logo-preload-01
0%

MITOS Y CREENCIAS DEL DEPORTE II

Hoy, en «el Artículo de los Martes», seguimos desmintiendo algunos falsos mitos y creencias del deporte. Si os perdisteis la primera parte del artículo aquí os dejamos el enlace para que lo veáis!! Artículo: MITOS Y CREENCIAS DEL DEPORTE I.

Mito de que cualquier ejercicio físico o deporte es adecuado para la salud

Según encuestas realizadas en España se ha comprobado que los españoles cada vez practican más deporte, ya no solo porque tengan más tiempo libre sino por la concienciación de que es bueno para la salud. Pero existe una idea generalizada bastante incorrecta que se tiene de la práctica del ejercicio físico. Son los beneficios que se dicen obtener en el ámbito popular sobre la salud haciendo un ejercicio sin indicar con precisión el volumen (tiempo) e intensidad (velocidad de ejecución) de dicha práctica deportiva. Hay que señalar que el ejercicio físico también puede tener como contrapartida una serie de efectos negativos sobre todo cuando es realizado inadecuadamente.

Existen  tres fuentes diferentes distorsionadoras de los efectos y beneficios:

  • La idea de que es una especie de panacea.
  • La gran imprecisión sobre cómo realizarlo, en cuanto al tipo de ejercicios, volumen, frecuencia e intensidad.
  • El desconocimiento básico de por qué y en qué circunstancias se generan los efectos deseados.

En contraposición a la salud aparece el deporte de élite. Para éste fin se utiliza métodos y medios de entrenamientos que exceden los niveles de actividad física fisiológica definidos como saludables. En este exceso revierte la aparición de alteraciones en el organismo que desembocan en un funcionamiento inadecuado de los sistemas orgánicos.

Mito de que el flato es provocado por la ingestión antes de o durante la práctica del ejercicio físico

Cuando se realiza una práctica deportiva, en ocasiones puede producirse un dolor agudo en el costado derecho: el flato. Uno de los mitos más populares, conocidos y pasados de padres a hijos es sobre el beber aguan antes o durante el ejercicio. Pues bien, el flato se debe a diversas causas entre las cuales destaca:

  • La gran desviación del flujo sanguíneo hacia los músculos. Como se produce un ajuste inmediato del riego sanguíneo a los músculos, algunos de estos como los respiratorios se ven forzados a satisfacer sus elevadas demandas energéticas sin el flujo sanguíneo adecuado, produciéndose una situación de isquemia debido al incremento de la frecuencia y profundidad de la respiración. Por tanto las grandes demandas metabólicas de los músculos respiratorios que no pueden ser satisfechas crean una situación de isquemia de estos músculos y se produce el síntoma denominado flato.

Además, para desmentir este mito, sólo tenemos que ver a las personas que corren carreras y beben a mitad de carrera, o los ciclistas que beben y comen durante la carrera. Otra cosa ya sería analizar qué tipo de comida y bebida ingieren para no producir dolores gástricos, además que esta acción de correr y comer a la vez, o correr y beber hay que entrenarlo también para que sea más efectivo

Mito de la pérdida localizada de tejido adiposo, centrado en la pérdida de grasa abdominal con la realización de ejercicios abdominales.

Son muchas las personas que se plantean reducir la grasa acumulada en el tronco y realizan ejercicios abdominales con tal fin. Es imposible conseguir una pérdida localizada de grasa ya que el lugar del cual provienen los ácidos grasos como combustible durante el ejercicio depende de factores genéticos, morfológicos, hormonales, etc. Así se pierde grasa allí donde hay más grasa acumulada y no existe ningún ejercicio que sea capaz de hacer desaparecer las grasas de una zona concreta. Para perder grasa hemos de realizar un trabajo aeróbico prolongado.

La explicación de aquellas personas que después de hacer un ejercicio se vean menos volumen en la zona deseada se debe a una redistribución de la grasa por efecto de la elevada temperatura, pero finalizado el ejercicio se recupera su homeostasia.

Mito de consumir azúcar antes del ejercicio aumenta el rendimiento

El consumo de azúcares es asociado en la actualidad en personas sedentarias y deportistas ocasionales e incluso a deportistas asiduos a un aumento del rendimiento.

Este consumo de bebidas azucaradas en los 5 – 10’ previos al ejercicio, o justo antes, tiene un claro efecto hipoglucémico (disminución de la glucosa en sangre) que provoca la fatiga. El organismo, al detectar la glucosa ingerida en sangre, segrega insulina para disminuir los niveles de glucosa, que será absorbida y almacenada. Por tanto durante un tiempo tendremos menos nivel de glucosa que antes de haber ingerido el azúcar.

La ingesta de glucosa debería hacerse durante el ejercicio si queremos que sea productivo.

Mito de aplicación de cremas con efecto termogénico es adecuado como parte del calentamiento.

Esta práctica está especialmente extendida en el mundo futbolístico aunque también se da en otros deportes, además de “entrenadores” poco formados o sin la titulación adecuada. La aplicación de estas cremas supone un aumento de la temperatura de la zona aplicada, concretamente de la epidermis, pero no del músculo, articulaciones, ligamentos….

La finalidad de realizar un calentamiento previo a la práctica intensa o ejercicio físico de alta intensidad es precisamente para preparar a la musculatura a esfuerzos más elevados. Pero estas lociones o cremas tan sólo tienen efecto sobre la piel, no llega a nivel muscular ni muchísimo menos es un sustitutivo de un buen calentamiento.

MITOS Y CREENCIAS DEL DEPORTE

No hace falta irse muy lejos de los lugares donde frecuentemente entrenamos para escuchar alguno de estos mitos o falsas creencias relacionado con el mundo del deporte. Algunos de los más típicos son: tomar agua con azúcar para que no salgan agujetas, correr con mucha ropa o ropa de manga larga en verano para “quemar más”, entre otros.

Estos mitos y falsas creencias han ido apareciendo a lo largo de los años con la práctica de deporte. Uno de los grandes culpables es la televisión, o mejor dicho, afirmaciones incorrectas que se dicen en programas de televisión (ejemplo del agua y el azúcar para las agujetas) o incluso programas de televisión como el famoso “método Osmin” donde no sólo no se respeta los principios del entrenamiento  sino que además pone en peligro la salud de aquellos que lo han practicado por rigurosas técnicas de entrenamiento o fomentar una alimentación únicamente a base de pescado, agua y ensalada, por no hablar de insultos y normas de conducta que transmite unos valores contradictorios a los que verdaderamente el deporte debe transferir a los jóvenes y a toda la población en general.

Y no sólo la televisión, los medios de comunicación en general también son culpables de estos mitos o falsas creencias promocionando cremas, prendas de ropa y aparatos milagrosos capaces de hacer lo imposible.

Aunque también hay otras creencias que se transmiten por los mismos profesionales de la actividad física y el deporte, que no se han actualizado y no saben que ya hay investigaciones nuevas que «desmantelan» las teorías que antes se creían como ciertas.

Algunos de estos mitos son:

  • Las agujetas desaparecen tomando agua con azúcar

También podemos haberlo escuchado alguna vez en lugar de azúcar, bicarbonato, o ambas! Veamos. Las agujetas no es más que una pequeña molestia o dolor (a veces algo más intenso) que suele aparecer en torno a las 24-48h tras haber realizado un ejercicio o una actividad física intensa. Antiguamente se relacionaba este dolor con la acumulación del ácido láctico en el músculo o grupo muscular trabajado donde llegaba incluso a cristalizarse.

Diversos estudios han demostrado que esto no es así y, por tanto, es incorrecto. No se ha encontrado ninguna presencia de cristales de lactato tras el ejercicio, por tanto es una afirmación falsa. De hecho, debido a la temperatura corporal, es imposible que el ácido láctico cristalice dentro del cuerpo, o dentro de un músculo.

Entonces, ¿a qué se deben las agujetas?

Según las investigaciones, debido a la práctica de actividades físicas donde predominan las concentraciones excéntricas de gran intensidad como correr, saltar… Y en caso de que haya aparecido agujetas, la mejor forma de sobrellevarlas será de nuevo la práctica de un ejercicio similar al que las haya producido pero a una intensidad menor.

  • Inspirar por la nariz, expirar por la boca

Esto es algo que la mayoría de la gente cree. Desde pequeños nos dicen (y bien dicho) que hay que coger aire por la nariz, porque así el aire se limpia y se calienta antes de entrar a los pulmones. De hecho, la nariz sirve para esto… Hasta aquí bien… pero coger aire por la nariz y tirarlo por la boca no es la mejor forma de respirar si queremos rendir en nuestra práctica deportiva.

Hay que pensar que la fatiga o la acumulación de ácido láctico llega por falta de oxígeno. ¿por dónde entre más oxigeno? Sin duda , si abrimos las vías aéreas (boca y nariz) entrará más oxígeno que si sólo inspiramos por la nariz. Así pues, la respiración que debemos llevar durante la práctica deportiva continua,  aeróbica o anaeróbica láctica (aquí no entraría la practica de ejercicios de fuerza, musculación, halterofília, etc), sería inspirar y expirar por nariz y boca a la vez, realizando respiraciones profundas de forma continuada.

  • Abdominales inferiores y abdominales superiores

Este es otro de los más conocidos y que a día de hoy todavía se observa en cualquier centro de entrenamiento. Esto es así debido a que ciertos ejercicios donde se trabaja el abdomen requieren mayor tensión muscular en la zona baja del abdomen (generada por el psoas ilíaco). Nosotros mismos, para diferenciar diferentes ejercicios y que los deportistas nos entiendan, a ciertos ejercicios los llamamos «de abdominales inferiores»… pero lo cierto es que tan sólo existe el recto abdominal, que comprende tanto la zona baja del abdomen como la más cercana al pectoral. Todos los ejercicios destinados a trabajar esta zona activan el recto abdominal. No existen los abdominales inferiores ni los abdominales superiores.

  • Entrenar a la hora que más calor haga o con manga larga para “quemar más”

No hace mucho vi a un chico correr con un plástico envolviéndole el abdomen….conforme llega el verano y con él la “operación bikini” mucha gente se plantea perder peso y cuanto más rápido, mejor. Por eso piensan que hacer alguna actividad física que genere mucho sudor quemara mucha más grasa y será mejor y más rápido.

Esto no es real. Con esto lo único que casi 100% conseguiremos será acelerar la deshidratación puesto que perdemos más agua a través del sudor que grasa mediante el ejercicio, y corres el riesgo de sufrir algún golpe de calor como consecuencia de la falta de agua en nuestro cuerpo. Si lo que queremos es perder grasa deberíamos hacer las cosas bien, hablar con profesionales para llevar una dieta hipocalórica y hacer deporte con moderación ahora que el calor empieza a apretar.

Además, si sudar adelgazara, sólo tendríamos que ir a la sauna, ¿no crees?.