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Nuevo acuerdo de colaboración

¡Tenemos nuevo acuerdo de colaboración!. En nuestro afán de ayudar lo máximo posible a los opositores, tenemos el placer de presentar un nuevo acuerdo con la clínica HVA (Health Valencia Academy). Una clínica multidisciplinar que trabaja con nutrición, entrenamiento, fisioterapia y sobre todo, psicología.

«En Health Valencia Academy nos centramos en optimizar tu salud, mejorando tu calidad de vida, intentando conseguir un estado completo de bienestar físico, mental y social, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) define.»

Sabemos lo complicada que es la carrera del opositor hasta la plaza, y que todos los factores que influyen en el rendimiento tienen que estar controlados al máximo, y el aspecto psicológico y emocional juega un papel clave en el mismo. Por ese motivo, hemos decidido ofrecer un plus a nuestros alumnos y contactar con los profesionales de HVA para ayudarles a afrontar su oposición con la máxima motivación y saber resolver las posibles situaciones adversas que se van a encontrar en el camino con garantías.

¿Cómo será la colaboración entre la academia Clockwork y HVA?

  • Ofreceremos 4 talleres anuales para resolver las principales dudas y dificultades que tengan los alumnos.
  • Formación para los entrenadores que están en el día a día de los alumnos para dotarles de estrategias que les ayuden a resolver los posibles conflictos cotidianos.
  • Sesiones individuales con los alumnos para resolver de forma específica sus dificultades o áreas de mejora.

Como no podía ser de otra forma, nuestros alumnos tendrán precios especiales en los servicios de psicología de la clínica HVA gracias a este acuerdo. Desde la clínica, la personal encargada de dar el servicio será José González, con amplia experiencia en el ámbito del rendimiento con deportistas a nivel individual y colectivo, así como, en el campo de las oposiciones. Otra herramienta más para estar lo más cerca del éxito.

 

MINDFULNESS

¿QUÉ ES EL MINDFULNESS?

Vivimos en un mundo cambiante, globalmente interconectado, diferente a cualquier tiempo ya vivido. Para adaptarnos a este complejo mundo, necesitamos una nueva forma de experimentar el vivir que integre y supere la forma que hemos heredado de las sociedades tribales. Un nuevo punto de vista de las cosas, una nueva mirada hacia lo que está sucediendo. Una atención plena, eso es el mindfulness para Miró (2006).

Desde el punto de vista científico, el mindfulness se define como un estado en el que el practicante es capaz de mantener la atención centrada en un objeto por un periodo de tiempo teóricamente ilimitado (Lutzm, Dunne y Davidson, 2007).

Se suele traducir al español como Atención Plena o Conciencia Plena. Mindfulness representa el “corazón” o enseñanza central de la psicología budista. Es un estado de consciencia que implica prestar atención a las experiencia del momento presente. Se cultiva y desarrolla mediante la práctica de la meditación, a través de la cual nos volvemos menos reactivos al o que nos ocurre en el momento actual (Mañas, Del Águila, Franco, Gil y Gil, 2017).

Aunque pueda parecer un concepto muy novedoso, es algo que llevamos experimentando desde hace mucho tiempo, y en nuestra vida cotidiana. Es algo tan sencillo como ser consciente de lo que se está sintiendo, pensando o haciendo. Lo que en ocasiones ocurre, es que nuestra mente se encuentra vagando de unas imágenes a otras, o de unos pensamientos a otros sin ninguna orientación. Como afirman Pérez y Botella (2007), Mindfulness es una capacidad humana universal y básica, que consisten en la posibilidad de ser conscientes de los contenidos de la mente momento a momento. Es la práctica de la autoconciencia. El primer efecto de la práctica de Mindfulness es el desarrollo de la capacidad de concentración de la mente. El aumento de la concentración trae consigo la serenidad (interna/externa) y nos aproxima a percibir la realidad tal como es.

 MINDFULNESS Y RENDIMIENTO DEPORTIVO

Uno de los objetivos de la actividad física y el deporte es el incremento del rendimiento deportivo, y cuando se habla de rendimiento, hay que tener en cuenta diferentes variables de tipo fisiológico. Pero el deporte es de carácter multidimensional, y requiere de habilidades psicológicas para la mejora y optimización del rendimiento (Birrer y Morgan, 2010). Así pues, el rendimiento óptimo se ha descrito como: “la correcta combinación de las condiciones cognitivas, afectivas y fisiológicas que permiten adecuadamente que las habilidades aprendidas ocurran de una manera aparentemente sin esfuerzo y automática” (Gardner y Moore, 2007, p.4).

A un atleta se le puede entrenar para que se relaje en momentos que experimente ansiedad, para que elimine ciertos pensamientos valorados también como negativos, o por ejemplo, para cambiar o alterar ciertas emociones o sentimientos que puedan emerger. De forma resumida podríamos decir que a los atletas se les hace creer que tienen la necesidad de cambiar y se les enseña a hacerlo, ciertos pensamientos, emociones y sensaciones físicas con el objetivo de realizar una correcta ejecución o mejorar su rendimiento deportivo (Mañas, Del Águila, Franco, Gil y Gil, 2017).

¿QUÉ PROGRAMAS DE ENTRENAMIENTO EN MINDFULNESS PODEMOS APLICAR EN ATLETAS?.

A lo largo de la última década, se han desarrollado programas en Mindfulness para ayudar a los deportistas a obtener el mayor rendimiento posible, sobretodo en el ámbito de la competición.

El programa MSPE (Mindful Sport Perfomance Enhacement) fue desarrollado por Kaufman y Glass (2006) y basado en otros autores relevantes relacionados con el mindfulness y el deporte, y adaptable a cualquier deporte o actividad física en la que se busque un rendimiento.

Este programa consisten en un protocolo (inicialmente de 4 semanas) de 6 semanas de duración y estructurado en una sesión en grupo de 90 minutos o sesiones prácticas para poder ser realizadas en casa diariamente. Los ejercicios que contiene el programa son los siguientes:

  1. Ejercicio del caramelo, introduce el concepto de consciencia invitando a los atletas a que se focalicen y usen sus sentidos sensoriales mientras lentamente comen trozos de chocolate.
  2. Meditación sentada que va incrementando su duración a lo largo del curso desde 10 a, al menos, 25 minutos, en la que a los atletas primero se les guía para que focalicen la atención en su respiración, después en las sensaciones de sus cuerpos y finalmente a los sonidos que hay a su alrededor
  3. Body-scan (escaneo o exploración corporal) en el que se le dan pautas para que pongan su atención sobre las diferentes partes de sus cuerpos de forma secuenciada desde los pies hasta la cabeza, al tiempo que se les dice que noten y acepten cualquier tipo de sensación que emerja durante el proceso.
  4. Minduful yoga, que incluye una serie de ejercicios básicos de posturas de yoga que permite a los atletas a practicar el mantenimiento de una consciencia mindful de sus cuerpos y mentes mientras está en movimiento.
  5. Una meditación caminando, en la que los atletas son guiados para que estén completamente conscientes de las sensaciones que experimentan mientras sus cuerpos lentamente se mueven y pasan de estar parados a caminar y variando los pasos.
  6. Una meditación específica deportiva, diseñada para ofrecer a los atletas la oportunidad de aplicar las habilidades de minfulness que han desarrollado a través de las sesiones en el programa a los movimientos y sensaciones que ello experimentan cuando practican su deporte.

 El objetivo de estos ejercicios centrales es enseñar a progresivamente a los atletas a que pasen de una práctica sedentaria de mindfulness a una práctica activa de mindfulness. La culminación de esta progresión desde mindfulness en quietud a mindfulness en movimiento es la introducción de la meditación específica deportiva la cual pretende crear el puente necesario entre el cultivo del mindfulness y la aplicación de mindfulness durante la práctica deportiva.

Un atleta mindful podrá desarrollar consciencia en torno a sus propios pensamientos, emociones y sensaciones corporales y se relacionará con ellos de una manera más sabía y llena de consciencia. Esta relación está caracterizada por una aceptación radical y profunda de su propia experiencia. Implica ser consciente a cada momento no sólo de su propia experiencia sino también de lo que está ocurriendo a su alrededor. Por ello, no ha de perder tiempo en controlar nada (que no sea la propia atención) y no ha de invertir tiempo y energía (en ocasiones luchando duramente) para eliminar ni cambiar nada que esté valorando negativamente (ya que también aprende a no juzgar la experiencia y a no reaccionar ante ella ni contra ella).

Consecuentemente, estará más focalizado en la tarea, podrá responder o realizar su ejecución con mayor precisión y exactitud, sufrirá menos distracciones y el aprendizaje de lo entrenado y aprendido podrá fluir de forma libre y automática de forma beneficiosa (Mañas, Del Águila, Franco, Gil y Gil, 2017).

Como ya hemos hablado en alguna ocasión y haciendo referencia a Espar (2010), hay tres tipos de personas: los que pasan por la vida dormidas sin enterarse de nada, los que sí se enteran de lo que ocurre y los que hacen que las cosas ocurran. Vamos a enterarnos de lo que está pasando, pero hagámoslo conscientemente, aislemos lo “no importante” y hagamos que las cosas ocurran.

¡SOMOS CLOCKWORK!

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

Espar, X. (2010). Jugar con el corazón. Plataforma.

Mañas, I., del Águila, J., Franco, C., Gil, M. D., & Gil, C. (2017). Mindfulness y rendimiento deportivo. Psychology, Society, & Education6(1), 41-53.

Pérez, M. A., & Botella, L. (2007). Conciencia plena (mindfulness) y psicoterapia: concepto, evaluación y aplicaciones clínicas. Revista de psicoterapia17(66-67), 77-120.

 

EL ENTRENAMIENTO PSICOLÓGICO

En el entrenamiento se adquieren y se perfeccionan todas las destrezas que mejoran el rendimiento, con tal de incrementar las opciones de alcanzar las metas propuestas.

El entrenamiento psicológico, va encaminado a la mejora del funcionamiento psicológico global y de cada uno de los ámbitos de la ejecución deportiva. Por tanto, no hay que desvincularlo de los otros elementos del entrenamiento: físico, técnico y táctico. Es decir, el factor psicológico es una faceta entrenable como los elementos anteriores.

En el entrenamiento psicológico, se busca optimizar los procesos de aprendizaje de lo relacionado con lo físico, técnico y táctico, para optimizar la preparación, ejecución y asimilación de las pruebas que tenemos que realizar. Entonces:

¿Cómo puede mejorar el entrenamiento psicológico la condición física?.

Los factores que favorecen la mejora física a través del entrenamiento psicológico van relacionados con la adherencia al entrenamiento y lo que ello conlleva: dieta adecuada, cambio de hábitos, cuidados como la fisioterapia, así como la ayuda al deportista a enfrentarse al cansancio y al dolor de las altas cargas de entrenamiento. A su vez, facilita el descanso adecuado, evitando el exceso de entrenamiento, causante también del agotamiento psicológico.

¿Cómo puede mejorar el entrenamiento psicológico la técnica?.

Se puede aplicar el entrenamiento psicológico para conseguir una motivación hacia el aprendizaje de nuevas técnicas de ejecución, así como para aumentar la concentración, o simplemente no perderla. Del mismo modo, facilita mantener los esfuerzos, que suelen ser largos y monótonos.

¿Cómo puede mejorar el entrenamiento psicológico la táctica?.

Aplicándolo para aprender a focalizar la atención en los estímulos más importantes y desechar los demás, así la toma de decisiones será la correcta. Centrarse en el objetivo real.

Ya tengo claros mis objetivos, ¡ a por ellos ¡. “Si no sabes donde vas, acabarás en otra parte”. (Laurence Johnston Peter).

Hemos de ser conscientes ( y realistas ) de cuáles son nuestros objetivos y de la dificultad de los mismos, sabiendo que cuanto más difícil sean de conseguir, mejores serán los resultados. Por eso, hay que estar comprometido al máximo con la tarea que se está realizando, esto facilitará nuestro rendimiento.

Un factor clave en nuestro entrenamiento psicológico es la autoconfianza, que es como cada uno percibe su capacidad de eficacia en la prueba, le hará estar motivado a la vez que comprometido. Así pues, los opositores con mayor confianza en ellos mismos, se esfuerzan más, abandonan menos la práctica y tienen menores niveles de ansiedad.

PREPARÁNDOME PARA LA PRUEBA

De igual manera que antes de la competición ha habido una preparación física, técnica o táctica, también la ha de haber psicológica. La podríamos estructurar de la siguiente manera:

PREVIO A LA PRUEBA

  • Centrarse solo en la prueba, olvidarse de factores externos.
  • Controlar la situación y las propias emociones gracias a una planificación minuciosa de todos los entrenamientos y de no dejar nada a azar.

EL DÍA DE LA PRUEBA

  • Tenerlo todo perfectamente planificado y preparado como: establecer horarios para levantarse, comer, transporte para llegar al lugar de la prueba, si tengo posibilidad de realizar calentamiento en dicho lugar, que equipamiento puedo encontrarme, que ropa debo llevar, posible climatología… En definitiva, como ya sabemos, tenerlo todo lo más controlado posible.

Calentamiento psicológico.

Es obvio que antes de realizar cada prueba, haremos un calentamiento físico específico para la misma. Pero, ¿se puede hacer algo más?. Se puede trabajar el aspecto psicológico también. Se pueden Seguir pautas como utilizar técnicas de relajación/activación en función del estado de cada persona.

Por ejemplo, hay personas que antes de la prueba prefieren su momento de soledad, escuchando música, cantando, haciendo algunos movimientos, siguiendo sus supersticiones… En cambio otros, necesitan ánimos, descargar tensiones, estar rodeados de su entrenador, familia, amigos,  etc. Pero ¡CUIDADO!, un exceso de activación o por el contrario, de relajación, puede ser nuestro mayor enemigo, aprende a regularte. De cualquier modo, intenta recordar las pruebas similares donde obtuviste los mejores resultados e intenta reproducir esos pensamientos y sensaciones en tu cabeza.

Otra técnica que también nos podrá ayudar en nuestra pruebas es la PRÁCTICA IMAGINADA. La practica imaginada consiste en pensar en que estamos realizando la prueba, en cada paso, cada detalle o en las sensaciones de la misma. Para una mejor comprensión, pongamos un ejemplo práctico de dicha estrategia para un opositor a bombero que se va a enfrentar a un trepa de cuerda el día de las pruebas. Lo haremos visualizando cómo haría esa prueba de manera correcta:

Cierra los ojos, busca un lugar tranquilo en el que no tengas ninguna distracción. Ahora estás preparado/a, llevas mucho tiempo esforzándote y sacrificándote para esta prueba y para este día. Sabes que es una prueba que tienes controlada, la has entrenado infinitas veces y la has superado con éxito infinitas veces. Sólo hay que hacerla una vez más. Sigue con lo ojos cerrados, estás en el lugar de espera, te llaman. Avanzas con paso firme, sabes que lo vas a hacer bien. Tomas posiciones, agarras la cuerda con fuerza pero sin tensión, siente su tacto, su frío, como siempre lo haces, con la posición de los brazos como siempre lo haces, con las piernas como siempre las colocas. Estás esperando la señal de inicio, concentrado/a, objetivo, hacer sonar la campana, como haces siempre. ¡Ya!, lanzas la primera brazada y la primera zancada, son buenísimas, largas, fuertes, coordinadas, tu zona abdominal está muy fuerte, así vas subiendo, fluido/a, cada vez queda menos, el objetivo está cerca, lo das todo, subes rápido. Última brazada, zancada, último aliento, tocas la campana. Lo has conseguido, ¡bravo!, toca bajar. Sabes la técnica de pies para bajar sin riesgo, lo haces siempre, tranquilo/a. Tus pies llegan al suelo. Lo has conseguido, felicítate, date la enhorabuena. Abre los ojos, ahora es el momento de la prueba de real, ¡ a por ella ¡”.

Esta técnica es aplicable a cualquier actividad o prueba que tengamos que realizar, solo cierra los ojos, piénsala, hazla, supérala, fíjate en todos los detalles. Te ayudará.

EL FEEDBACK TE SERÁ ÚTIL. “La gran pregunta no es si usted ha fracasado o no, sino si está contento con el fracaso”. (Laurence Johnston Peter).

Cuando finalizo mi prueba, mi entrenamiento ¿sé si estoy consiguiendo mi objetivo?. Aparte de los resultados, que son numéricos, objetivos, necesito saber si estoy realizando bien la técnica, si estoy haciendo los movimientos correctos, sigo el camino marcado, etc. Por eso, cuando acabes, piensa en cómo los has hecho, por qué has fallado o lo has conseguido, date un feedback. Del mismo modo, escucha a tu entrenador o preparador, te aportará información para corregir los errores de manera instantánea o al final de la tarea, así como para motivarte para que sigas esforzándote por mejorar. O grábate y analiza después tu actuación, puedes compartirla con otros compañeros incluso en otro momento. Este elemento también te hará ganar confianza.

 

¡ TU CUERPO ESCUCHA TODO LO QUE TU MENTE DICE !