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SÍNDROME COMPARTIMENTAL

Hoy vamos a hablar sobre otra lesión bastante común de padecer en deportistas, el síndrome compartimental.

El síndrome compartimental es una afección seria que implica un aumento de la presión en un compartimento muscular. Puede dañar nervios y músculos, al igual que problemas con el flujo sanguíneo. También se le conoce como Síndrome Compartimental Crónico (SCC) y para entender bien esta lesión lo mejor será entender a qué nos referimos cuando hablamos de “compartimento”.

Capas gruesas de tejido, denominadas fascia, separan grupos de músculos entre sí en los brazos y en las piernas. Dentro de cada capa de fascia se encuentra un espacio confinado, llamado compartimento. Este compartimento incluye tejido muscular, nervios y vasos sanguíneos. Para entenderlo mejor, es como envolver con film transparente un filete de ternera. Este film se ajusta al músculo, le sirve de sostén pero además es deformable, lo que le permite adaptarse a los movimientos de los músculos para que se deslicen unos sobre otros sin que exista contacto alguno entre ellos.

Como ya hemos dicho, en el interior de estas fascias deben compartir sitio músculos, nervios y vasos sanguíneos. La fascia, a pesar de su adaptabilidad, tiene una capacidad de dilatación muy limitada, y no deja grandes rangos de expansión. La lesión del síndrome compartimental tiene lugar cuando se produce un aumento de presión en estos compartimentos, ya que debido a la falta de distensión de la fascia, las estructuras, ya sean musculares, nerviosas o sanguíneas, se ven comprimidas.

Cualquier inflamación en un compartimento ocasionará aumento de presión en esa área. Esta presión elevada oprime los músculos, los vasos sanguíneos y los nervios. Si esta presión es lo suficientemente alta, el flujo de sangre al compartimento se bloqueará y esto puede ocasionar lesión permanente en los músculos y los nervios. En los casos más extremos, si la presión se prolonga durante un tiempo considerable, el músculo puede dejar de funcionar y es posible que se necesite tirar de cirugía o incluso amputar para solucionar dicho problema.

Tipos de síndrome compartimental

  • Crónico: En este caso, los daños producidos en los compartimentos son transitorios, como consecuencia de la presión soportada durante el ejercicio físico repetitivo. Suele darse en miembros inferiores fundamentalmente.
  • Agudo: Esta es más grave ya que las secuelas son mayores, aunque afortunadamente es menos común que el SCC. Se puede presentar a cualquier edad y sexo, tanto en miembros inferiores como superiores.

El SCC puede ser causado por actividades repetitivas como correr. La presión en un compartimento únicamente se incrementa durante esa actividad y disminuye después de que dicha actividad se ha detenido.

El síndrome compartimental es más común en la parte inferior de la pierna y en el antebrazo pero también puede presentarse en la mano, el pie y en la parte superior del brazo.

Causas del SCC

Las causas del síndrome compartimental crónico puede ser muchas y muy variadas: origen vascular (trombosis nerviosa), origen óseo (fracturas, estrés tibial o periostitis), origen nervioso (neuropatía)… Pero es el origen muscular el más común de todos. Básicamente es resultado de una actividad física repetitiva.

Por ello, los corredores son los que más la suelen padecer. Durante la carrera, las piernas soportan el impacto de cada zancada, suponiendo esto un microtraumatismo constante y reiterativo. Esta repetición provoca un aumento de la presión en los compartimentos anteriormente dichos que desencadena un proceso de síndrome compartimental crónico.

Pero los corredores no son los únicos que lo sufren. Otros deportistas como escaladores o motociclistas también lo sufren en los antebrazos.

Síntomas del SCC

  • Dolor intenso durante la práctica deportiva o la exposición prolongada a una situación de compresión muscular (estar de pie mucho tiempo, por ejemplo).
  • Sensación de presión o hinchazón en el músculo afectado. A pesar de no existir una externalización evidente del SCC, como un derrame o un abultamiento, los pacientes de esta dolencia sí muestran estas sensaciones de inflamación y compresión.
  • Entumecimiento. En otras ocasiones, puede no haber sensación de hinchazón pero sí de hormigueo o adormecimiento. En estados avanzados incluso existe riesgo de disminución de la sensibilidad.
  • En los casos más severos de síndrome compartimental crónico, las personas que sufren esta dolencia pueden llegar a padecer impotencia funcional. De esta forma, el músculo afectado no realiza su función correctamente y el paciente es incapaz de realizar contracciones o movimientos completos con la estructura dañada.

Como en todos nuestros artículos relacionados con lesiones, nuestra recomendación es que acudáis sin dudarlo a profesionales de la salud para ellos os diagnostiquen la lesión y sean ellos quien decidan cuál es el tratamiento más adecuado

SÍNDROME DEL PIRAMIDAL

Últimamente estamos viendo varios casos relacionados con este síndrome, así que hemos creído conveniente hablar sobre ello.

Al síndrome del piramidal también se lo conoce como «falsa ciática» ahora veremos el porqué.

¿Tenéis dolores en la zona del glúteo y os molesta al correr? ¿Este dolor se irradia hacia la parte posterior de la pierna y se intensifica cuando alargas la zancada o cuando corres más rápido? ¿Sentís dolor, hormigueo o entumecimiento en la pierna cuando pasáis mucho tiempo sentados? Si vuestra respuesta es afirmativa podrías estar sufriendo el síndrome del piramidal o falsa ciática.

¿Por qué hablamos de síndrome y no de una lesión como otra cualquiera? Porque realmente no llega a haber ninguna lesión sino que se trata de un conjunto de signos y síntomas que producen cierto dolor y que se localizan en la zona del glúteo y en la parte posterior de la pierna, aunque frecuentemente el dolor se extiende hasta llegar al dedo gordo del pie. Por este motivo se le conoce también como pseudociática o falsa ciática.

El piramidal es un músculo pequeño que se encuentra en la cadera, detrás del glúteo, y tiene una gran importancia para corredores. Cuando corremos por terrenos duros, irregulares, con mucho impacto y zancadas relativamente largas se produce una gran tensión en la zona baja de la columna vertebral, llegando a sobrecargar o contracturar el músculo piramidal

Pero aquí no queda todo. El problema viene porque el nervio ciático atraviesa el glúteo y el piramidal, el cual es un músculo que por naturaleza tiende a hipertrofiarse o contracturarse a partir de cierto volumen de trabajo. Cuando esto ocurre oprime el nervio ciático y se producen los signos y síntomas explicados anteriormente: entumecimiento, hormigueo, dolor, etc.

¿Por qué se produce este síndrome?

Principalmente por sobrecarga. Amplias zancadas, elevado número de impactos, ritmos fuertes de entrenamiento o correr por terrernos duros e irregulares favorece la aparición de esta falsa ciática. Es por ello que los corredores de fondo son bien conocedores de estas molestias. Y sin meternos en el campo deportivo, personas sedentarias o personas que permanecen sentados mucho tiempo a lo largo del día también suelen padecer este síndrome.

¿Cómo podemos prevenirlo?

  • Bajar la intensidad de los entrenamientos
  • Correr por terrenos “blandos”
  • Calentar adecuadamente y sobretodo
  • Quizá el más importante de todos, ESTIRAR.
  • Cambiar de zapatillas si vemos el problema continua

Y en referencia a los estiramientos, a continuación os dejamos el siguiente enlace donde os mostrará varios estiramientos que podéis hacer vosotros mismos y que desde Clockwork os recomendamos que pongáis en práctica

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