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EMPIEZA EL AÑO CON MOTIVACIÓN

Empieza el año con motivación. Nuevos propósitos, pero siempre el mismo objetivo. ¿Has pensado que ese año puede ser el tuyo?. Siempre el inicio del año suele ser un buen momento para replantearse la situación de la oposición. Te contamos cómo lo puedes orientar y algunos consejos para conseguirlo y encontrar tu motivación.

La motivación es la capacidad de empezar una tarea y mantenerse en ella hasta finalizarla o conseguir el objetivo. En el opositor, la motivación es la capacidad de perseverar en el estudio y en el entrenamiento, de combatir el aburrimiento, fatiga, dolor, estancamiento o el deseo de cambiar y hacer otras cosas.

Es imprescindible intentar mantener una motivación alta en cualquier tipo de tarea que nos proponemos y que sabemos que se puede alargar en el tiempo, y más desconociendo la fecha exacta de finalización de dicha tarea. Esta motivación nos ayudará a perseverar e intentar mantener nuestro esfuerzo a lo largo del tiempo. 

Los motivos que nos lleva a empezar a preparar una oposición no es la motivación que nos mantiene. Los motivos son las causas por las cuales empezamos una actividad en concreto, los más comunes entre opositores son la estabilidad por el futuro profesional, la vocación y condiciones laborales. También influyen causas como la competitividad de cada persona o el afán de alcanzar un logro o una meta propuesta. 

Por otro lado, es cierto que no todas las personas consiguen alcanzar la meta, puede que les resulte demasiado duro el estudio y entrenamiento físico o incluso que se aburran con la preparación y esto no significa ni mucho menos un fracaso. Por otro lado, hay personas que simplemente cambian de interés, le surge una oportunidad laboral más interesante, deciden prepararse otros estudios o sencillamente se plantean otros objetivos. 

La motivación depende de tres factores principales:

  • El primero es el valor que le otorgamos a la tarea que estamos emprendiendo. No estamos igual de motivados para estudiar cuando no sabemos la fecha del examen que cuando ya tenemos fecha y lugar de la realización del examen. 
  • En segundo lugar, otro factor que depende nuestra motivación son los facilitadores. Es decir, los apoyos internos y externos de los cuales disponemos para hacer frente a los retos. No todos estamos en las mismas condiciones, puede que un opositor tenga gran ayuda de sus padres y otro no. Si faltan demasiados facilitadores puede que tengamos una carencia de tiempo y también puede darse el caso contrario, estar muy motivados en el tiempo que tengamos para prepararnos.
  • En tercer lugar, tenemos las barreras, los obstáculos o las interferencias. Como hemos mencionado el deseo de hacer otras cosas, las constantes distracciones en redes sociales, publicidad constante etc.

Cada persona tiene una situación diferente que le lleva a prepararse una oposición. Puede que sea una salida natural a sus estudios o puede que se encuentre en una situación de desempleo empleo precario y decida emprender el camino del opositor. La motivación puede surgir tanto por negativas como de positivas. 

Aquí os dejamos con algunos consejos para poder trabajar la motivación, aunque os animamos a que cada uno descubra lo que mejor lo funciona:

  • Identificar tus motivaciones y tus metas, ten claro el objetivo en todo momento.
  • Identifica tus puntos fuertes como persona y como deportista.
  • Reflexionas sobre tus preferencias, busca referentes, un modelo, un mentor.
  • Recuerda la utilidad de aspectos del estudio o entrenamiento que no te parecen importantes o te resultan aburridos; activación, repeticiones, un ejercicio en concreto.
  • Estudia o entrena en grupo, comparte tus dudas, tus miedos y tus ilusiones con alguien.
  • Diario de entrenamiento haciendo hincapié en las mejoras y el progreso.
  • Identifica los aspectos que suelen desmotivarte, analiza los pensamientos que te absorben la energía y el tiempo, escríbelos y sustitúyelos por otros pensamientos mas positivos y constructivos que te generen bienestar
  • Coloca frases o imágenes a modo de recordatorio; visualizaciones motivadoras.
  • Acude a carreras, eventos, participando o como espectador, que te llenen de energía.
  • Hazte preguntas motivadoras; qué puedo avanzar hoy, qué puedo aprender…

Da la bienvenida al nuevo año con mucha MOTIVACIÓN.

 

ENTRENAR A PULSACIONES

Si hay un deporte que está en auge estos últimos años es sin duda el running. Correr es un deporte sencillo que está al alcance de todos y que nos reporta múltiples beneficios. Además de mimar la salud, es un deporte que engancha porque siempre habrá un rival a batir, nosotros mismos. Y eso nos motiva a seguir corriendo más y más kilómetros más y más rápido. Pero para seguir una correcta progresión y evitar molestias o lesiones es necesaria una buena planificación de los entrenamientos.

El entrenamiento debe ser planificado, organizado, controlado y dirigido. No puede ser un conjunto de ejercicios sin un objetivo concreto si se quiere mejorar.

Es una realidad que hay que entrenar duro, esforzarse y sudar mucho pero hay que saber también administrar los esfuerzos durante los días de la planificación de entrenamiento, ya que podemos entrar en un círculo vicioso de sobreentrenamiento y lesiones.

Las pulsaciones son uno de los principales indicadores del ritmo de entrenamiento a la hora de realizar una sesión con cierta intensidad. Saber establecer un intervalo de pulsaciones se traduce en programar un buen entrenamiento que nos permitirá llegar a los objetivos deseados. Por ello en el artículo de hoy os hablaremos de las principales claves a tener en cuenta en el momento de trabajar nuestras capacidades fisiológicas.

El problema de muchas personas en el momento de salir a correr es controlar el ritmo durante toda la sesión o saber cuál es el tiempo idóneo que debe realizar ese determinado entrenamiento.

Si bien entrenar a pulsaciones es un sistema sencillo y práctico, se requiere unas referencias básicas que debemos averiguar antes de hacer nuestra planificación. No todos somos iguales y por tanto no todos los ritmos cardíacos tienen las mismas consecuencias en cada uno de nosotros. Lo que para uno son pulsaciones altas, para otro pueden resultar bajas. Cada cual debe conocer sus valores y sus umbrales.

Básicamente debemos conocer nuestra Frecuencia cardíaca en reposo (la que tenemos cuando dormimos o estamos relajados) y también la Frecuencia cardíaca máxima (FCM), que es la que alcanzamos durante unos instantes en el máximo rendimiento físico. A partir de ahí la clave es trabajar los entrenamientos en base a nuestro umbral anaeróbico, es decir, el punto a partir del cual los músculos empiezan a acumular ácido láctico que suele estar entre el 85-90% de la FCM.

¿Cómo podemos averiguar estos datos? La mejor opción es hacernos una prueba de esfuerzo en un centro especializado. Ahí nos harán las pruebas pertinentes y nos facilitarán estos datos, además de muchos otros datos. Pero en este caso, el umbral anaeróbico será el punto de referencia principal de nuestros entrenamientos a pulsaciones.

Dicho esto y conociendo estas variables, podremos saber exactamente en qué momento de forma estamos y a qué ritmo podemos correr, además de ir viendo poco a poco nuestra evolución.

Cuando hagamos fondo debemos trabajar siempre por debajo del umbral y será en las series donde lo tendremos como referencia. En las series cortas trabajaremos lógicamente por encima. En las largas nos mantendremos en nuestro umbral, superándolo al final del entrenamiento para acostumbrar al cuerpo a acumular ácido láctico.

Como referencia podéis seguir estos baremos:

  • Hasta 60% de FCM para fondo de calentamiento o de vuelta a la calma
  • Sobre 70% de FCM para entrenamientos de resistencia o fondo donde lo que buscamos es acumular kilómetros durante 1hora, o más.
  • Entorno al 80% de FCM para fartleks, por ejemplo, donde buscamos rodajes cortos y rápidos y en los que sólo debemos superar el umbral anaeróbico al final de la sesión.
  • Y por último, entre 85-90%, en los entrenamientos específicos para trabajar el ritmo competición, incluso más rápido. Aquí se incluiría el trabajo con cuestas, por ejemplo.

La combinación de estos entrenamientos en una correcta planificación deportiva y siempre guiada o tutelada por un profesional del deporte repercutirá en nosotros con una controlada y progresiva mejora del rendimiento.

El principal hándicap de este tipo de entrenamiento será llevar bien colocada la cinta cardíaca, que a veces puede resultar molesta, o hacernos con un buen reloj con pulsómetro para medir nuestro ritmo cardíaco.

7 CONSEJOS PARA COMENZAR A ENTRENAR

Después de la cena de nochebuena o la comida de navidad todos coincidimos en lo mismo: que si había demasiada comida, que si hemos comido para todas las navidades, que pasamos de comer poco y bien a comer mucho y mal, etc. Y ahora que ha pasado las navidades muchos estamos pensando en el primer entrenamiento del año y en lo que vamos a sufrir en él.

Es justo en ese momento cuando nos viene a la mente las cenas de empresa, los turrones, los mazapanes, el cava, el vino… en definitiva, los excesos y lo “bien” que estábamos antes y “lo en forma” que nos encontrábamos y cómo están pasando factura estas comidas y cenas navideñas (y aún falta el día de reyes).

Por ello os queremos dar unas pautas o consejos que debéis tener en cuenta a la hora de retomar vuestros entrenamientos:

  • Retoma una dieta equilibrada

Esta es la parte fundamental de todo. Muchos nos hemos acostumbrado a comer mucho o más cantidad de lo normal pero toca olvidarse de los dulces, el chocolate, las salsas… Elimina el azucar y reduce el consumo de sal y si es necesario, visita a un especialista para que te ayude a retomar una dieta equilibrada y poder compaginarla con el deporte

  • Reduce el consumo de carbohidratos refinados

Relacionado con el anterior, ve eliminando todos esos excesos de los que hemos hablado (también el alcohol) y sustitúyelo por comida saludable.

  • Bebe té y mucha agua

El agua y el té os ayudarán a eliminar y depurar el cuerpo de esas sustancias que sobran nos perjudican a la hora de entrenar y a nuestra salud. Diariamente hemos de consumir un mínimo de 2 litros.

  • Márcate nuevos objetivos

Esto nos motivará y nos ayudará a cumplir todos los anteriores. Empieza primero con objetivos cortos que te ayuden a alcanzar otros más grandes. Un ejemplo puede ser cumplir alguno que no hayamos podido hacer el pasado año: completar un circuito de carreras, una 10k, una 15k, media maratón, maratón, completar por primera vez un triatlón, etc.

  • Sal a correr 40’ de fondo suave

Empieza por 40 minutos y acaba por una hora a lo largo de la semana antes de ponerte con las series de nuevo. Este rodaje previo a las series va a ayudar mucho a tu organismo a ir adaptándose progresivamente.

  • Calentamiento

Parte fundamental en cualquier rutina de entrenamiento y mucho más ahora. Pensad que lleváis tiempo sin entrenar y hay que preparar al cuerpo para una sesión de entrenamiento y aunque el entrenamiento sea “suave” a nuestro cuerpo le va a suponer un esfuerzo grande. Dedicarle más tiempo de lo normal a la movilidad articular o incluso ejercicios previos con goma.

  • Estira

Algo que todo el mundo debería de hacer a estas a alturas al final de cada sesión de entrenamiento. Es muy importante dedicarle de 15 a 20 minutos de estiramientos para que los músculos se recuperen del esfuerzo y hacerlos suaves y lentos, sin movimientos bruscos y sin forzar.