Giro de tronco: Movimiento rotacional del tronco reducido. No hay giro o este es ligero.
  • Flexión de codo: Flexión de codo entre 80º y 100º.
  • Acompañamiento del talón: Tras la pérdida del contacto con el suelo, el pie pasa lo más cerca posible del glúteo, acompañando la acción del muslo hacia delante.
  • Trayectoria de la carrera: Cadera mantenida alta y fija, en retroversión. Flexión de rodilla en fase de apoyo no siendo exagerada. 

LA TÉCNICA DE CARRERA EN LAS PRUEBAS DE VELOCIDAD.

Si miramos hacia las pruebas de velocidad, los factores técnicos o la técnica de carrera referida anteriormente, será decisiva para obtener los resultados esperados. Así pues, en su trabajo, Hubiche y Pradet (1999) enfatizan en los aspectos técnicos, donde la salida, ya sea desde tacos como de pie, será clave para la máxima eficacia en la carrera. Del mismo modo, estos autores afirman que una técnica correcta de salida sería mediante un gran desequilibrio hacia delante compensado por el fuerte empuje de las piernas sin que haya regresión de hombros. Se buscará siempre la alineación entre el pie de apoyo, la pelvis y el eje de los hombros, y que a su vez los segmentos libres también jugarán su papel importante favoreciendo el equilibro general y contribuyendo a la propulsión del cuerpo.

En estas pruebas también hemos de tener en cuenta el tiempo de reacción para entrenar la salidas. Según García-Manso, Navarro, Ruiz y Martín (1998), dicho tiempo de reacción es el que transcurre entre el inicio de un estímulo y el inicio de la respuesta solicitada al sujeto que va a realizar la acción. También afirman que en la bibliografía especializada, todos los autores distinguen dos tipos diferentes de tiempo de reacción: el tiempo de reacción simple y el tiempo de reacción discriminativo.

El tiempo de reacción simple implica una respuesta única a un estímulo ya conocido, como por ejemplo, el disparo de salida en una carrera de 100 metros lisos. Sin embargo, y como apuntan los autores citados anteriormente, en el tiempo de reacción discriminativo, el sujeto deberá reaccionar a diferentes tipos de estímulos y elegir la mejor opción para conseguir el máximo rendimiento en la acción.

El tiempo de reacción es entrenable y mediante su entrenamiento, el tiempo de respuesta simple puede mejorar en un 10-18 %, mientras que entrenando el tiempo de respuesta discriminativo puede haber mejoras del 15-30 % (García-Manso, Navarro,  Ruiz y Martín, 1998).

Estos autores a su vez, nos dan algunas recomendaciones con respecto a la metodología a utilizar para el entrenamiento y mejora del tiempo de reacción.

  • Partir de condiciones sencillas de ejecución.
  • Pasar a situaciones de condiciones variables (estímulos, fuerza, posiciones, etc.).
  • No hacer un volumen elevado de trabajo en el caso del tiempo de reacción simple, aunque este puede ser superior en determinados casos del tiempo de reacción discriminativo.
  • Realizarlos preferentemente en la parte inicial de la sesión después del calentamiento.
  • Mejorar los mecanismos de retroalimentación visual y/o propioceptiva.

En cuanto a la zancada, Hubichet y Pradet (1999) afirman que hay que tener una amplitud de zancada favorable y una gran frecuencia de apoyos, que a su vez será lo más breve posible.  Afirmación que coincide con el trabajo de Gil, Marín y Pascua (1991), en el que se expone que la frecuencia y la longitud de zancada, son dos factores que atleta necesita dominar para el máximo rendimiento (técnica). A su vez, Álvarez (1994) añade que hay que lograr la máxima amplitud en el recorrido de los brazos y la máxima impulsión para el éxito en la carrera.

Asimismo, García-Manso, Navarro, Ruiz y Martín (1998) destacan la frecuencia de paso como uno de los índices fundamentales para este tipo de carreras y a su vez, la divide en tiempo de vuelo y tiempo de contacto. Por su parte, García-Verdugo y Landa (2005) afirman que el contacto del pie en el suelo debería de ser con el metatarso en velocidades superiores a 7m/s y con el talón-planta para velocidades inferiores a la anteriormente citada, coincidiendo así, con la afirmación de Pérez y Llana (2015) en la que muestran que la flexión dorsal máxima en apoyo es menor en la carrera de velocidad que en la carrera de fondo.

En cuanto a la amplitud de paso, los mismos Pérez y Llana (2015) apuntan en su manual de Biomecánica que durante un esprín a velocidades de 9m/s se pueden llegar a alcanzar longitudes de paso de hasta 2,2 m. En el mismo trabajo, los autores citan que los movimientos de la rodilla al caminar, correr o esprín son similares pero los patrones de movimientos son diferentes. Así pues, en la carrera, la rodilla se flexiona unos 135º aproximadamente y se extiende unos 20º y en el esprín, la rodilla se flexiona menos debido a que el periodo de absorción es más corto, aumentando la extensión hasta rebasar los 160º.

También hablan de la posición del tobillo, en la carrera hay cierta dorsiflexión para poder entrar de talón y en esprín el contacto inicial se ha de realizar con el antepié. En ambas, durante la fase de absorción, el tobillo realizará una flexión dorsal.

Otra investigación de Bavic (2008) sobre la cinemática en las carreras de velocidad, muestra que son elementos determinantes para esta prueba lo siguientes: la frecuencia, la amplitud, el tiempo de contacto del pie en el suelo y la fase de vuelo. Este mismo autor determina que para una mejora en la velocidad, el entrenamiento específico de la misma (incluyendo la técnica) es indispensable. 

LA TÉCNICA DE CARRERA EN LAS PRUEBAS DE RESISTENCIA.

En cuanto al enfoque técnico en las carreas de resistencia, García-Verdugo y Landa (2005) afirman que la parte dedicada al entrenamiento de la técnica en carreras de resistencia debe de ser muy importante, ya que diferenciará a corredores que la trabajen de los que no lo hagan. Tanto es así, que dicho autor señala la importancia de esta capacidad tanto para el aprendizaje, como para la consecución de resultados, como medio de reducción de tiempo de consecución de resultados y como ahorro efectivo del gasto de energía.

Para Martin y Coe (2007), una persona dotada de técnica optimiza su consumo de dicha energía para asegurar el máximo rendimiento. Citan a su vez cinco características observables:

  1. Aumenta el equilibrio y la coordinación.
  2. Se eliminan movimientos innecesarios exagerados.
  3. Se perfeccionan los movimientos necesarios.
  4. Se utilizan de forma más efectiva los músculos más importantes para el movimiento.
  5. Los movimientos controlados, se van sustituyendo por mayores sacudidas en el sentido de la fuerza de la gravedad.

Hubiche y Pradet (1999), confirman que lo citado en el apartado de velocidad y en lo que a la técnica de carrera se refiere, es aplicable a las pruebas de resistencia. Eso sí, señalan que con algunas adaptaciones a pruebas de larga distancia, referidas a una economía gestual debido al mayor gasto energético que requieren.  Estas adaptaciones están relacionadas con: la zancada, la relación amplitud/frecuencia y la gestión del ritmo de carrera.

En relación a esta afirmación, Campos y Gallach (2004) matizan que en general, el tronco debe estar ligeramente inclinado durante la carrera para facilitar la acción de avance y que cuanto mayor es la velocidad, mayor será la inclinación del tronco y viceversa. En esa misma línea, Pérez y Llana (2015) coinciden en que conforme aumenta la velocidad, también lo hace la flexión máxima de cadera, lo cual conlleva un incremento de la longitud de paso. Por otro lado, y en referencia a esta afirmación, Álvarez (1994) expone que el tronco en las carreras de velocidad tendrá que estar casi erecto y sin desviaciones.

García-Verdugo y Landa (2005) destacan unos puntos en común a todos los corredores de resistencia en cuanto a la ejecución de la técnica: la posición de la cabeza en continuación con la línea de la espalda, tronco firme y acompasando la acción de brazos y piernas, el centro de gravedad ha de oscilar lo menos posible, y un braceo antero posterior, sin cruzar por delante.

Del mismo modo, Campos y Gallach (2004) señalan en su trabajo, coincidiendo con los anteriores que, desde las carreras de sprint hasta las de maratón tienen en común ciertos principios mecánicos. En la misma línea, Álvarez (1994) afirma que desde las carreras de velocidad hasta las carreras lentas, participan los mismos principios básicos de la dinámica.

Por otro lado, García-Verdugo y Landa (2005) dicen que existen ciertas diferencias mecánicas entre la técnica utilizada en las pruebas de velocidad y en las de resistencia, debido a lo determinante que es el ahorro de energía en las pruebas de fondo, así como que a medida que aumenta la distancia de la prueba, el paso se reduce y las acciones no son tan bruscas, ya que se aplica menos fuerza. 

EL APRENDIZAJE DE LA TÉCNICA DE CARRERA

En el aprendizaje de la técnica de carrera, es necesario incluir una serie de ejercicios técnicos para la carrera. En relación a esta afirmación, Gil, Marín y Pascua (1991) dicen que no corre mejor el atleta que corre más, sino el que obtiene el máximo rendimiento de sus cualidades y grado de entrenamiento.

Así pues, en su trabajo, estos mismos autores opinan que los ejercicios más eficaces para aprender la técnica de carrera son los que se pueden realizar dentro del gesto de carrera global, es decir, centrando la atención del deportista en aquellos aspectos parciales de la carrera que más nos interesen. En esto coinciden con García-Verdugo y Landa (2005) que también exponen que los ejercicios deben ser generales. Además, añaden que el trabajo a realizar referente a la técnica será de agilidad, equilibrio, coordinación y colocación de las palancas motrices.

Por otro lado, en el manual de Campos y Gallach (2004) vemos que se enfatiza en la naturalidad del gesto y la corrección del mismo, así como en ejercicios de asimilación técnica y carreras con trote variando el paso para la adquisición la soltura, el ritmo, la amplitud, etc.

Asimismo, Álvarez (1994) clasifica los ejercicios de entrenamiento de la técnica en ejercicios de aplicación y ejercicios de asimilación, coincidiendo así con García-Verdugo y Landa (2005), que a su vez indican que estos ejercicios para el aprendizaje, se han realizar sin fatiga, con recuperaciones totales, pero que para el rendimiento se habrán de entrenar con fatiga para imitar las situaciones que el atleta se puede encontrar en la competición. También, indican que han de realizarse en los calentamientos o sesiones específicas con objetivos de condición física general y dirigidos tanto a la mejora del gesto global como analítico.

En relación a esto, el estudio de Palao y Suelotto (2009) determina que después de un entrenamiento basado en ejercicios de asimilación puede contribuir a mejorar la velocidad y a la auto-percepción de la eficacia. Del mismo modo, este estudio refleja que dicho entrenamiento basado en ejercicios de asimilación y aplicación,  produce una mejora en la velocidad de carrera que no se mantiene tras un periodo de no entrenamiento, y que no se produce una mejora la técnica de carrera, por lo menos a corto plazo.

Así pues, Martin y Coe (2007) señalan que mejorando la técnica hay mejora también de la eficacia de las pautas de movimiento y además, se observará también mejora en el estilo de carrera. Los mismos autores citan que la práctica frecuente de una técnica compleja nos ayuda a hacerla más automática que voluntaria y con ello la suavidad reduce el margen de error.

Hemos visto una pequeña aproximación teórica de los autores más destacados en la materia, extraída de una investigación realizada en CLOCKWORK en el año 2016 acerca de la aplicación de un programa de técnica de carrera para opositores al Cuerpo de Bomberos. En el artículo del martes siguiente, os mostraremos como se llevó a cabo dicha intervención y los resultados obtenidos por nuestros propios clockworkian@s.

 

 

 

Mientras tanto… ¡ SIGUE CORRIENDO !.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

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EL ENTRENAMIENTO PSICOLÓGICO

En el entrenamiento se adquieren y se perfeccionan todas las destrezas que mejoran el rendimiento, con tal de incrementar las opciones de alcanzar las metas propuestas.

El entrenamiento psicológico, va encaminado a la mejora del funcionamiento psicológico global y de cada uno de los ámbitos de la ejecución deportiva. Por tanto, no hay que desvincularlo de los otros elementos del entrenamiento: físico, técnico y táctico. Es decir, el factor psicológico es una faceta entrenable como los elementos anteriores.

En el entrenamiento psicológico, se busca optimizar los procesos de aprendizaje de lo relacionado con lo físico, técnico y táctico, para optimizar la preparación, ejecución y asimilación de las pruebas que tenemos que realizar. Entonces:

¿Cómo puede mejorar el entrenamiento psicológico la condición física?.

Los factores que favorecen la mejora física a través del entrenamiento psicológico van relacionados con la adherencia al entrenamiento y lo que ello conlleva: dieta adecuada, cambio de hábitos, cuidados como la fisioterapia, así como la ayuda al deportista a enfrentarse al cansancio y al dolor de las altas cargas de entrenamiento. A su vez, facilita el descanso adecuado, evitando el exceso de entrenamiento, causante también del agotamiento psicológico.

¿Cómo puede mejorar el entrenamiento psicológico la técnica?.

Se puede aplicar el entrenamiento psicológico para conseguir una motivación hacia el aprendizaje de nuevas técnicas de ejecución, así como para aumentar la concentración, o simplemente no perderla. Del mismo modo, facilita mantener los esfuerzos, que suelen ser largos y monótonos.

¿Cómo puede mejorar el entrenamiento psicológico la táctica?.

Aplicándolo para aprender a focalizar la atención en los estímulos más importantes y desechar los demás, así la toma de decisiones será la correcta. Centrarse en el objetivo real.

Ya tengo claros mis objetivos, ¡ a por ellos ¡. “Si no sabes donde vas, acabarás en otra parte”. (Laurence Johnston Peter).

Hemos de ser conscientes ( y realistas ) de cuáles son nuestros objetivos y de la dificultad de los mismos, sabiendo que cuanto más difícil sean de conseguir, mejores serán los resultados. Por eso, hay que estar comprometido al máximo con la tarea que se está realizando, esto facilitará nuestro rendimiento.

Un factor clave en nuestro entrenamiento psicológico es la autoconfianza, que es como cada uno percibe su capacidad de eficacia en la prueba, le hará estar motivado a la vez que comprometido. Así pues, los opositores con mayor confianza en ellos mismos, se esfuerzan más, abandonan menos la práctica y tienen menores niveles de ansiedad.

PREPARÁNDOME PARA LA PRUEBA

De igual manera que antes de la competición ha habido una preparación física, técnica o táctica, también la ha de haber psicológica. La podríamos estructurar de la siguiente manera:

PREVIO A LA PRUEBA

  • Centrarse solo en la prueba, olvidarse de factores externos.
  • Controlar la situación y las propias emociones gracias a una planificación minuciosa de todos los entrenamientos y de no dejar nada a azar.

EL DÍA DE LA PRUEBA

  • Tenerlo todo perfectamente planificado y preparado como: establecer horarios para levantarse, comer, transporte para llegar al lugar de la prueba, si tengo posibilidad de realizar calentamiento en dicho lugar, que equipamiento puedo encontrarme, que ropa debo llevar, posible climatología… En definitiva, como ya sabemos, tenerlo todo lo más controlado posible.

Calentamiento psicológico.

Es obvio que antes de realizar cada prueba, haremos un calentamiento físico específico para la misma. Pero, ¿se puede hacer algo más?. Se puede trabajar el aspecto psicológico también. Se pueden Seguir pautas como utilizar técnicas de relajación/activación en función del estado de cada persona.

Por ejemplo, hay personas que antes de la prueba prefieren su momento de soledad, escuchando música, cantando, haciendo algunos movimientos, siguiendo sus supersticiones… En cambio otros, necesitan ánimos, descargar tensiones, estar rodeados de su entrenador, familia, amigos,  etc. Pero ¡CUIDADO!, un exceso de activación o por el contrario, de relajación, puede ser nuestro mayor enemigo, aprende a regularte. De cualquier modo, intenta recordar las pruebas similares donde obtuviste los mejores resultados e intenta reproducir esos pensamientos y sensaciones en tu cabeza.

Otra técnica que también nos podrá ayudar en nuestra pruebas es la PRÁCTICA IMAGINADA. La practica imaginada consiste en pensar en que estamos realizando la prueba, en cada paso, cada detalle o en las sensaciones de la misma. Para una mejor comprensión, pongamos un ejemplo práctico de dicha estrategia para un opositor a bombero que se va a enfrentar a un trepa de cuerda el día de las pruebas. Lo haremos visualizando cómo haría esa prueba de manera correcta:

Cierra los ojos, busca un lugar tranquilo en el que no tengas ninguna distracción. Ahora estás preparado/a, llevas mucho tiempo esforzándote y sacrificándote para esta prueba y para este día. Sabes que es una prueba que tienes controlada, la has entrenado infinitas veces y la has superado con éxito infinitas veces. Sólo hay que hacerla una vez más. Sigue con lo ojos cerrados, estás en el lugar de espera, te llaman. Avanzas con paso firme, sabes que lo vas a hacer bien. Tomas posiciones, agarras la cuerda con fuerza pero sin tensión, siente su tacto, su frío, como siempre lo haces, con la posición de los brazos como siempre lo haces, con las piernas como siempre las colocas. Estás esperando la señal de inicio, concentrado/a, objetivo, hacer sonar la campana, como haces siempre. ¡Ya!, lanzas la primera brazada y la primera zancada, son buenísimas, largas, fuertes, coordinadas, tu zona abdominal está muy fuerte, así vas subiendo, fluido/a, cada vez queda menos, el objetivo está cerca, lo das todo, subes rápido. Última brazada, zancada, último aliento, tocas la campana. Lo has conseguido, ¡bravo!, toca bajar. Sabes la técnica de pies para bajar sin riesgo, lo haces siempre, tranquilo/a. Tus pies llegan al suelo. Lo has conseguido, felicítate, date la enhorabuena. Abre los ojos, ahora es el momento de la prueba de real, ¡ a por ella ¡”.

Esta técnica es aplicable a cualquier actividad o prueba que tengamos que realizar, solo cierra los ojos, piénsala, hazla, supérala, fíjate en todos los detalles. Te ayudará.

EL FEEDBACK TE SERÁ ÚTIL. “La gran pregunta no es si usted ha fracasado o no, sino si está contento con el fracaso”. (Laurence Johnston Peter).

Cuando finalizo mi prueba, mi entrenamiento ¿sé si estoy consiguiendo mi objetivo?. Aparte de los resultados, que son numéricos, objetivos, necesito saber si estoy realizando bien la técnica, si estoy haciendo los movimientos correctos, sigo el camino marcado, etc. Por eso, cuando acabes, piensa en cómo los has hecho, por qué has fallado o lo has conseguido, date un feedback. Del mismo modo, escucha a tu entrenador o preparador, te aportará información para corregir los errores de manera instantánea o al final de la tarea, así como para motivarte para que sigas esforzándote por mejorar. O grábate y analiza después tu actuación, puedes compartirla con otros compañeros incluso en otro momento. Este elemento también te hará ganar confianza.

 

¡ TU CUERPO ESCUCHA TODO LO QUE TU MENTE DICE !